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Recordando el primer juego de karts de muchos niños que se iniciaron con la primera Playstation,
La historia de los videojuegos desde siempre ha estado fuertemente vinculada con la de otros "séptimos artes" ya sean los comics, el anime o el cine. Por lo general ambas partes se han "prestado" personajes, guiones o estilos de diseño, siendo este metodo una manera sencilla de tener cierta cantidad de ventas asegurada. Con el tiempo muchos héroes de comic europeo han invadido las consolas. Tintin, Astérix, Lucky Luke o muchos otros entre los que destacan esos pequeños seres azulados llamados Pitufos o Smurfs en el original. Los pitufitos vieron la luz por primera vez en el año 1958 de las manos de un dibujante belga llamado Peyo, no tardaron demasiado en convertirse en un fenómeno rentable en 25 idiomas diferentes.
El mundo de los pitufos se encuentra aislado del nuestro y los humanos sólo pueden entrar en él si son invitados por un habitante de Pitufolandia. De esta manera entraron dos chavales llamados Johan y Peetwit que actualmente contarán con unos cuarenta años cada uno. A los cientos de pitufos y los dos humanos se les suma el malvado hechicero Gargamel que acompañado de su gato Azrael intenta acabar con todos los pitufitos diariamente. En los más de 40 años que han pasado desde que conocemos de la existencia de Pitufolandia hemos podido clasificar a estos pequeños seres en cuatro grandes grupos, aunque frecuentemente aparecen nuevos miembros del poblado. Los pitufos más respetados se conocen como "VIS" (Very Important Smurf), entre ellos se encuentra el legendario Papa Pitufo, Pitufina, Filósofo, Bromista o Enfadado. Después nos encontramos con los denominados "Pitufos famosos" como Cocinero, Goloso, Músico, Poeta, Enamorado, Vanidoso, Pintor o muchos otros. Los siguientes son los "Jóvenes Pitufos", allí conocemos a los últimos integrantes de la aldea como Bebé Pitufo, Tranquilo, Salvaje, Inquieto o la segunda fémina pitufo, llamada Sassete. Por último tenemos a un grupo de pitufos que no suelen parar demasiado en la aldea, estos son algunos como Pitufo Cósmico, Rey Pitufo, Pitufo Volador, Pitufo aprendiz de mago o el bisabuelo Pitufo. A la mayoría de estos pitufos, tanto los antiguos como los nuevos, los vais a poder encontrar en este juego que ahora estamos retroanalizando "3.2.1 A Pitufar".
Jugabilidad
Infogrames volvió a utilizar una base de juego sencilla para llegar a un público específico e infantil. En "3.2.1 A Pitufar" nos veremos envueltos en carreras de pitufos al más puro estilo Mario Kart. El detalle primordial al hablar de la jugabilidad sin duda es la facilidad con la que podremos correr en las carreras planteadas. A diferencia de otros juegos de coches de la época, como Los Autos Locos, en éste el circuito está perfectamente señalado y a la vista en todo momento (o en casi todo). Posiblemente éste detalle ahora comentado se puliera a fondo debido a que se lanzó pensando en un público muy joven. Como he dicho, es muy sencillo a la hora de haceros con el coche, bien juguéis en modo sencillo o experto no os será dificultad alguna acabarlo en unos cuarenta minutos (si no perdéis ninguna carrera).
Al comenzar la partida podremos elegir entre tres maneras diferentes de llevar a nuestros pitufos al estrellato. Una la carrera simple para practicar, otra el campeonato a lo largo de 10 circuitos distintos y otra, una lucha de banderas 1 vs 1 para ver quién es mejor piloto. Si optamos por el campeonato deberemos recorrer tres escenarios diferentes, contando cada uno de ellos con tres fases que deberemos acabar en primer lugar para poder pasar a la siguiente. Cuando hayamos acabado los tres escenarios nos veremos las caras con el Pitufo Cósmico en una carrera especial. Finalmente si conseguimos ganar al Cósmico presenciaremos una pequeña escena animada para dar paso a los créditos y si lográis acabar el juego tanto en sencillo como en difícil todos los secretos estarán a la luz.
Al igual que en otros juegos de éste estilo, en todos los circuitos nos encontraremos con diferentes objetos que utilizar. Para no complicarnos demasiado Infogrames solo incluyó los vitalmente necesarios. Uno de ellos serán las setas explosivas. Podremos almacenar hasta 10 en nuestro saco para lanzárselas en línea recta a nuestros contrincantes cuando queramos. Para prevenir los adelantamientos tenemos nuestra habilidad especial de pitufo. Cada personaje tiene una y podrán utilizarlas cada vez que rompan un tonel de madera. Por último tenemos los objetos de condición. Estos son unos pequeños turbos que encontraremos en el circuito, y unas probetas que nos proporcionarán inmunidad durante unos segundos.
A destacar por último, y como curiosidad, que en el modo difícil los vehículos de los pitufos se moverán con cuerda. Cada cierto tiempo deberemos pasar entre unas llaves para que nuestro coche siga funcionando, sino se parará.
Gráficos
Como los juegos de karts infantiles son prácticamente iguales tienen que tener algo que les diferencie: sus personajes y escenairos. Cada uno de los pitufos posee un coche personalizado compuesto a base de polígonos bastante deficientes incluso para la época. Los escenarios, que reflejan a la perfección el área del mundo pitufo en el que nos encontramos, van desde el típico pueblo pitufo hasta las habitaciones más importantes del castillo habitado por Gargamel y su gato. A destacar en el apartado negativo la mala sincronización de los escenarios con el vehículo, la cual produce el efecto de que nuestro cochecito trepe ágilmente por cualquier sitio.
Música & Sonido
Personalmente no creo que se molestaran demasiado componiendo la banda sonora para este juego. Se reutilizaron melodías de los dibujos animados y poco más. A destacar la relajada pieza instrumental que podremos disfrutar cuando corramos el escenario del castillo y las murallas. En cuanto al sonido, destaca un cuidado doblaje al castellano, imprescindible en cualquier juego infantil. Desde las vocecitas de Filósofo en los menús del juego hasta los gritos y sonidos que oiremos en las carreras, todo es bastante fiel a la serie.
Conclusión
"3.2.1 A Pitufar" era un juego bastante escaso de calidad, duración y dificultad, pero divertía (y sigue divirtiendo) más que otros juegos del género. El buen rato de estar pegados a la consola mientras os acabáis el modo sencillo, el modo difícil y jugáis algunas partidas en el resto de opciones no os lo quita nadie. Después siempre podéis prestárselo a vuestro sobrinito y dejar que se divierta con los pitufos o quién sabe, jugar a dobles con la pareja.
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| Desarrolladora |
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Artificial Mind + Movement |
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| Distribuidora |
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Infogrames |
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| Lo mejor |
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Diversión. Controles efectivos y rápidos. El carisma de los pitufos. |
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| Lo peor |
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Técnicamente muy pobre. Cortísimo. |
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| Resumen |
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Los pitufos, tras ser makineros, se aficionaron a las carreras. |
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| NOTA OJGAMES |
60 |
| NOTA LECTORES |
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