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Los conocidos personajes de Insomniac debutan en la portátil de Sony.
Dos de los protagonistas más carismáticos de la pasada generación deciden demostrar en la portátil de Sony que el tamaño no importa, y que pueden condensar en una plataforma más reducida todo el éxito conseguido en sus aventuras hasta el momento. Para ello, regresan con una historia que parte del final de "Ratchet: Gladiator", título que dejó de lado a uno de los dos personajes. El hueco se hizo notar, por lo que en esta ocasión regresa el dúo al completo en una disparatada historia. Durante las vacaciones de nuestros amigos en el planeta Pokitaru, una joven llamada Luna aparece en pantalla bautizándose como su principal admiradora, razón por la que no pueden negarse a que la pequeña saque unas cuantas fotos mientras machacan enemigos. El problema llega cuando en medio de la batalla, los robots la raptan y la llevan a un lugar desconocido (de entre los ocho planetas que se pueden visitar en la historia). Nuestra misión está muy clara: rescatarla sea como sea. Al frente del desarrollo tenemos a High Impact Studios, un grupo creado por antiguos trabajadores de Insomniac, por lo que el juego conserva el mismo sabor de antaño.
Jugabilidad
Al igual que todos los episodios de la franquicia creada originariamente por Insomniac, ésta nueva entrega mantiene el tipo a la perfección. Para aquellos que desconozcan el universo de estos personajes, decir que se engloba dentro del género de las plataformas en 3D, con cierta carga de acción entre salto y salto, aunque quizás la variedad vista en otras ocasiones no sea tan elevada en ésta ocasión. Y es que se recogen la mayoría de elementos positivos de las tres anteriores entregas para hacer de él un producto muy amplio, pero menos variado.
El desarrollo de la aventura se divide en ocho planetas distintos, y aunque resultan bastante variados y extensos, todo se sucede de manera muy lineal. Durante el juego nos encontraremos con algunos puzzles de fácil solución, y tendremos la oportunidad de utilizar gadgets especiales. Entre ellos destaca el polarizador, con el cual manejar el magnetismo a nuestro antojo, o las botas magnéticas, muy útiles para pegarnos a cualquier superficie. Por desgracia, el número de estos inventos se reduce a ocho, si bien aumentaremos su nivel de manera automática para que sean más efectivos. Podremos comprar las armas especiales en una especie de tienda ambulante, donde las canjearemos por las tuercas recogidas durante el nivel. Finalmente, la posibilidad de recoger partes de armadura para nuestro cuerpo desnudo logra aumentar la calidad del apartado jugable, sobre todo si tenemos en cuenta que se consiguen en cofres ocultos o eliminando enemigos muy difíciles. Éstas piezas estarán divididas en cuatro partes distintas: casco, cuerpo, guantes, y botas, y su número no será nada reducido. Además, contar con ellas resultará vital, puesto que serán necesarias en más de un enfrentamiento.
Saltándonos un poco el desarrollo de la aventura, que en apenas ocho horas podremos completar (quizás un poco menos para los más hábiles del género que ya conozcan los entresijos de la saga), se agradece la inclusión de más escenas en aerodeslizadores y algunas pruebas con claras reminiscencias a "Los Lemmings" o "Star Fox". Una vez completemos la modalidad principal, desbloquearemos el modo campeonato. En él, tendremos la oportunidad de volver a jugar todos los niveles en busca de mejoras, así como la posibilidad de obtener galerías conceptuales extras, fragmentos de la banda sonora original o escenas inéditas (éstas últimas las recomendamos encarecidamente). En lo que respecta al modo multijugador, podemos decir que no ha madurado lo suficiente. Tan sólo encontramos cuatro mapas distintos, que para colmo se asemejan demasiado entre sí. Además, el arma se escoge aleatoriamente, por lo que los enfrentamientos quedan normalmente desequilibrados. Incluye tres modalidades distintas: Capturar la bandera, Enfrentamiento e Iron Lombax. Una pena que ninguna resulte sorprendente.
En cuanto al sistema de control, todo resulta muy fácil de usar. Podemos mover a nuestro personaje tanto con el stick analógico como con la cruceta direccional, mientras que con los gatillos hacemos lo propio con la cámara. Empleando los dos a la vez nos agachamos, siendo posible en ésta situación realizar acciones especiales (por ejemplo el super salto). El triángulo abre un menú pequeñito en el que poder escoger una arma secundaria, al mismo tiempo que empleamos el círculo para lanzar los ataques de dicho gadget. Por su parte, el botón cuadrado nos sirve para nuestro ataque principal (o lo que es lo mismo, dar un mamporro con la llave inglesa gigante), que podemos combinar tanto con el salto como con las citadas armas secundarias. Irremediablemente, la X hará las veces de salto, con todo tipo de alturas y posibilidades. En último lugar, Select activa la cámara en primera persona, siendo el botón de mayor dificultad de acceso. Por otra parte, cuando asumimos el papel de nuestro pequeño robot, nos limitamos a andar de arriba hacia abajo, saltar de vez en cuando, y dar órdenes a nuestros compañeros de equipo (de entre cuatro opciones, como puedan ser atacar, seguir o pararse). Los botones son idénticos, no resultando muy complicado adaptarse en función del personaje elegido para cursar el nivel.
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