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Como contraste a todas estas opciones, encontramos una limitación bastante severa a la hora de crearnos una clase. El panorama no parece diferir mucho del guerrero y el mago, siendo el arquero y el ladrón clases complementarias. No ayuda a aclarar las cosas la interfaz del personaje, en la que se entremezclan habilidades de una y otra índole sin ton ni son. Al margen de estos puntos negativos, "Two Worlds" viene a ofrecer la ya obligada ristra de misiones secundarias para conseguir objetos, reputación y nivel. Misiones que deberíamos aceptar en gran medida si queremos que nuestro periplo por Antaloor sea más sencillo, ya que morir puede llegar a resultar extremadamente fácil.
La guinda final es una especie de modo multijugador, sencillo pero atrayente, en el que podremos enfrentarnos en una Arena al resto de jugadores de todo el mundo con sus personajes que, previamente habrán desarrollado en la campaña principal. Esta inclusión supone una excusa más para terminar esa misión que se nos resiste y conseguir el deseado objeto que a buen seguro nos ayudará a vencer a cuantos se pongan en nuestro camino.
Gráficos
Atravesar un bosque a caballo nunca resultó una experiencia tan placentera como en "Two Worlds", y es que las texturas, el diseño de cada zona de Antaloon y los juegos de luces, son toda una alegoría a la utilidad de una tarjeta gráfica de gama alta. Es el precio a pagar por un nivel visual que asombrará a cualquiera que le eche un vistazo. Un detalle que sin duda es digno de aplauso es la inclusión de efectos meteorológicos como niebla, lluvia, nieve… todos ellos recreados de manera soberbia. Llaman también la atención las luces y su efecto en cada objeto. Trabajados, aunque en menor medida, encontramos unos efectos visuales tales como la ejecución de conjuros que, desde bolas de fuego hasta sortilegios de curación, mostrarán un colorido digno de alabo, aunque estancado en un nivel menor que el propio diseño de los escenarios.
Música & Sonido
Hasta ahora, la música había sido un complemento que se tocaba de pasada en la elaboración de cualquier título de rol, con notables excepciones, claro está, pero el estándar se situaba en títulos con una gran jugabilidad y un apartado sonoro soso y carente de vida. Tal vez teniendo en cuenta estos antecedentes, Reality Pump Studios ha tomado buena nota y para su juego ha elaborado una de las bandas sonoras más ricas y mimadas que se hayan podido oír en un juego de PC. No en vano ha sido Harold Faltermeyer el encargado de la genial banda sonora, como bien se nos recuerda en la carátula del juego. Por ello, es normal esperarse un segundito más antes de hacer cualquier otra cosa con nuestro personaje, para poder deleitarnos con la pieza musical que esté sonando. Los efectos sonoros siguen por la misma vía, complementando el rico mundo que los acoge y poniendo voz a todas nuestras acciones.
Conclusión
Y así es "Two Worlds", un juego que no revoluciona en nada pero que aporta pequeños granos de arena aquí y allí, con una banda sonora de lujo, un aspecto visual que roza la lujuria y un mundo colosal dispuesto a ser descubierto. No deberían de suponer un problema los errores de la IA o algunos bugs que ya se están corrigiendo. "Two Worlds" viene a ocupar un puesto muy destacado en la sección rolera de nuestras estanterías y, aunque el sistema de combate no termine de encajar, merece mucho la pena hincarle el diente a ésta pequeña joya.
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