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Los chocobos debutan en solitario en Nintendo DS.
El universo de Final Fantasy ha dado, durante el paso de los años, para toneladas de spin-offs y productos derivados. Muchos de ellos han estado protagonizados por los chocobos, esos seres tan encantadores que siempre nos han servido como perfecto medio de desplazamiento. Gracias a títulos como "Chocobo Dungeon", "Chocobo Racing" o "Chocobo Stallion" hemos tenido la oportunidad de verles en muy diversos papeles. Y su éxito, que no sólo se ha limitado a la primera PlayStation, consola donde aparecieron los tres juegos antes mencionados, ha llevado a la subfranquicia a aparecer en sistemas como Game Boy Advance o WonderSwan (y WonderSwan Color). Pronto aterrizarán en Wii, pero hasta entonces tenemos la oportunidad de disfrutar con éste más que divertido "Final Fantasy Fables: Chocobo Tales" (conocido en Japón simplemente como "Chocobo to Mahou no Ehon", donde Square Enix no necesita mencionar "Final Fantasy" para vender).
Sobre la historia de éste lanzamiento que nadie espere grandes aventuras épicas al nivel de los guiones más elaborados de "Final Fantasy". En realidad, se trata de un argumento simplista, bien llevado, e idóneo para los personajes protagonistas. Todo comienza como un día cualquiera en la aldea de los chocobos donde reside el protagonista, quien se prepara para disfrutar con la lectura de un libro mágico. Desgraciadamente, el libro que abren está maldito, y de él salen malévolos poderes. Así, un maligno ser atrapa a la mayor parte de los habitantes del lugar en el libro, convirtiéndolos en simples cartas. Al mismo tiempo, aparecen en los alrededores distintos libros con historias bien conocidas por todos. Sólo el protagonista, el chocobo amarillo, podrá entrar en ellos. Haciéndolo, y tras realizar distintos objetivos, irá rescatando poco a poco a sus amigos secuestrados.
Jugabilidad
Desde el primer momento, "Final Fantasy Fables: Chocobo Tales" sorprende. Nos esperábamos algo diferente, todavía más simple y que cansará más rápidamente. En lugar de esto, nos encontramos con una aventura cargada de minijuegos donde la historia es lo suficientemente consistente como para mantenernos ocupados de principio a fin. Además, el desarrollo de los acontecimientos, aunque lineal, consigue su propósito, y nos engancha sin remedio.
Moviéndonos por un simple decorado 2D de proporciones apropiadas (con un buen número de localizaciones), deberemos buscar los distintos libros desperdigados por allí. Cada vez que encontremos uno nuestra tarea será entrar en él, leer el cuento de marras, y realizar distintos objetivos. Por lo general serán siete retos, divididos según los casos entre dos modos: Batalla y Prueba. En el primero de ellos combatiremos contra personajes controlados por la computadora, mientras que en el otro estaremos solos, pero el sistema de juego se alterará para ser un poco más complicado. Cada vez que cumplamos con éxito uno de los retos, obtendremos recompensas, desde cartas, hasta el rescate de chocobos, o la aparición de epílogos para el cuento que nos hayan narrado. En éste último caso, siempre hay tres epílogos distintos, siendo necesario conseguirlos todos para terminar el juego al 100%. Además, será importante completar cada libro al máximo porque en algunos casos la victoria en uno de los retos afectará al escenario del juego. Por ejemplo, hará caer una rama sobre la que podremos avanzar, o abrirá una puerta antes bloqueada. A destacar que, algunos de los retos, sobre todo los de nivel más complicado, plantearán más de un quebradero de cabeza para el jugador. Aunque al principio de la partida serán tareas sencillas, poco a poco irán aumentando en dificultad. Destaca, por ejemplo, el reto musical que representa el cuento de los 3 músicos de Bremen, donde necesitaremos más que suerte para salir airosos en el modo Prueba.
Por lo general, todos los minijuegos de los libros son de mecánicas variadas y sencillas. Participaremos en carreras subiendo una montaña, nos dejaremos caer mientras dibujamos hojas, recolectaremos monedas intentando no quemarnos... todo siempre teniendo el lápiz táctil como nuestra herramienta de ataque.
Como complemento a estos minijuegos tendremos los microjuegos. Los encontraremos mientras paseamos por el escenario, y nos permitirán ganar medallas con distintas recompensas, principalmente cartas. Por lo general no será ningún problema obtener buenas puntuaciones en estos microjuegos, pero habrá casos de gran dificultad. Entre otras cosas, soplaremos al micrófono para empujar a un ratón y coger queso, o golpearemos plantas mientras intentamos no tocar los boms en una nueva versión del juego de cazar topos.
