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Acción y estrategia juntas de mano de Koei.
Una de las franquicias mejor aprovechadas de Koei ha sido, desde hace ya algunos años, "Dynasty Warriors". Bajo su ambientación podemos encontrar varios juegos que comenzaron con la primera Playstation y que se han centrado en el ya recurrente tema de "El Romance de los Tres Reinos". Seguro que la mayoría de vosotros habéis jugado a alguno de estos Dynasty Warriors, beat em ups frenéticos donde reina la acción y la espectacularidad de los héroes legendarios luchando contra (literalmente) ejércitos de enemigos. Tras su éxito, apareció "Samurai Warriors", más de lo mismo pero ambientado en el Japón feudal y sus samurais, centrándose en personajes como Nobunaga o Tokugawa en vez de Cao Cao o Lu Bu. La verdad es que ahora los nombres son más largos y difíciles de pronunciar, pero tienen el encanto de lo japonés. Sin embargo, llegado cierto momento "Dynasty Warriors" necesitó ideas nuevas, y así apareció la primera edición "Empires". Acercando el juego al género de la estrategia, se otorga un mayor control al jugador de los ejércitos y otras opciones, a cambio de sacrificar levemente el argumento general. Ya ocurrió con dos juegos anteriormente: "Dynasty Warriors 4" y "Dynasty Warriors 5", pero hasta ahora el concepto "Empires" todavía no había entrado en el universo de "Samurai Warriors"...
Jugabilidad
Para hablar d “Samurai Warriors 2:Empires”, debemos explicar antes el juego original. A éstas alturas es casi seguro que todos hayamos probado alguna vez un juego de la saga de Koei, pero para los más novatos en esto podemos decir que manejamos un legendario héroe histórico, en éste caso japonés, a lo largo de una serie de batallas de épicas proporciones. Tendremos que luchar contra ejércitos enteros a base de combos bastante fáciles de ejecutar, liberando devastadores ataques Musou y capturando puntos de control estratégicos. Pero ahora, eso es sólo la mitad del juego. La otra mitad es un interesante juego de estrategia que, si bien limitado con respecto a productos vistos sobre todo en PC, es realmente rápido y apropiado para una consola.
Ante un mapa de Japón dividido en provincias, tendremos una serie de opciones para dirigir a nuestro clan en un intento de unificar el país. Lo más sencillo es elegir una orden nosotros mismos de una serie de "cartas" que podemos utilizar. Podemos usar un máximo de 5 de éstas cartas en cada turno, dependiendo de lo grande que sea nuestra provincia. Las cartas valen para cosas como reabastecer ejércitos, mejorar la producción, conseguir un tratado de paz o subir los impuestos. Sin embargo, nuestra selección de cartas es limitada al principio. Esto es porque hay determinadas "ideas" que tendremos que conseguir a lo largo del juego. Para ello debemos pedir consejo a nuestros generales, los cuales vendrán predefinidos por el escenario elegido, o bien los elegiremos nosotros en el modo más libre. Al pedirles consejo, nos propondrán dos acciones que creen que podrían beneficiarnos. Si aceptamos seguir su consejo, se ejecutarán ambas acciones (aunque para el turno contará como si sólo hubiésemos gastado una carta), pero eso no es todo. Algunas cartas con ideas nuevas aparecen de éste modo, y tras ejecutarlas pasarán a nuestra reserva de cartas/acciones disponibles.
Existen varios detalles que tenemos que tener en cuenta a la hora de manejar nuestro ejercito. El primero, el número de oficiales que tenemos: empezaremos la partida con 2 o 3 generales, cada uno con un ejército propio. Estos ejércitos irán decreciendo en efectivos según participemos en batallas, con lo que habrá que ir reforzándolos, efectivamente "curando" a los generales para que nos ayuden mejor en las batallas. También podremos equipar a nuestros generales, a base de conseguir armas o caballos. Y también será posible conseguir "cartas" de formaciones, que al usarlas nos darán ciertas ventajas sobre el enemigo, como si de un piedra/papel/tijera se tratase. Además, los oficiales tendrán que ser repartidos por nuestros territorios, puesto que nuestros vecinos podrían intentar atacarnos en cualquier momento.
Una vez completemos esta fase estratégica, darán comienzo las batallas. Podemos elegir atacar un territorio vecino, defender nuestro terreno de un ataque, o ayudar a algún aliado a invadir o defenderse. Una vez elegida nuestra opción, elegiremos qué generales/oficiales participan, y cuál de ellos manejaremos nosotros (e incluso cuál manejará el segundo jugador con otro mando). Entonces nos encontraremos ante una fase de acción al estilo “Samurai Warriors 2”, en la que podemos controlar las tropas (para que ataquen, defiendan, nos sigan, o usen sus propias ideas), usar formaciones, y, en general, matar a muchos soldados enemigos. El personaje que manejamos puede realizar una gran cantidad de combos con tan sólo dos botones, dependiendo el repertorio de golpes del personaje que utilicemos. También será posible usar dos ataques especiales específicos, pulsando el botón R1 junto con los de ataque. Por supuesto, se mantiene la barra de Musou, que cuando se llena puede ser liberada gracias al botón O, y que nos refuerza durante unos segundos para ayudarnos a acabar con más enemigos. Además, ésta tiene varios niveles que podremos ir rellenando a medida que luchemos y completemos fases.
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