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La gran aventura de los limos en Nintendo DS.
En 2003 se lanzó para las GBAs japonesas un spin-off del juego de rol Dragon Quest, protagonizado por uno de sus enemigos más carismáticos, Slime (Limo en la traducción española) y titulado “Slime Morimori Dragon Quest: Shougeki No Shippo Dan”. Cambiando la mecánica del rol por una aventura con toques plataformeros, tuvo un éxito moderado. Dos años después, se lanzó la segunda parte del juego. Esta vez la consola afortunada fue DS, y el título llegó también a Estados Unidos, no así a Europa. Ahora que, por suerte, estamos a punto de recibir el título “Final Fantasy Fables: Chocobo Tales”, spin-off de la otra saga insignia de Square-Enix, aprovechamos para revisar “Dragon Quest Heroes: Rocket Slime”, que por desgracia quedará inédito en Europa.
Jugabilidad
En el país de Slimenia, los limos viven tranquilamente hasta que son atacados y secuestrados por un grupo de enemigos que se hace llamar Plob. Sólo nuestro limo azul, al que controlaremos, queda libre. Su misión será rescatar a sus 100 compañeros y acabar con la amenaza del Plob. Para ello, el limo deberá hacer uso de sus habilidades, que consisten en poder estirarse para así coger carrerilla (y golpear o destruir lo que encuentre a su paso), así como cargar con hasta 3 objetos y enemigos que también podrá lanzar. También puede saltar y planear brevemente. Con estos ingredientes, nos enfrentaremos a fases repletas de monstruos, objetos, sencillos puzzles que deberemos resolver para avanzar y alguna que otra sección de plataformas. Los niveles son grandes, con muchos caminos y zonas secretas. Para recorrerlos al 100% necesitaremos a menudo alguna nueva habilidad o haber avanzado más en la historia, así que los revisitaremos muchas veces. Se trata de un título no demasiado complicado, pero adictivo.
Habrá dos tipos de batallas contra jefes. Una típica en la que deberemos usar las habilidades del limo para dar con el punto débil del rival, y otra en la que nos enfrentaremos tanque contra tanque. Aquí reside uno de los principales atractivos del juego, ya que estos combates son tan frenéticos como estratégicos. Tendremos que cargar los cañones de nuestro tanque con las municiones que hayamos elegido, para así ir minando las defensas del tanque enemigo. Pero éste también nos atacará, con lo cual deberemos saber dosificar bien las municiones entre los dos cañones, para parar los proyectiles que nos asedian y además seguir atacando. Los combates de tanques no nos dejarán ningún momento de respiro, y su dificultad aumenta (y mucho) a medida que avanza el juego.
A medida que vayamos rescatando a nuestros compañeros, la ciudad irá reconstruyéndose y accederemos a sencillos minijuegos (como el surf o pintar cuadros), side-quests (batallas de tanques, coleccionar monstruos...), así como a nuevas opciones, por ejemplo: mejorar nuestro tanque y crear nuevos objetos mediante el pote de alquimia. La side-quest más importante será la de coleccionar monstruos, puesto que deberemos atrapar a un mínimo de 30 de cada tipo para añadirlos a nuestro bando (y pudiéndolos seleccionar para que nos ayuden en las batallas de tanques) y obtener su estatua en el museo. Todo esto contribuirá a alargar la duración del juego, que variará entre las 10 y las 20 horas según las molestias que nos tomemos en coleccionarlo todo y de completar las side-quests que aparecerán al completar el juego.
La historia avanzará de forma desenfadada y con mucho humor. Cabe destacar los guiños que pueblan en el juego, tanto de Dragon Quest (buena parte de la música, enemigos, personajes y objetos serán los mismos que encontramos habitualmente en la saga) como de Final Fantasy (sin ir más lejos, el limo que nos permitirá configurar nuestro tanque se llama Cid, como los personajes que te dan acceso a los barcos voladores en FF).
Apenas se hace uso de las propiedades táctiles de DS (sólo en el minijuego de pintar cuadros). La segunda pantalla se usa para mostrar menús y mapas durante el juego, así como los tanques frente a frente en las batallas. Mediante la conexión wi-fi de la consola podremos enviar una demo a nuestros amigos y, si disponen de otra copia del juego, será posible enfrentarnos a ellos en un combate de tanques.
Apartado Técnico
Gráficamente, el juego no es ambicioso y consiste en sprites coloristas, detallados y de alta calidad, que bien podrían ser de GBA. Destaca el diseño desenfadado del juego (a cargo, como siempre, de Akira Toriyama), con 100 limos distintos y un conjunto de objetos y enemigos que reconocerán al instante quienes hayan jugado a cualquier Dragon Quest. Por su parte, las canciones serán alegres melodías midi, varias de ellas tomadas de la saga principal, pero en general tanto la música como los sonidos se mantendrán en un segundo plano, sin llegar nunca a destacar.
Conclusión
“Dragon Quest Heroes: Rocket Slime” es un título que sólo pretende divertir. Y lo consigue con una sencilla combinación de aventura y plataformas, y con sus adictivas batallas de tanques. Compensa su corta duración con múltiples side-quests y muchas cosas que coleccionar. Los fans de Square Enix agradecerán los numerosos guiños a Dragon Quest e, incluso, a Final Fantasy. Una lástima que no llegase a Europa.
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