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Bienvenido a la guerra, soldado.
Bajo la distribución de Nobilis Ibérica, y con un precio realmente asequible, nos llega “Red Orchestra”, un título de acción multijugador ambientado en la Segunda Guerra Mundial que nos llevará hasta los confines de la Europa del Éste. Olvidaros de Rommel y Patton, porque aquí se deja de lado cualquier coincidencia con lo anterior. Desarrollado por el equipo de Tripwire Interactive, el título que hoy analizamos se convierte en un producto muy a tener en cuenta. Comprobemos cuáles son los puntos fuertes del título, puesto que parece no ser otro clon ambientado en la guerra que más juegos ha proporcionado a éste mundillo.
Jugabilidad
La verdad es que, “Red Orchestra”, es uno de esos títulos de gama económica con los que te preguntas cómo ha llegado a costar ese precio que adjunta su etiqueta, porque una vez lo instalas y empiezas a jugar te deja prendido bajo una jugabilidad exquisita, que no sacrifica el grado de realismo que muchos otros títulos bélicos han dejado de lado (léase, “Battlefield 2”, que parece un arcade). Para colmo, y a medida que le vas cogiendo el tranquillo, el título de Tripwire Interactive te va gustando cada vez más y más, dejando que saborees cada minuto de juego a su lado. Sin embargo, todos los comienzos son difíciles, y aquí se nota la ausencia del típico punto de mira del género (también conocido como “crosshair”). Por ello, la curva de aprendizaje es elevada, aunque escalonada y perfectamente equilibrada como para que ningún usuario se sienta incomodo menos en los primeros minutos de desconcierto.
La física es un matiz muy a tener en cuenta, sobre todo viendo el especial cuidado que se ha dado a la velocidad de las balas y las circunstancias que puedan dar para que no llegue a su destino. Y es que, hay que vigilar cómo disparamos (de pie, agachado, corriendo, parado, etc.), porque esto afectará a la “calidad” de nuestros proyectiles (tanto si vamos a pie, como si manejamos un tanque). Además, olvidaros de los típicos soldados que necesitan de más disparos que un zombie para caer al suelo, porque aquí, si disparamos una bala al rival, caerá de golpe (sí, parece mentira que con tan sólo una bala podamos derrotar a un enemigo). Se agradece una física realista que traslada fielmente la acción al cambo de batalla. Por otra parte, también debemos olvidarnos de los zooms vistos en otros títulos, ya que aquí sólo será el francotirador el que pueda hacerlo (dispondremos de varias clases de soldados entre las que elegir), dejando al resto en una situación ciertamente comprometida (y realista, muy realista). Además, el retroceso de cada uno de los cañones que usemos será de una u otra forma, en función de su potencia, ganando el juego así muchos puntos y alejándolo irremediablemente de un mata-mata al uso. Finalmente, y como detalle vistoso, destacar que no podremos recargar nuestra arma hasta que el cargador llegue a su fin (eso, o lanzarlo al suelo desperdiciando balas).
Visto lo visto, la experiencia que ofrece “Red Orchestra” es muy distinta a lo que estamos acostumbrados últimamente, y quizás sea esto lo que le hace tan especial. A todo ello, debemos añadir algún que otro matiz que os dará más de un quebradero de cabeza, y es que un tanque no se maneja por una sola persona, sino que serán necesarias dos para pilotarlo debidamente. Uno mueve el tanque, y el otro se encarga de la munición para dar leña al mono (ahora, suerte con la búsqueda de alguien que os ayude a llevarlo mientras disparáis). Eso sí, la lentitud de estos vehículos es mayúscula, dejando en un aprieto a ambos soldados con cualquier tipo de mina antitanque o dinamita colocada en un lugar idóneo. Si a todo ello añadimos que hay zonas por las que el impacto a un vehículo es mayor que en otras, tenemos como fruto todo un todoterreno lleno de situaciones realistas que vale su peso en oro.
En cuanto al número de mapas, contamos con un total de 12 escenarios distintos, a cada cual más detallado y mejor ambientado que el anterior. Tenemos ciudades totalmente devastadas, ruinas allá por donde vamos, algo de nieve en algunos exteriores, así como campos de batalla bombardeados en otros pocos. Algunos de los escenarios son grandísimos, por lo que si tenemos en cuenta que no podemos localizar a nuestros compañeros de ninguna forma, se pueden dar situaciones algo desequilibradas (por suerte, podremos charlar por voz para guiarnos mejor, además, no predominan, ni mucho menos). Algunos escenarios parecen perfectos para las escaramuzas, mientras que otros están dirigidos al conflicto con carros de combate o situaciones cerradas para dar alguna que otra sorpresa al rival. No obstante, el juego de hasta 32 jugadores nos permite configurar partidas de tres estilos distintos: infantería, infantería y blindados, o mayor predominación de estos últimos con algún que otro integrante del restante.
