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Probamos un nuevo beat´m up que dejará huella en el mercado.
Genki como desarrolladores y Konami como distribuidores han alumbrado un título que tiene todas las papeletas para dar un vuelco al género del beat ‘em up masivo. Si hasta ahora no dábamos crédito con las legiones de soldados de las que presumían las sagas de Koei, los fans de éstas franquicias ya pueden prepararse para migrar a una de las tracas finales de la máquina de Sony. Advertencia que incluso alcanza a nivel jugable a exponentes de la nueva generación, como Ninety Nine Nines.
1539. Japón permanece sumido en una cruenta guerra civil entre señores feudales que parece abocar al país a la destrucción. En medio de éste caos y destrucción, del lago Suwa emerge una legión demoníaca que intenta imponer su reinado a base de sangre y fuego. Preocupados por el destino del país, los dioses deciden enviar un emisario que logre poner de acuerdo a los nobles y una su fuerzas para lograr hacer frente a la demanda. Inugami es su nombre. A partir de entonces liderará las fuerzas unificadas en pos de la liberación de los nipones.
Jugabilidad
“Demon Chaos” se rige por una jugabilidad tan simple como el mecanismo de un zapato. Simple y llanamente, el jugador controla a un personaje inmerso en una batalla de proporciones épicas y su responsabilidad, como miembro de uno de los dos ejércitos contendientes, es abrirse paso entre las filas enemigas hasta cumplir el objetivo encomendado. Para la consecución de la tarea no cuenta más que con sus propias habilidades físicas, basadas en la capacidad del jugador para ejecutar combos basados en un sistema de combate en el que sólo dos botones son más que suficientes para ejecutar el limitado repertorio de golpes con los que cuenta el protagonista. Como es de rigor en un juego de estas características, de vez en cuanto podrá hacer uso de técnicas que le permitan zafarse con contundencia de sus enemigos y hacer incursiones que harían palidecer a los hunos. En ésta ocasión ésta ventaja se obtiene, de forma limitada, presionando uno de los gatillos, entrando Inugami en un estado berserk que lo hace prácticamente inmune al dolor, además de proveerle de gran fuerza y velocidad, suponiendo su buen uso un constante fluir de bajas entre las filas enemigas.
Haciendo buen uso de estas habilidades, “Demon Chaos” ofrece al jugador la posibilidad de ver en pantalla combos largos y espectaculares. A pesar de que implica habilidad y paciencia a partes iguales, está al alcance de unos pocos alcanzar una cifra tan espectacular como puede ser la de los 10000 golpes consecutivos, haciendo palidecer a producciones como Ninety Nine Nights. ¿Y cómo puede ser posible alcanzar semejante cifra, abultadísima incluso para un título de éstas características? Pues porque, atendiendo a las explicaciones de Konami y Genki, “Demon Chaos” es el primer juego que pondrá en pantalla más de 65.000 personajes de forma simultánea. Una cifra desorbitante, nunca vista en ningún juego, y que obliga, dentro de la tradición, a replantearse muchas de las estrategias puestas en práctica por derivados diversos de la saga “Dinasty Warriors”. Especialmente porque, a pesar del descomunal número de efectivos desplegados, los territorios que acogen el combate no difieren demasiado de lo visto en producciones similares. De ésta forma, el conocimiento de los recursos del ejército a nuestra disposición y haber reservado el estado berserker para los momentos de verdadero peligro se antojan como instrumentos indispensables. Por fortuna, el juego cuenta con una curva de dificultad ajustada, en una correcta progresión que permite el aprendizaje por parte del jugador para que, de ésta forma, sea sencillo dominar las técnicas necesaria a un ritmo gracias al cual se tendrá pleno control sobre el protagonista medida la historia.
Como era previsible, la jugabilidad no sólo se ha querido basar en la concatenación de golpes. En los últimos tiempos el género ha ido incorporando progresivamente elementos estratégicos que dotan de variedad al conjunto, encontrándonos en éste caso con el clásico recurso de disponer de unidades a disposición del jugador que, órdenes mediante, cumplirán con el cometido de ayudar al protagonista a controlar el máximo territorio posible en el campo de batalla. Como apoyo, estará también la coprotagonista de esta historia, Yasaka Aoi, segundo personaje jugable, pero cuyas habilidades en el ámbito de las artes marciales distan mucho de las de su compañero.
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