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Jade Empire llega a PC con una jugosa edición especial.
Tras el éxito cosechado por las dos entregas de KOTOR, Bioware decidió volver a obsequiar a los usuarios de Xbox con una nueva entrega de su peculiar concepción del rol. Lo hizo recogiendo a la perfección la particular ambientación de los últimos éxitos del cine de artes marciales, logrando captar la esencia de la atmósfera asiática de estas producciones, sin dejar de lado un sistema de evolución del personaje que prolongaba la vida útil del juego hasta límites insospechados. Por desgracia, no fue una revolución jugable ni técnica, a pesar del largo proceso de producción a sus espaldas y su más que reconocida corrección, pero distaba mucho de ser un título redondo en un catálogo repleto de nombres memorables. Su nombre ha quedó en el olvido hasta que la compañía decidió rescatarlo y brindar a los usuarios de PC una versión remozada con jugosas novedades técnicas y jugables con las que compensar a los usuarios después de tan larga espera.
Jugabilidad
La base del desarrollo de "Jade Empire: Special Edition" se asienta en un concepto largamente desarrollado por Bioware en sus últimos títulos: la dualidad de las decisiones y su repercusión en el destino del protagonista y la forja de su personalidad. Lo que en KOTOR suponía optar por la fuerza o el Lado oscuro, en éste título se convierte en seguir los preceptos de la filosofía de la palma abierta o la del puño cerrado. Ambas adscripciones no son equiparables al clásico contraste entre el bien y el mal que desarrolla el universo de Star Wars, sino que suponen una orientación en el camino vital del jugador, orientando su periplo a la ayuda al prójimo o a centrarse en desarrollar sus habilidades en las artes marciales, haciendo del combate el eje de su existencia. Como era de esperar, la filosofía más agresiva es la más cercana a una personalidad negativa, lamentándose que para desarrollarlo no se haya optado por un desarrollo más ambiguo, en lugar de recaer en unos tópicos en las decisiones que resultan demasiado habituales.
Hablando de la jugabilidad propiamente dicha, ésta sigue al pie de la letra las máximas del género de los Action RPG, ciñéndose en esta ocasión a un sistema más orientado al combate que en previos títulos de la compañía. Atrás quedan las múltiples opciones desplegables en sus predecesores, optándose por una metodología basada en introducir órdenes que asignan acciones de ejecución inmediata, como las distintas combinaciones de golpes, las llaves o la posibilidad de cubrirse. El resultado es un juego que raya peligrosamente el ámbito de la acción pura, gracias a un desarrollo fluido y vibrante en los combates, pero sin llegar al frenetismo de los arcades propiamente dichos. Naturalmente, el factor aventurero es el otro eje sobre el que gira el juego, obligando a la exploración de numerosos parajes y ante todo a conversar con los personajes no jugables, de lo cual depende el desarrollo de la personalidad del protagonista.
La evolución del personaje es el sustento de una correcta progresión, basándose aparte en la clásica subida de nivel en el aprendizaje de técnicas de artes marciales con las que hacer frente a los enemigos. Es en éste apartado en el que "Jade Empire: Special Edition" gana muchos enteros en la profundización del personaje, pues se pone a disposición del jugador un enorme catálogo de combinaciones y golpes de los que puede hacer uso en tiempo real. Naturalmente, se ha querido otorgar más posibilidades al jugador que el simple combate físico, teniendo disponibles recursos como hechizos, alteración de estados, técnicas que abarquen espacios superiores al simple contorno del enemigo e incluso transformaciones en seres míticos gracias a las cuales puede infligirse un daño muy superior. Todo esto conforma un conjunto de opciones que permiten que el jugador de rienda suelta a su imaginación, y sobre todo, potencia el factor estratégico del juego, obligándole a conocer el mayor repertorio posible de acciones para poder hacer frente a enemigos que de otra forma supondrían un reto casi insalvable.
Ésta última característica se ha conseguido gracias a una sustanciosa mejora en la inteligencia artificial del juego, que ha permitido solventar en parte uno de los grandes lastres del juego original: la escasa dificultad de la que hacía gala. A modo de compensación de este defecto, también ha sido añadido otro nivel de dificultad que, como contrapartida, supone un reto de considerable magnitud, pudiendo derivar en situaciones agobiantes que no están al alcance de la habilidad de todos los jugadores.
La posibilidad de emplear el teclado conlleva la ventaja de poder asignar un mayor número de acciones a una tecla, simplificando la disposición procedente de la consola. Por desgracia, no se ha sabido compensar con un control más adecuado a la nueva plataforma, resultando más complicado controlarlo con las teclas, y recomendándose el uso del pad para lograr sacar provecho a un título que apuesta por la acción.
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