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Primer vistazo al modo multijugador de World in Conflict.
Se calcula que desde el comienzo de la I Guerra Mundial hasta nuestros días, han fallecido (oficialmente) más de 100.000.000 de personas, tanto militares como civiles, por consecuencias directas de los conflictos armados. Sería como aniquilar a todos los habitantes de España varias veces seguidas. Gran parte de la culpa la tuvieron las dos guerras mundiales, el exterminio racial indiscriminado, o las devastadoras y surrealistas bombas atómicas lanzadas sobre Japón, que borraron del mapa a 100.000 humanos en pocos minutos. Todos los que estamos leyendo estas líneas formamos parte del resultado de la selección natural, la suerte y las coincidencias encadenadas, que lograron salvar las vidas de nuestros antecesores al calvario de la primera mitad del siglo XX.
La historia es como un “Tetris”. Van encajando las piezas (situaciones, decisiones, acontecimientos…) con un alto nivel de aleatoriedad y la intervención de los humanos que intentan colocarlas de la mejor forma posible antes de que lleguen al techo. Y la partida fue así: Hitler quebró Europa y terminó suicidándose, la URSS se disolvió, el muro de Berlín cayó, los EEUU intervinieron prepotentemente en la 2ª Guerra Mundial y se consolidaron como la potencia militar más poderosa de la Tierra, los japoneses en vez de luchar nos conquistaron con videoconsolas y los chinos con restaurantes. Pero… ¿y si durante la guerra fría, la URSS hubiera cometido la locura de cruzar el atlántico para jugarse en un todo o nada la conquista de América? ¿Cómo habría asumido el continente del rock y las hamburguesas una ocupación masiva durante el apogeo de las armas nucleares?. Estas preguntas y algunas más serán respondidas en el juego que comentamos a continuación, “World in Conflict”, un “What if” de la época final de la Guerra Fría, algo impensable, pero interesante en la práctica (en la práctica del videojuego).
Jugabilidad
Le hemos echado un tiento a la beta disponible del modo multijugador, a la espera de comernos con patatas la campaña para un jugador. Si has sido uno de los afortunados en probar ésta beta, estarás de acuerdo con nosotros en que se nos viene encima estrategia, no sólo de la buena, también de la espectacular. “World in Conflict” basa su argumento en el hecho de ver qué hubiera pasado con América de haber entrado de verdad en una guerra mundial, es decir, con la guerra en sus calles. A finales de los 80, cuando se supone que desapareció la URSS, en el juego no lo hace. En vez de eso los soviéticos deciden lanzar una ofensiva por todo lo alto a los EEUU en un último movimiento desesperado. Por eso en éste juego los mapas no van a ser africanos, ni asiáticos, ni japoneses, sino las ciudades norteamericanas contemporáneas. Ofrecerá un gran impacto dramático el mover nuestras tropas y vehículos blindados entre las avenidas de tranquilas poblaciones sureñas con sus cafeterías de carretera, sus porches blancos con jardín y bandera, y todas las patochadas tradicionalistas americanas. Un “qué hubiera pasado si” poco creíble por otro lado, con una URSS a finales de la Guerra Fría desencadenando una 3ª Guerra Mundial, cuando no pudo ni mantenerse a sí misma. A los EEUU les hubiera bastado con mandar a sus cheerleaders más cañones para acabar con el ejército ruso. Pero bueno, la historia alternativa que nos plantea, es otra historia.
