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Como no apruebes todas las asignaturas este verano te veo trabajando de camarero...
Estamos asistiendo a una progresiva ampliación del mercado de los videojuegos a todos los perfiles de jugadores, encabezada en los últimos años por los movimientos de Nintendo dentro de la industria. Pero desde hace mucho más tiempo e impulsada por la expansión de Internet se desarrollan decenas de títulos dedicados a jugadores ‘casuals’, usuarios que son capaces de visitar una página, probar una versión de prueba del juego y decidir sobre si comprarlo o no. Estos usuarios no quieren saber la nota que le dio OJGames.com, ni ir a la tienda a decidirse, y por supuesto, no quieren gastar ni un céntimo en un hardware del que no pueden prometer un uso que lo amortice. En este marco se desarrollan la actividad de compañías como PlayFirst o PopCap Games, cuyos títulos se extienden a velocidad de vértigo e incluso están presentes en los servicios de descarga del estilo Xbox Live Arcade.
“Diner Dash” es uno de los productos más populares de PlayFirst y que lleva más tiempo cosechando descargas en la red. Tanto ha sido el éxito que sus creadores no dudaron en adaptarlo a las portátiles PSP y Nintendo DS (de la mano de los estudios Climax), con un especial atractivo en esta última por las posibilidades de su interfaz. Eidos y Proein se ocupan de traerlo a nuestro mercado.
Jugabilidad
En “Diner Dash” hay muy poco que contar sobre el argumento, en realidad lo único que justifica el juego es el sueño de Flo de convertirse en una gran hostelera y tener su propio local. Como eso no resulta nada fácil, tendrá que trabajar en distintos restaurantes para ir progresando: una cantina mexicana, una hamburguesería, una marisquería… Cada uno de estos escenarios se compone de una decena de niveles en los que tenemos que cumplir con una puntuación determinada para poder seguir avanzando. A medida que lo hacemos, también conseguiremos desbloquear trajes de camarera para Flo, aunque eso tampoco importa demasiado. También obtendremos nuevos ítems para dar un aspecto más apetecible al restaurante y elevar su status en la guía gastronómica.
¿Pero cómo jugamos y por qué se hace divertido servir en un restaurante si en mi casa ni siquiera pongo la mesa? La sencillez y la adictividad son los dos grandes secretos en “Diner Dash” y en general, en este tipo de juegos. La núcleo se desarrolla en la pantalla táctil inferior, allí vemos una panorámica del restaurante, las mesas, y los clientes que las ocupan. En una segunda pantalla (a la que accedemos con L o R) vemos los clientes que esperan a que se les asigne una mesa. Para realizar todas estas acciones todo se reduce a pinchar con el ratón sobre la mesa que deseas atender y en la que cubrirás la necesidad que el cliente tenga en ese momento. Cuando el juego adquiere cierta complejidad todo se termina reduciendo a un trepidante golpeo de stylus sobre toda la pantalla a una velocidad de vértigo, como si del ratón del PC se tratase.
A medida que vamos sirviendo a los clientes recogeremos puntos, que acumulados permiten un salto de nivel. En los primeros escenarios las cosas son muy simples: asignarles una mesa, tomar nota de la comanda, servir la comida, cobrar el dinero y recoger la mesa para poder volver a empezar. Pero posteriormente la cosa se complicará porque habrá que buscar todo tipo de bonus para conseguir buenas propinas y combos de puntuación. Los clientes son de colores y los distinguirás por su ropa, si sientas a clientes del mismo color varias veces sobre una misma silla, conseguirás multiplicar tus puntos (combo). Esto, que al principio no tiene la mayor importancia, termina por ser indispensable a partir del último nivel del cuarto restaurante. Tan importante como para sacarte de quicio, porque de lo contrario no conseguirás la puntuación requerida.
Para conseguir la máxima puntuación por cada cliente una vez que éste abandone el restaurante tendrás que estar pendiente de dos factores. Primero, que su nivel de satisfacción (un corazón) se encuentre lleno en el momento de pagarte. Segundo, que atiendas todas sus peticiones al instante precisamente para mantener lleno ese nivel. Para ello puede servirles una tapa, invitarles a tomar una bebida, servirles un postre especial de la casa si tienes tiempo para ello, etc. Otras veces tendrás que instalar un trono para las familias que vienen con bebés, que puede que derramen algo por el suelo y te exijan pasar la fregona. Pero de la misma manera que hay elementos que aumentan el nivel de satisfacción, hay otros que lo disminuyen. El más peligroso de todos es el ruido, muy molesto para algunos comensales. Aunque por supuesto, lo más normal es que se enfaden contigo si tienen que esperar, ya sea en la cola de entrada o en la propia mesa. Ojo, su enfado puede ser tal que abandonen el restaurante sin pagar, lo peor que te puede pasar.
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| Desarrolladora |
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Climax |
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| Distribuidora |
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Proein |
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| Lo mejor |
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La llegada de un título tan adictivo a DS. Ofrece mucho más que otros puzzles y minijuegos del catálogo de la consola. Lanzamiento a precio económico. |
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| Lo peor |
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Que muchos lo subestimen por su aspecto visual. La inevitable sensación de repetitividad. |
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| Resumen |
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Un juego directo, sencillo y divertido para todo tipo de jugadores. |
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| NOTA OJGAMES |
68 |
| NOTA LECTORES |
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