El tercer gran aspecto del producto es su sistema de batallas con cartas. En base, es similar al de títulos como "Yu-Gi-Oh!". Es decir, recolectamos cartas (en minijuegos, microjuegos, etc.), nos hacemos una buena baraja, y nos enfrentamos a quien toque. Pero el modo de luchar está simplificado para que nadie tenga problemas, incluso aquellos que no hayan probado un juego del estilo en su vida. Comenzaremos cada combate con tres cartas en la mano, de las cuales deberemos elegir sólo una para el turno. En ese momento veremos el proceso de ataque y defensa de cada carta, se nos descontará la vida que hayamos perdido, y obtendremos otra carta de la baraja, para así volver a tener tres. A partir de ahí se repetirá el proceso hasta que uno de los dos personajes se quede sin vida. A destacar que, además de ser importante fijarse en el color y posibilidades de cada carta, acumularemos cristales a medida que pasen las rondas. Una vez los tengamos todos, algunas cartas nos permitirán utilizar habilidades especiales. El sistema de cartas, cómo no, puede ser disfrutado en multijugador.
Y es que las opciones multijugador de ""Final Fantasy Fables: Chocobo Tales" están muy cuidadas. Con multitarjeta podremos participar en las ya citadas batallas por cartas o en competiciones dentro de los minijuegos. Si no tenemos dos tarjetas, tendremos la oportunidad de enviar distintos microjuegos a otros usuarios, entre ellos Buscabom o Quiero queso. Asimismo, es posible descargar cartas de duelo en las máquinas de otros jugadores. Pero ahí no acaban las cosas, ya que si tenemos conexión Wi-Fi, los duelos de cartas se llevarán hasta la red, con lo que combatir con alguien en cualquier momento será pan comido.
Gráficos
La estética del juego varía a razón de la situación en la que nos encontramos. Mientras estemos explorando los decorados tendremos ante nosotros un trabajo 3D de lo más cumplidor, con distintos estilos de localización reunidos en un decorado de dimensiones ajustadas. Nuestro chocobo se mueve a las mil maravillas, y los personajes secundarios que encontremos harán gala de un diseño muy apropiado. Destaca especialmente el buen trabajo realizado con el diseño de todos los chocobos, a cada cual más original. Los minijuegos y microjuegos, por su parte, cuentan con un estilo gráfico distinto según el caso. En los microjuegos se apuesta por diseños simplistas que remarcan la sencillez de los retos (por ejemplo, en Buscabom, un buscaminas, sólo veremos un tablero marrón con el dibujo de un bom).
En cuanto a los cuentos y los minijuegos, se opta por una estética de lo más adorable, con bordes blancos a modo de dibujo a mano, y un estilo que recuerda mucho a la franquicia "Paper Mario". En el caso de los minijuegos los decorados están más elaborados que los vistos en los microjuegos, aprovechando la pantalla superior en la mayor parte de los momentos.
Música & Sonido
Todas las melodías relacionadas con la imagen de los chocobos están presentes en el título. La animada canción que les caracteriza sonará durante la mayor parte del tiempo, alterando su ritmo bajo distintos estilos en los minijuegos y microjuegos. En las escenas de exploración, eso sí, tendremos oportunidad de relajar nuestros oídos con otras composiciones, la mayor parte de ellas muy cuidadas. Sorprende el tacto con el que se ha elegido la banda sonora para un juego que destaca más por sus gráficos y jugabilidad. No falta, asimismo, la fanfarria de batalla de la franquicia "Final Fantasy", la cual podremos oír con distintos tonos según seamos o no los campeones de la prueba.
Conclusión
"Final Fantasy Fables: Chocobo Tales" es una grata sorpresa para todos los usuarios de Nintendo DS. Si dejamos de lado su estética infantil, y una historia simplona (aunque efectiva), tenemos ante nosotros un juego que nos mantendrá enganchados a la consola durante un buen tiempo sin despegarnos. El desarrollo es lineal, y apenas nos atascaremos (salvo que se nos atragante algún minijuego), pero divierte en todo momento a más no poder. Además, el complemento del modo duelo con cartas es algo que apreciarán muchos usuarios, quienes terminarán el juego al 100% para tratar de tener la mejor baraja con la que enfrentarse a otros usuarios online.
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