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Esquí extremo y adrenalina a tope.
Parece que los esquiadores más radicales y todos aquellos que siempre han querido probar el tema del snow pero pasan porque “es de macarras” están de enhorabuena, ya que el próximo 2 de marzo saldrá a la calle “Freak Out Extreme Freeride”. El estudio Colwood Interactive nos presenta en esta ocasión una visión nueva y estimulante del mundo del esquí: un simulador-arcade de freeride (que no freestyle). ¿Qué es el freeride? Pues una modalidad puramente “snowboarder” de las dos tablas, en la que además de bajar una montaña fuera de pista y completamente virgen a toda pastilla podemos realizar saltos, cruces en X, figuras, giros 180, 360, mortales y todo lo que se te ocurra. El equipamiento es notablemente diferente al tradicional, puesto que las tablas tienen la misma forma en su parte delantera que en la trasera para poder recibir los vuelos al revés o realizar giros de un modo más sencillo. Además, la indumentaria de los esquiadores es en plan skater, con ropa anchota, mochila camel, casco, rastas, lenguas fuera, es decir, para pasar desapercibido entre los snowboarders. En resumen: nunca antes el mundo de los “palilleros” y el de los “tableros” habían estado tan cerca (salvo cuando se arrollan entre sí y se dan de leches en los telesillas, claro).
¿Un planteamiento poco original? Sí, es innegable la herencia de toda la serie “Tony Hawks” y de los títulos de EA “SSX”, pero las lecciones bien aprendidas generan productos tan sobresalientes como éste, el cual llena un vacío importante. Un soplo de aire fresco dentro del mundillo de los locos por la nieve que seguro que se convertirá en un auténtico referente para el aluvión de esquiadores reconvertidos a ésta modalidad adictiva, actual y que conecta con el espíritu de los esquiadores más jóvenes, alejándose de los típicos juegos aburguesados más propios de nuestros padres.
Jugando
El modo de juego es puramente arcade y huye de la visión simulador típica de los clásicos del género. En éste sentido, es opuesto a títulos recientes como “RTL Wintergames 2007”, ya que deja a un lado la competición y el aporreo de botones para dar paso a un subidón de adrenalina constante. Los botones son muy sencillos (apenas tres más los cursores) y las combinaciones salen solas por poca pericia que se tenga en títulos similares, eso sí, preparaos para una merienda a base de pino y granizado de lluvia.
En la versión probada, quemamos las laderas de Broken Back Mountain (literalmente, montaña del culo roto, homenajeando por alguna extraña razón a la película “Brokeback Mountain” de Ang Lee, en la que sus protagonistas no esquiaban precisamente), con tramos no ya negros, sino imposibles, que nos recuerdan a pistas como la “quebrantahuesos”, que conocerán los que hayan estado por el pirineo aragonés. El juego completo ofrecerá 4 montañas con múltiples misiones y desafíos.
La acción parte de la cima de la montaña (a la que nos llevan en helicóptero ni más ni menos) y a partir de ahí sólo hay que dar rienda suelta a nuestro instinto más animal. Podemos limitarnos a bajar haciendo el “cabra” o cumplir los numerosos objetivos que se nos ofrecen. Estos van desde realizar piruetas varias (hasta 16 tipos distintos de combinaciones) a recoger un número determinado de ítems o grindar por encima de árboles u otros obstáculos. Por supuesto, al completar los distintos objetivos obtendremos las típicas recompensas, desbloquearemos pistas y se nos ofrecerán nuevos desafíos.
Se podrá elegir entre 6 riders con diferentes habilidades que podremos mejorar a lo largo del juego. Podremos equiparlos con múltiples componentes y vestimenta, dándoles ese toque rompedor que nos gustaría llevar en las pistas pero que nuestro sentido del ridículo no nos permite ir más allá de la chaqueta roja y los pantalones negros. En éste sentido, parece que se va a quedar algo escaso en opciones respecto a otros títulos similares.
El juego ofrece el clásico modo individual y un multijugador a pantalla partida que resulta bastante entretenido y funciona bien. También tendrá un modo en red para 8 jugadores en la versión PC, pero habrá que probarlo.
A Nivel Técnico
Muy buen nivel gráfico, incluso sorprendente, con unas exigencias moderadas de hardware que hacen que el juego fluya correctamente en casi todas las máquinas. Los personajes están bastante bien modelados, presentan numerosas animaciones y su aspecto general es más que notable. La nieve es magnífica, siempre virgen (a no ser que juguemos en modo multijugador, ya que la estela de la pisada se mantiene tras pasar por encima de un modo impecable) y con unos reflejos que hacen que parezca real. Sombras aceptables y ausencia de reflejos en elementos como casco y gafas compensados por las magníficas vistas poligonales del horizonte que no caen en errores clásicos de fogging o popping. Las texturas están muy elaboradas y las montañas y vegetación son low-poly de alta calidad.
La física y velocidad de los esquiadores es extraordinaria y muy creíble para cualquier persona que haya surfeado alguna vez. La sensación de nieve virgen es sensacional e incluso se levanta “polvo” a nuestro paso, toda una experiencia.
Los efectos sonoros son correctos y no hay voces pregrabadas. Los fans del género encontrarán una amplia banda sonora con éxitos de
grupos muy conocidos dentro de un estilo totalmente street y cañero.
Conclusión
Ya estamos todos los snowfreaks esperando el juego completo para saciar el hambre de nieve que tenemos ésta temporada. Toda una experiencia extrema que gustará tanto a los fans del género como a los jugadores casuales. Por cierto: ¿Por qué en éste tipo de juegos los esquiadores no sufren daños con los zambombazos que se meten? La nieve es blanda pero… ¡Las rocas no!. El juego estará a la venta el 2 de marzo al precio de 29,95 € en su versión para PC.
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