Hoy sólo tenemos acceso al modo multijugador, el que aseguramos será uno de los más jugados y adictivos de todas las estrategias actuales. Será estrategia táctica (nada de recursos) y cada jugador no competirá individualmente, sino como parte de uno de los dos grupos (Rusia o América). Se orientará al trabajo en grupo, el apoyo y la acción. Curiosamente nos recuerda más a una partida de Battlefield que a cualquier otro ETR. Al unirte a una partida (que puede estar perfectamente a la mitad) y decidir el bando, señalarás sobre un plano del mapa (al cual podrás volver siempre que quieras para replantear la estrategia) el lugar donde quieres que aterricen tus unidades. Los escenarios estarán plagados de puntos de control, o dominio, compuesto de dos o más nodos sobre los que habrá que situarse para capturarlos y así ampliar la zona dominada, siendo posible así partir con tus unidades desde nuevos puntos aventajados. Algunos de estos puntos de control requerirán la participación de varios jugadores para ser conquistados, resaltando la importancia del necesario juego en equipo que nos pedirá “World in Conflict”. No necesitaremos energía, ni bocadillos de chope para los soldados. Tendremos unos créditos para solicitar unidades (infantería, carros blindados, aéreos, antiaéreos, etc…) que un avión dejará donde le hallamos especificado. Si terminan con nuestras unidades, los créditos se renuevan y ¡ala! a seguir decidiendo, solicitando, conquistando, atacando y defendiendo. Ahora lo mejor de todo, al ir consiguiendo objetivos sumará un contador a la izquierda que nos dará la posibilidad de solicitar ataques especiales, y la verdadera novedad de este juego: desde aviones incendiarios, hasta alucinantes ataques nucleares. Como lo oyes y como no lo has visto jamás. Las bombas atómicas, lógicamente, requieren el máximo de puntuación adicional para poder usarlas, pero cuando se lanzan devastan un perímetro gigantesco alrededor del punto indicado. El espectáculo dura varios minutos desde la explosión, dejando la zona radiactiva intransitable y arrasada. El no va más de las guerras estratégicas por todo lo alto. Nos falta mucho por ver y jugar de “World in Conflict”. Lo malo es que aún quedan unos meses para su salida a la venta y ya estamos que nos bombardeamos vivos.
A Nivel Técnico
Para que lo vayas asimilando: deja en ridículo la sensación de impacto visual que nos llevamos al ver “Company of Heroes” por primera vez y su representación tan FPS de la estrategia. Los gráficos de “World in Conflict” sí que parecen gráficos de estrategia, pero de la bestia. Nueva generación al poder que a los usuarios de Xbox 360 sorprenderán y a los de PC de gama alta (bastante alta) dejará boquiabiertos. Por fin la distancia de visión es realmente vertiginosa, sin necesidad de nieblas y negruras. Para ocultar los enemigos que están fuera del alcance de la vista de nuestros hombres, sencillamente no se muestran, pero sí el mapa, dando una agradable sensación de amplitud y grandiosidad en cada momento. Todo es de elevadísimo nivel, aunque se revolucionará específicamente en dos aspectos: el agua y el humo. Por fin tendremos el agua que nos merecemos: se hondea, brilla, refleja, trasluce, tiene orillas creíbles y parece maldita agua de verdad aunque te pongas encima. Luego, el protagonista indiscutible será el humo, al que se ha dotado de un volumen y fluidez inusitados, para recrear el campo de batalla fielmente y para dejarnos paralizados con las setas nucleares, gigantes de la muerte que ascienden lentos pero impasibles. El disfrute será total porque tendremos libertad para poner la cámara en cualquier lugar con un sistema de navegación cómodo e intuitivo. La recreación de armas, vehículos y demás unidades de finales de los 80-90 están basados en los reales en pos de la credibilidad perdida en la historia. Las ciudades, puertos, fábricas y bases norteamericanas parecerán de verdad, repletos de detalles urbanísticos destruibles. La contra es que hasta el momento, el juego chupa requisitos en plan masivo, como las bombas nucleares. Esperemos que se depure algo hasta su salida final.
Conclusión
Del primer vistazo a esta beta multijugador sacamos dos conclusiones. La primera es que somos unos privilegiados por provenir de familias que sobrevivieron a las guerras mundiales y frías, para tener la oportunidad de jugar a “World in Conflict”, estrategia de la que hace adictos al género, con partidas de hasta 8 jugadores, ataques masivos y espectáculo visual. La segunda conclusión es que, aunque parezca paradójica la historia de una nación moribunda que aspira a conquistar el mundo, cosas más raras se han visto y nosotros podemos hacer algo por evitarlo: ¡Dar buenas propinas en los restaurantes chinos!.
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