Por último, y haciendo referencia a los bots de relleno que incorpora la máquina en las partidas, podemos comentar que su efecto es prácticamente nulo. Resultan molestos en casi todo momento, al mismo tiempo que el manejo de un tanque por los mismos es desesperante. Una auténtica pena, ya que es, a grandes luces, el único problema que hemos notado en el juego.
Gráficos
Aunque a nivel gráfico el título de Tripwire Interactive no alcanza las cotas vistas en otros referentes del género como puedan ser "Call of Duty" o "Day of the Defeat Source", se hace notar el uso de un motor gráfico como el Unreal Tournament 2.5 (visto lo visto, se aprovechan al máximo sus posibilidades). Las carencias posibles que se pueden dar ante un número de polígonos menores en pantalla, así como algunos filtros especiales que no lleva incorporado de serie, no son suficientes detalles para mermar la sensación de inmersión del jugador. Amén por la incorporación del efecto motion blur que nubla nuestra vista. El trabajo de investigación de los artistas tampoco es para menos, con una representación lo más realista posible de todos los tanques y armas que podamos usar en el conclave. La Segunda Guerra Mundial coge color, más aún con el sistema de física que permite que una bala no vaya más allá de donde no puede (debemos tener en cuenta la posición del disparo, puesto que de estar situados en un punto muy alejado, nuestros proyectil no llegará a su destino). Los escenarios gozan de un buen número de detalles, mientras que los soldados disponen de bastantes animaciones y estilos para representar la crudeza de la guerra (sobre todo en su muerte, donde la perspectiva pasa a primera persona). El conjunto se mueve de forma fluida, dejando de lado cualquier intento de malograr la faena realizada. Puede que a nivel técnico no sea lo último, pero bien es cierto que no se ha descuidado nada. Tenemos efectos de humo y explosiones por doquier, heridas de balas que se dan en tiempo real, partículas y miembros de las tropas volando por los aires... cualquier amante de los shooters en primera persona basados en ésta famosa guerra se sentirá muy próximo al juego. Muy pero que muy buen trabajo.
Música & Sonido
El realismo parece ser la principal premisa de sus creadores, y vaya si lo han conseguido. El apartado sonoro de “Red Orchestra” nos hace partícipes de la guerra en todo momento, con un motor sonoro en tres dimensiones que de estar conectado a un buen sistema de audio puede causar estragos en los más puristas (es uno de esos títulos donde te das cuenta que la inversión en unos altavoces de calidad han merecido la pena). Quizás otro gran acierto del título es su nula representación de sonidos de relleno. Aquí lo que explota suena, lo que se mueve suena, y si nos meten un buen balazo en la crisma suena, y no veas cómo. No tenemos sonidos de relleno ni nada por el estilo. La guerra se plasma a la perfección, y la verdad es que se agradece en todo momento. Tan sólo un pequeño gran lastre: no hay música (ni tan sólo un pequeño corte o fragmento).
Conclusión
Poco queda por añadir que no hayamos mencionado ya del juego de Tripwire Interactive. El trabajo realizado es fantástico, con especial mimo en todos sus aspectos pese al uso de un motor ciertamente antiguo. Tenemos muchas misiones, una jugabilidad que vale su precio en oro, y una inversión inicial muy reducida para todo lo que ofrece. En ésta ocasión, el binomio calidad/precio viene cogido de la mano, y parece ser que se han agarrado con mucha fuerza. Los desarrolladores nos demuestran que se pueden hacer cosas muy buenas sin tener lo último en tecnología. El realismo presentado alcanza a otros productos del género, llegando incluso a superarlos en algunos aspectos. Una pena que sus bots de relleno hagan de las suyas de vez en cuando y no nos dejen acabar una partida sin sentirnos un pelín frustrados. En definitiva, “Red Orchestra” es un título muy recomendable, no sólo por su precio reducido, sino también por la calidad que atesora. No es dejéis influenciar tras observar su precio en algún comercio, ya que puede llevar al engaño.
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| Desarrolladora |
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Tripwire Interactive |
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| Distribuidora |
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Nobilis Ibérica |
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| Lo mejor |
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El sistema de físicas que incorpora. Es divertido y muy sencillo. |
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| Lo peor |
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Su motor no es lo último en tecnología. Los bots se van de paseo de vez en cuando. |
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| Resumen |
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Notable juego bélico a un precio más que atractivo. |
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| NOTA OJGAMES |
81 |
| NOTA LECTORES |
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