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El nuevo fenómeno de la literatura francesa por fin llega a nuestro país. El escritor de La niña y la loba, primer título de la trilogía de La Moira nos trae una historia en la que tratará varios problemas de la sociedad con un toque fantástico.
Hoy tenemos con nosotros a Henri Loevenbruck, autor francés que presenta estos días en Madrid su libro La niña y la loba, primera parte de la trilogía de “La Moira” un auténtico best-seller en su país de origen con 300.000 libros vendidos.
Loevenbruck nació en París en 1972. Toda su vida ha estado marcada por sus dos grandes pasiones: la música y la literatura. Sus padres, ambos profesores de inglés, le transmitieron desde niño su pasión por la cultura anglosajona que se materializó en sus estudios sobre literatura inglesa y norteamericana que cursó en la Sorbona. Henri combinó éstos con su afición por la música, otra constante en su vida. Una vez terminó sus estudios trabajó como profesor, diseñador, barman, aunque siempre sin abandonar la música. Finalmente, tras ser redactor jefe de la revista Science Fiction Magazine, publicó su primera obra, una novela negra futurista en el que se apreciaban las influencias de Philip K. Dick. Desde ese momento decidió dedicarse enteramente a la literatura.
¿Cómo comenzó la idea para el libro?
Bueno el libro comenzó basándome en dos ideas. La primera escribir algo sobre la problemática del lobo y la segunda coger las costumbres de los elementos recurrentes de la novela de fantasía y trastocarlos.
¿Cuáles fueron sus influencias a la hora de escribirlo?
En cuanto a influencia literaria, me he basado en muchos autores de literatura y fantasía franceses o novelas de aventuras como las de Alejandro Dumas. Fuera de la literatura también he tenido influencias del cine y en gran parte de la música para la cual escribo letras, y que es una de las cosas que me mueven mucho a escribir.
¿Qué destacaría de su experiencia estudiando a los lobos?
Lo más curioso que descubrí es que cada lobo tiene su propio carácter, no sólo se diferencian por su pelaje en una manada, sino también por su modo de comportarse. Unos son generosos, otros agresivos y hay muchos de los que no te puedes fiar. En mi investigación había un lobo que me seguía a todas partes pero yo no le veía nunca. Le notaba moverse a mi alrededor, y cuando le daba la espalda corría hacia mí, pero en cuanto me daba la vuelta desaparecía. Como he dicho, hay muchos de los que no te puedes fiar.
¿Quizás por eso ha elegido el lobo? ¿Es un reflejo de su personalidad, con varios tipos de carácter?
Es cierto que hay ciertos aspectos de la personalidad el lobo a los que me gustaría parecerme. Por ejemplo su libertad e insumisión, no dentro de su manada ya que en ocasiones sí que se someten a otros, pero sí su insumisión a otras especies. Por otro lado es un animal muy íntegro, absoluto y me gustaría ser así de íntegro en todas las partes de mi vida.
En el libro está muy pronunciada la idea de marginación social. ¿Es quizás un reflejo de alguna parte de su vida?
Creo que es algo universal el sentirse marginado en la época de la adolescencia, no sentirte en tu sitio. Yo sufrí una marginación social bastante fuerte en mi adolescencia porque tenía unas inquietudes culturales diferentes a las de los demás. Sin embargo así conocí gente que sí compartía mis inquietudes, mis gustos. Por otro lado desarrollé un amor hacia culturas minoritarias, y conocí a gente que a pesar de ser rechazados continúan con sus inquietudes y es algo realmente precioso ese tipo de integridad.
¿Qué mensaje pretende transmitir con el libro?
Hay muchos mensajes, pero si tuviese que destacar uno sería la necesidad que tiene el ser humano de convivir. Por eso escogí el lobo, porque en Francia es un animal rechazado con mala aceptación social. Por esto trato de decir en mi obra que la gente debe apreciar y respetar al que es diferente. Otro mensaje importante sería la relación entre el hombre y la tierra, ya que el hombre tiene un instinto posesivo sobre la tierra y es algo realmente absurdo ya que el hombre no puede poseer algo que no puede tener, y aún así lo intenta a toda costa.
¿Qué le parece la comparación que se le hace al decir que es el J.K. Rowling francés?
Aunque mi obra es muy contemporánea a la suya, creo que no tengo nada que ver con ella. De todos modos me complace esa comparación porque “Harry Potter” es una obra muy conseguida aunque muy distanciada de la mía, ya que ella hace una literatura más juvenil y la mía es más pasional. Por otro lado, podríamos decir que Rowling escribe una historia sobre niños con problemas adolescentes y mi obra se centra más en protagonistas adolescentes con problemas de adultos. De todos modos es muy evidente que tenemos las mismas influencias y que hemos leído los mismos libros.
¿Pensó alguna vez que el libro llegaría al éxito que ha alcanzado?
No, pero debo decir que por otra parte quizás el éxito se debe a que trata en parte sobre lobos, que es algo que llama la atención en Francia, aunque sea por el rechazo de la gente hacia este animal. Por otro lado también hay que destacar el hecho de que aunque es una novela de fantasía, no tiene muchos elementos de fantasía increíbles, no tiene grandes trucos de magia y tampoco una enorme lista de nombres impronunciables. Podría decir que se trata de una fantasía real, tiene un aspecto realista y poco complicado. Quizás por ello he logrado llegar a un público mayor.
¿Ve el libro quizás como una posible película en el futuro?
No, no lo creo principalmente por el tema presupuestario: sería muy difícil adaptar este libro a película porque resultaría muy caro para un estudio francés. Sin embargo, un director quiso adaptar la novela en forma de dibujo animado y quizás así sí sería posible. En el mundo anglosajón, de todos modos, hay multitud de libros de fantasía que van por delante de mí en la lista para adaptaciones, con lo que lo veo poco factible tanto dentro como fuera de Francia.
Profesor, diseñador, barman…¿pensó que acabaría dedicándose a la literatura?
Sí, desde luego, desde muy pequeño tenía muy claro que quería ser escritor o músico. De todos modos sabía que por mi forma de ser y mis inquietudes no podría someterme a las normas de una empresa formal, con lo que mi interés por la literatura de acrecentó.
¿Por qué eligió la literatura como forma de expresión?
Porque funcionó mejor, simplemente. Cuando empecé a vivir de mi obra escrita me di cuenta de que tenía que dedicar todo mi tiempo profesional a la escritura, aunque no he dejado de lado la música, ya que sigo componiendo para un grupo francés.
Ya para terminar, cómo escritor y como músico, ¿qué recomendaría escuchar y leer?
Como músico evidentemente tendrías que escuchar el grupo para el que compongo, llamado “Kelks”. Aunque de todos modos escucho cosas muy variadas como pop, rock, jazz, etc. Y me es difícil recomendar algo concreto. Por otro lado para leer tengo que decir que desgraciadamente debido a mi trabajo leo muchos ensayos y me quita tiempo para leer todas las novelas que debería. De todos modos le debo mucho a las obras de Arturo Pérez Reverte, y sobre todo a un escritor francés al que le debo todo: Romain Gary.
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