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Mundos similares con destinos, ¿distintos?.
El mundo del cine y el del videojuego parecen cruzar ríos idénticos bajo afluentes distintos, y es que, contando ambos con una trayectoria tan larga y fructífera, parece ser que no logran acabar de cuajar como deberían el uno con el otro. El artículo de hoy tan sólo se centra en una idea algo descabellada, que, sin embargo, no deja de ser una posibilidad no muy lejana ahora que las nuevas generaciones se aproximan a una realidad más cercana, llena de sentimientos y emociones. Tampoco debemos olvidarnos que con una consola como la Wii en el mercado, se pueden reinventar muchos géneros, y si los desarrolladores de videojuegos ya empiezan a soñar con ideas muy pero que muy buenas, es posible que no sean pocos los genios cinematográficos que podrían destapar algún que otro concepto fresco y divertido en el cual mostrarnos sus habilidades.
Queda claro que ambas industrias son distintas. El videojuego tiene algo que la industria cinematográfica ansia, pudiendo ser esto el grado de integración que siente un jugador con la historia, con los personajes que desempeña e interactúa y con la ambientación que algunos títulos son capaces de dar. En esto último, tenemos muchos magos cinematográficos que son capaces de trasportarnos a mundos increíbles, ya sea dentro de la propia realidad o fuera de la misma. Por ello, ¿no sería fantástico que algunos de los reyes del celuloide prestasen sus servicios para forjar algún título realmente interesante?. Actualmente existe gente muy buena en la industria del videojuego, o sino echarle un ojo a cualquiera de las aventuras de Lucas, o a títulos como "Beyond Good and Evil" y "Shenmue" (por citar algunas joyas) para comprobar que talento es lo último que falta. Sin embargo, parece ser que las historias son siempre las mismas: refritos o secuelas de algo que ya hemos ido viviendo en las anteriores generaciones (lo cual siempre es bueno y necesario), con alguna pequeña posibilidad de que Michel Ancel y compañía nos sorprendan y saquen algo nuevo de su chistera. Así pues, supongo que no sería el único en alegrarse al ver en cualquier plataforma un título con el sello de M. Night Shyamalan (suspense, buenas historias, y una calidad indudable), Tim Burton (hace falta que se comente algo de este señor a estas alturas… yo creo que se sobra y se basta el solito), John Carpenter (un “friki” como la copa de un pino que otorga a sus películas un toque especial), Christopher Nolan (su maestría en contar historias desordenadas sin perder el norte podrían dar mucho jugo en un buen número de géneros) o el propio Spielberg (que hace lo que quiere cuando quiere, por eso es el rey Midas).
El mundo del videojuego se está comiendo al cine (en el buen sentido de la palabra), y no estaría de más que algunos de los creadores anteriormente citados se dieran por aludidos para participar en algo interesante. Cada uno tiene sus particularidades, pero no vamos a negar que el desarrollo de videojuegos se asemeja cada vez más al séptimo arte (de hecho, los juegos deberían considerarse como tal), con presupuestos desorbitados y componentes multimedia para dar y tomar en los que los creadores se pueden sentir como en casa. Nadie dice que tomen las riendas de un proyecto ellos solitos, pero que participen en el guión de un juego de terror y suspense, de acción, o de fantasía, sería una posibilidad que quizás no sea tan poco productiva como el resultado de la mayoría de títulos basados en licencias cinematográficas (artísticamente hablando, ya que venden como churros).
Negativamente hablando, tampoco sería muy recomendable una carga excesivamente pronunciada sobre lo anterior, ya que podría mermar las posibilidades de los desarrolladores actuales. Por ello, y como ya intentan plasmar en las tierras de Hollywood con los geniales productos y las atractivas sagas que tenemos en nuestro particular mundo, una aparición esporádica de vez en cuando podría dar paso de la reiteración aburrida a la genialidad más sorprendente (aunque, ahora que lo pienso, a día de hoy no he visto una adaptación que realmente funcione como es debido). Y si no, que se lo digan a muchos títulos que llegan avalados por escritores famosos, que ponen todos sus instintos en ofrecer un producto profundo y trabajado, con unos resultados notables en la mayoría de los casos.
En definitiva, y después de tres párrafos de charla, tan sólo me apetecía contar de una forma rápida y directa, que el videojuego es otro medio para contar historias tan válido como cualquier otro, por lo que sería una error caer en el tópico de que es una vía errónea para ello (o como dicen algunos estudios por y para psicópatas). A nivel personal, creo que jugar a una historia escrita por Shyamalan sería todo un lujazo, y puede que para mucho otros jugadores también. Pero en fin, nos toca esperar un rato, aunque echando una mirada al horizonte tenemos el título protagonizado por el carismático Chow Yun Fat, "Stranglehold", que para colmo viene de la mano de John Woo (que ya ha creado su propio estudio Tiger Hill Entertainments). Puede que su historia no tenga mucha miga, pero seguro que tenemos dosis de acción para rato, lo cual nunca viene mal.
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