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El señor de la maldad ha regresado
En un tiempo donde las sagas se han erigido como el símbolo de compra segura y en el que lamentablemente se sustentan cada vez más las compañías, a veces surgen propuestas llenas de gran originalidad y que aportan un poco de frescura al mercado. Este es el caso de “Overlord”, el próximo juego de Codemasters para Xbox 360, que llega cargado de ideas y de un concepto cuanto menos original. Nuestro papel no será el de encarnar al ya estereotipado héroe de videojuegos, sino que tomaremos el papel del malo de la historia (o bueno según se mire) en su retorno al mundo de los mortales, teniendo que restaurar el mal de nuevo (o aplacarlo también). Pero evidentemente, un malvado que se precie no utiliza sus propias manos hasta que es estrictamente necesario, por eso el Overlord contará con un pequeño ejército de demonios a su entera disposición para ayudarle a avanzar en su extensión del mal.
Jugando
Como ya hemos comentado al principio, encarnaremos al Overlord o señor oscuro, que a decir verdad guarda cierto parecido con Sauron de “El Señor de los Anillos”, aunque esta no será la única referencia a la obra de Tolkien. El juego comienza justo en el momento en el que nuestros fieles vasallos nos sacan del lugar donde fuimos encerrados. Desde ese momento empezará la tarea del Overlord de restaurar su reinado del mal en la Tierra. Sin embargo, no todo será como esperábamos ya que faltarán muchos objetos en la Torre del Mal y parece ser que otro tipo de mal se ha instaurado en la tierra usurpando nuestro puesto.
Para conseguir nuestro objetivo contaremos con un ejército de simpáticos demonios, bastante carismáticos y graciosos hay que decir, y que guardan cierto parecido con los Gremlins en su versión malvada. Estos bichejos nos ayudarán a todo tipo de tareas, como acabar con los enemigos que nos encontremos, recoger objetos, mover obstáculos, etc. Para realizar todas estas tareas se ha optado por un sencillo sistema de asignación, apuntando hacia un objeto con el LT y mandando a los personajes con el RT. Si consideramos esto algo lento también podemos optar por dirigirlos con el analógico derecho, ciertamente más rápido y directo. Este uso del segundo analógico nos deja sin posibilidad de cámara libre, pero podemos pulsar el botón LB para situar cuando queramos la cámara a nuestra espalda. En principio esto puede resultar un tanto engorro, pero nos acostumbraremos enseguida, aunque es cierto que ciertas cámaras automáticas deberían optimizarlas de cara al juego final.
Siguiendo con los demonios, hay que decir que tendremos un número determinado que nos acompañará, pero que irá aumentando según vayamos avanzando en el juego. Estos demonios son nuestros más fervientes seguidores y harán todo lo que les digamos, llegando hasta el punto de sacrificarse en los pozos de vida y maná cada vez que necesitemos recuperarnos. Como podréis intuir, estos bichejos no son inmortales, y a veces caerán bajo los ataques de nuestros enemigos, destacando la presencia de “los medianos”, que no son nada más y nada menos que hobbits (otra referencia a Tolkien). Para recuperarlos tendremos que acercarnos a pozos de invocación, donde podremos obtener nuevos súbditos. Nuestros pequeños diablillos sin embargo no estarán desarmados, ya que según avancemos se equiparán con todas las cosas útiles que encontremos (cascos, escudos, espadas, etc.) y también de las inútiles, llegando a colocarse calabazas en la cabeza por ejemplo. Todo un derroche de simpatía. Adicionalmente, según avancemos en el juego, veremos como los diablillos aprenden también nuevos poderes, como el hielo o el fuego, lo que les mutará también exteriormente.
Suponemos que hasta aquí bien, pero muchos de vosotros os preguntaréis: ¿y el Overlord es un inútil? Evidentemente no. Además de poder dar mandobles a diestro y siniestro con diferentes armas también tendremos poderes mágicos con los que combatir, entre ellos el fuego. Si utilizamos bien nuestros dones podemos acabar con varios enemigos sin mucho esfuerzo, como por ejemplo arrastrando a varios enemigos hacia una zona con vegetación a la cual podemos prender fuego, atrapando a nuestros enemigos que morirán achicharrados. Estos poderes mágicos se irán obteniendo e incrementando a lo largo del juego.
Apartado Técnico
En lo que se refiere al apartado gráfico, “Overlord” se muestra como un título de nueva generación, con modelados de personajes ciertamente detallados, texturas en alta resolución y con unas grandes animaciones, todo ello con el logro de mover muchos personajes en pantalla. Lo más destacado es sin duda las grandes animaciones de los demonios, que tendrán una buena cantidad y siempre impresas con un gran signo de humor, pudiendo incluso cabalgar objetas para matarlas. Los escenarios por su lado se muestran llenos de detalles y con multitud de efectos como la utilización de shaders, iluminación en tiempo real y efectos de partículas. Muy completo y sobre todo muy bien resuelto. Lo que no nos acaba de convencer son los efectos de transición entre objetos que se van quemando, ya que en vez de irse consumiendo poco a poco observamos un ligero “pop” de transición que a estas alturas resulta algo desfasado.
En cuanto al apartado sonoro, aplaudimos el énfasis que sigue poniendo Codemasters en su localización total y profesional de sus productos, ya que “Overlord” vendrá totalmente traducido y doblado, con un doblaje profesional y muy trabajado. Las músicas por su lado son muy resultonas y simpáticas y pegan con el conjunto perfectamente.
Conclusión
“Overlord” es un gran juego, sobre todo original y muy muy divertido. Es un cierto soplo de aire fresco al monotemático panorama que rodea a las últimas producciones, alejándose de las típicas aventuras de acción y shooters. Esperamos que la compañía siga por estos lares y siga produciendo apuestas tan bien planteadas como este “Overlord”, cuyas finales impresiones os traeremos a finales de este mes.
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