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Analizamos el juego oficial de ésta genial película.
Basado en la obra del genial y polémico Frank Miller, el nuevo título de Collision Studios nos llega de forma totalmente exclusiva para la portátil de Sony. Esto no deja de ser extraño, ya que a día de hoy es extremadamente complicado que un juego basado en una franquicia cinematográfica aparezca únicamente en una sola plataforma, y menos aún si hablamos de una portátil. Pese a todo, la verdad está ahí fuera, por lo que no podemos hacer otra cosa más que recibirlo con los brazos abiertos.
Para todos aquellos que desconozcan la versión del autor sobre la batalla de las Termópilas, comentar que narra las aventuras del Rey Espartano Leónidas y su guardia personal de trescientos hombres tras el intento del opresor Jerjes (considerado un dios por sí mismo y por muchos de sus esclavos) por dominar sus tierras y el mundo entero. La obra en sí, tiene algún que otro toque místico, aunque como breve sinopsis de la acción sobra y basta para que os hagáis una idea de lo que nos espera (además, en el juego nos lo explican todo muy bien).
Jugabilidad
Con un aroma propio del cómic, la aventura de Collision Studios nos mete de lleno en la piel de Leónidas, Rey de Esparta. Bajo un enfoque tridimensional en tercera persona, narra los acontecimientos vistos en la película original que se estrenó en nuestro país el día 23 del mes pasado. Irremediablemente, se centra en la acción pura y dura, orientando su tendencia en mayor medida a los juegos de peleas callejeras de antaño (trasladados eso sí, a la bella Esparta). Claro está, se añaden cambios que vienen incluyendo los juegos desde hace años, como puedan ser cámaras ralentizadas y demás parafernalia estética muy de agradecer. En general, "300: March to Glory" nos deja un buen sabor de boca dentro de su apartado jugable, si bien como veremos a continuación, deja un poquito que desear en el tema de los puzzles.
A grandes rasgos, nuestra misión será eliminar a cualquier persa que intente pararnos los pies durante la contienda. Para ello tendremos tres armas distintas (espada, lanza y escudo), y tres tipos de movimientos (a lo que unimos un buen número de combos). Con el botón triángulo cambiaremos la empuñadura de nuestra arma, y con el cuadrado y la equis asestaremos potentes golpes (ligeros y contundentes). El círculo, por su parte, nos servirá para dar leña a los persas con el escudo, que visto lo visto servirá más para luchar que para protegerse debidamente (aunque la famosa frase “entonces lucharemos a la sombra” queda patente a cada segundo, momento en el que tendremos que usar nuestro escudo para cubrirnos y protegernos). Cada vez que un enemigo muere se nos asignan una cantidad de “Kleos” según nuestra precisión, los cuáles servirán como medio de pago para ir descubriendo combos más potentes. Dichos combos se dividen en tres bloques, dos para espada y uno para lanza, siendo uno de los primeros válido para cuando empuñamos dos armas blancas al mismo tiempo. En total 21 combos distintos, que se unen en perfecta armonía con las habilidades especiales. Éstas, nos permiten recuperar vida en tiempo real (fortaleza), ralentizar la cámara mientras ganamos salud y machacamos persas enemigos (ojo del caudillo), desatar una furia intensa capaz de teñir la pantalla de rojo (furia de batalla), o bloquear automáticamente todos los ataques enemigos (defensa). La forma de activarlas es muy sencilla, debiendo pulsar en el momento adecuado la dirección de la cruceta que incorpora la consola. No obstante, deberemos llenar la barra del indicador situado en el margen izquierdo para poder realizarlas debidamente. Finalmente, el control de nuestro Rey se realiza con el stick analógico, pudiendo realizar otras combinaciones, como arrojar lanzas a nuestros enemigos o cubrirnos al mismo tiempo que nos agachamos con los gatillos y algunos botones.
Para intentar romper el tabú de la reiteración, los desarrolladores han decido incluir algunos niveles en los que deberemos dirigir a toda la falange Espartana, de forma que los controles citados en el párrafo anterior siguen siendo idénticos, salvo que ahora son muchos más hombres a los que controlamos de adelante hacia atrás. Nuestro objetivo en ellos es cruzar una línea en concreto, acribillando todo tipo de enemigos y animales al mismo tiempo que nos cubrimos de las flechas enemigas. Podemos aguantar la envestida con el escudo y contraatacar como bien ocurre en la primera batalla del film, o asestar potentes mandobles y lanzadas. No son niveles nada del otro mundo, ni tampoco muy extensos, pero resultan curiosos y divertidos (eso sí, echamos en falta un poquito más de variedad en los enemigos).
Los puzzles tampoco es que brillen con demasiada luz propia, siendo inexistentes en muchas ocasiones (bastará con machacar un botón al puro estilo “Track & Field” hasta que la faena quede concluida), o demasiado sencillos en otras (tres botones para activar y poco más que pensar). Y la verdad es que es una pena, puesto que algo más de esmero en su diseño hubiera sido decisivo en el resultado final del producto. Al final nos quedan unos buenos niveles de acción donde machacar todo lo que aparezca sin piedad, y buenas fases en las que avanzar con toda la falange espartana como si fuera una sola unidad, pero la exploración y los puzzles se quedan a medio camino.
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