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Desquiciados terroristas a la caza de territorio londinense.
Desarrollado por los chicos de T7 Games, y distribuido en nuestro país por Proein, “The Mark” es un título de acción en tercera persona al uso, que no duda en incorporar su propia historia individual para la ocasión. Encarnando el rol de dos marines estadounidenses, deberemos parar los pies de unos terroristas fanáticos, que tienen la intención de dar su último golpe. Éste se basa en obtener la cabeza nuclear del hijo de un multimillonario para hacer un pequeño trabajito en Londres. A todo esto, los mismos terroristas han secuestrado a la hermana de uno de los protagonistas, Steve Fletcher. Pero no todo acaba aquí, ya que a medida que vamos pasando misiones la trama se va complicando un poquito más, llegando a ser muy interesante en algunos momentos. Diez millones de vidas corren peligro, ¿podrás hacer algo para poner punto y final al ataque terrorista?.
Jugabilidad
Lo más llamativo del juego de T7 Games es, sin duda, la dualidad que muestran los personajes protagonistas. Por un lado tenemos a Steve Fletcher, capitán de infantería de la Marina de los EEUU, mientras que en la otra parte de la pantalla está Austin Hawke, mercenario conocido en medio mundo por sus grandes hazañas. El padre de éste último decide incorporar a su hijo en las filas donde milita el capitán, por lo que el juego se convierte en una aventura doble durante seis capítulos distintos (divididos en 18 misiones diferentes). Resulta bastante atractivo poder intercambiar la acción con uno u otro personaje, porque además de que contemplamos la batalla desde un prisma distinto, cada uno goza de una virtud que el otro desconoce (como una habilidad de "héroe" que tan de moda está en los RTS actuales). Fletcher podrá paralizar el tiempo cual bullet-time se tratase, esquivando balas enemigas y prosiguiendo la acción a una velocidad mucho mayor que sus enemigos. Hawke, por su parte, puede encontrar la silueta donde están escondidos cada uno de los terroristas (al torcer la esquina, o en una pequeña saliente que nunca habríamos pensado), ofreciendo una peculiar dinámica de juego. Así, elegir a uno u otro es esencial en cada misión, por lo que el juego adquiere un tono más frenético o más pausado en función de nuestro protagonista.
En cuanto el desarrollo de las misiones, podemos decir que es correcto sin más, pecando de linealidad en algunos momentos, y dejando ciertas lagunas en otras situaciones. Resulta frustrante morir y empezar de nuevo el nivel observando que los enemigos aparecen exactamente en una posición idéntica que la vez anterior (y si vuelves a morir lo mismo, un bucle infinito). Quizás sea un error común en algunos títulos, pero aquí hace mella y resta la posibilidad de que alguien pueda ser sorprendido en algún momento oportuno. Así mismo, nos deja una cierta sensación de deja-vù, con elementos tradicionales de buenos referentes del género, y un parecido más que evidente a "Battlefield" en algunas misiones. Hablando de la cantidad de armas posibles, no serán pocas las indecisiones que mostremos ante el extenso catálogo ofrecido por los desarrolladores. Quince armas distintas con las que eliminar a los helicópteros que surcan el cielo (léase, bazookas), o pasear por Medio Oriente armando jaleo con escopetas, rifles de asalto y francotirador, mágnums o el ya típico en cine y videojuegos Ak-47. Vamos, todo un lujazo que, sin embargo, no acaba de encuadrarse bien del todo por la linealidad que presenta su utilización en casi todo momento. La inteligencia artificial de "The Mark" tampoco es demasiado vistosa, rozando el insuficiente muy de cerca con enemigos que se limitan a disparar como locos contra nosotros. No se esconden, no buscan rutas alternativas, se limitan a exponerse hasta que les volamos la tapa de los sesos. De ésta forma, el título de T7 Games se perfila fácil y predecible, siendo recomendable para iniciados en el género, y no muy apetecible para los más duchos en el tema, puesto que pueden dormirse con sus evidentes errores.
Además de todo lo ya mentado, "The Mark" cuenta con la posibilidad de crear sus propios niveles con un editor bastante completo incorporado, así como jugar partidas por Internet gracias a su modo multiplayer. Tenemos cuatro modos distintos (a muerte, control de mapa, cooperativo y cooperativo masivo), así como varios tipos de dificultad, eligiendo el color de nuestro equipo para no confundir las líneas de diálogo en pantalla que pueden aparecer al mismo tiempo. La apariencia de nuestros personajes será distinta en función de la opción escogida, pudiendo variar entre los dos anfitriones protagonistas, y un buen puñado de soldados indeterminados de la marina.
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