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Se acerca el estreno de Corto Maltés: La Película.
Lauren Films estrena el día 23 de febrero la película "Corto Maltés", dirigida por Pascal Morelli. Con el objetivo de complacer a los fans del personaje y de promocionar su llegada a los cines, el propio Morelli habla sobre la película en profundidad.
El Descubrimiento
Como muchos de los chicos de mi generación, descubrí Corto Maltés cuando tenía 12 años en el semanario “Pif Gadget”. En un primer momento, no me impresionó demasiado; a decir verdad, no lo leía realmente. Cada semana, la sección de cartas de los lectores de la publicación venía llena de comentarios críticos respecto al cómic de Pratt. Sentí curiosidad y quise darle una hojeada. Me preguntaba qué podía haber en aquel cómic tan universalmente rechazado? La primera historieta que leí se titulaba: “Concierto en O menor para arpa y nitroglicerina”. El título en sí mismo ya era incomprensible. Y así era también cómo evolucionaba la historia.
¿Qué demonios quería decir “Sinn Fein”? ¿Por qué moría el bueno al final? ¿Por qué Banshee rechaza al seductor Corto cuando todas las evidencias apuntan al hecho de que se sentía atraída hacia él? Y lo más sorprendente: ¿qué hace este marinero sin barco en Irlanda? ¿Qué hacen algunas viñetas de las historietas sin dibujo alguno? ¿Por qué los personajes no dicen lo que realmente sienten? Pratt me facilitó un vistazo a un mundo que era confuso, en ocasiones ilógico y contradictorio, pero fascinante: el mundo de los “adultos.”
Corto: ¿Un film?
Corto Maltés se convirtió en una auténtica referencia para mí. Sin embargo, nunca se me había pasado por la cabeza hacer un largometraje sobre él. Se me ofreció una serie televisiva y, más tarde, la RAI me pidió un telefilm de larga duración. Inicialmente, habíamos pensado adaptar «La balada del mar salado.» Sin embargo, ésta es una de las primeras aventuras de Corto. Todavía no es el hombre maduro y misterioso al que estamos acostumbrados.
Siberia se convirtió rápidamente en el marco predilecto. Aquí, Corto y su compañero de aventuras, Rasputín, son ya unos personajes bien definidos; sus personalidades poseen una auténtica madurez y forma. Viven en un tiempo que es muy denso e intenso.
Comencé a trabajar en el film en 1997: se esbozaron los primeros diseños; luego, muy poco después, se hizo el episodio piloto. Asimismo, a finales de 1998, establecimos el Studio Corto en París con cinco o seis diseñadores, mientras seguíamos trabajando en la serie televisiva.
Adaptación
Thierry Thomas escribió el guión y los diálogos, y definió muy bien la labor: «Esta historia, como todas las historias de Corto Maltés, se basa en lo inesperado. La aventura raramente está donde creemos que la vamos a hallar, y por eso el placer es mucho mayor.»
«Contrariamente a un gran número de héroes clásicos, Corto se sale de la estructura de la narración y, al hacer eso, evidencia la futilidad de ésta. Corto no confía (o cuanto menos no del todo) en lo que depara el futuro. Por otro lado, cree en cierta idea de libertad, algo que está por encima de las leyes de la sociedad, con una moral y valores que siempre son relativos.»
Preservar la singularidad de la historia era esencial para nosotros. Aquí lo que tenemos son unos aventureros que emprenden una expedición para hacerse con un tesoro, sin embargo, actúan sin plan preconcebido.
Simplemente se lanzan; ahí reside la clave del talento de Pratt. El objetivo que están tratando de lograr nunca deviene más importante que la relación que se establece entre los personajes; esta enorme libertad es la esencia de la aventura. Lo importante era asegurar este viaje atípico y no racionalizar la aventura.
Parte del atractivo de las aventuras de Corto Maltés reside en ese puñado de personajes variopintos donde los enigmas permanecen sin resolver.
Al principio del film, alguna de las Linternas Rojas le dice a Corto: «Ella está aquí, en Hong Kong.» “Ella” no tiene nombre. “Ella” es esquiva. ¿Pero, quién es “ella”? Puede que “ella” sea alguien del pasado de Corto, pero también puede que sea una aventura futura.
Los Dibujos
Pratt tenía talento para el dibujo. Su estilo sugiere o insinúa más que afirma. Su modo de combinar trazos precisos y grandes áreas de trazo burdo confiere a las imágenes fuerza y fragilidad a un tiempo. Nuestro problema estribaba en lograr un “acabado” de las imágenes que no estropeara ese encanto. Había que alcanzar su elegancia de composición y el elemento de misterio que emana de cada página.
La Animación
Obviamente, todo va a desembocar en el movimiento. Sin embargo, se trata de movimientos extremados, completamente caricaturizados.
En el universo de Pratt, habitualmente, los personajes son parcos en movimientos, lo que también es aplicable a los diálogos. El mismo Corto no es muy expansivo que digamos.
Era importante que los personajes se movieran de un modo minimalista. Este concepto es del todo esencial porque esta inmovilidad define la relación entre los personajes y su lugar en aquella época. Nos vemos empujados hacia un universo violento donde reina el caos. Cada individuo es un peligro potencial para los demás.
Ése es el motivo por el que cada palabra, cada movimiento, se ha de sopesar y calcular.
Todo el mundo se observa, se espía, y desconfía hasta de la propia sombra. No se tolera en absoluto una palabra o movimiento fuera de lugar. Es como si cada personaje estuviera conteniendo la energía prudentemente por si hubiera un enfrentamiento. Por otro lado, todas las historias de Pratt están llenas de personajes cansados, resignados... Impotentes, observan la evolución de un mundo que ya no comprenden. Son como estatuas en un universo que se está acabando. El único a quien todo esto le afecta menos es Rasputín. Sólo le importa él mismo; sigue los dictados de sus deseos y vive cada instante con la mayor de las intensidades.
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