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Puzzles y estrategia unidos en un mismo juego.
Sin mucha publicidad, y con una diferencia de casi un año respecto a su lanzamiento japonés, el juego de puzzles "KuruKuru Chameleon" se ha presentado en territorio europeo. Lo ha hecho bajo el nuevo título de "Kameleon", y editado por la habitual 505 GameStreet, quien ya nos ha deleitado anteriormente con desconocidos productos japoneses de similar estilo, entre ellos "Koloomn" (análisis aquí). "Kameleon" es otro juego de puzzles, en ésta ocasión adaptado de arcades y desarrollado por StarFish, compañía que cada vez va a más, con trabajos en preparación tan interesantes como "Pocky & Rocky" (PS2) o "Kurupoto" (DS).
La historia de "Kameleon" es muy sencilla, podríamos decir que prácticamente inexistente. El juego nos presenta a las hermanas camaleón, quienes viven en la selva y compiten en emocionantes duelos de todo tipo. Eboshi es la hermana mayor, de melena dorada y gran habilidad para la estrategia. La segunda por edad es Elliot, presentada con dos largas coletas de color rosado y con una inteligencia destacable. Finalmente, la pequeña es Dilpis, jovencita e ingenua, además de algo alocada. Junto a ellas está Crest, serio camaleón de corta edad y gusto por los movimientos lentos y planificados. Además de estos cuatro personajes el juego cuenta con la presencia de Derima, la madre de las protagonistas, y a su vez el enemigo final del modo principal.
Jugabilidad
Nos encontramos ante un juego de puzzles con grandes cantidades de estrategia. No se trata de mover fichas a diestro y siniestro, sino que se asemeja más a los juegos de estrategia tradicionales, debido a que cada movimiento cuenta en nuestro camino hacia la victoria. Si bien existen distintas variantes en cuanto a los objetivos a cumplir durante la partida, la mecánica base se mantiene en todos ellos. Ésta nos sitúa en un tablero de amplias dimensiones (aprovecha la pantalla panorámica de la consola al máximo) repleto de fichas de forma hexagonal. Todas las fichas tienen algún color, salvo algunas que se presentan a modo de piedras por las que no podemos pasar (por lo menos no sin antes convertirlas en piezas normales). Cuando sea nuestro turno deberemos elegir el color con el cual deseamos mover las piezas que ya tengamos en nuestra posesión (al comenzar sólo una). Al instante, todas nuestras piezas se tornarán del nuevo color elegido. Y en ese momento, si otras piezas de la pantalla de ese color nos tocan, pasarán a formar parte de nuestras tierras. Poco a poco iremos ganando zonas del escenario, intentando reunir para nuestro territorio el mayor número de hexágonos posible.
Éste sistema de juego implica la utilización de la estrategia en dosis notables. Será vital planear nuestros movimientos con mucha antelación para mover las piezas hacia las direcciones que más nos convengan, puesto que de conseguir una cadena de piezas y encerrar unas cuantas por todas las direcciones, todas pasarán a formar parte de nuestro territorio, sean del color que sean. Aún así, habrá que tener en cuenta varios detalles añadidos. Por un lado, que no será posible utilizar el color que en el último turno haya elegido el oponente. De ésta manera se abren múltiples posibilidades, como la opción de elegir el color que necesite nuestro rival para impedirle cumplir con su propósito en el siguiente movimiento. Además, es importante estar atento a los decorados, dado que en ellos encontraremos elementos secundarios importantes. Habrá bombas, que de ser asimiladas a un territorio explotarán quitándonos piezas, o estrellas, las cuales rellenarán nuestros poderes especiales. Éstos poderes permiten a los personajes realizar acciones mágicas, las cuales nos vendrán como anillo al dedo. Podrán ser hasta de tres niveles, y cada personaje contará con las suyas propias. Por ejemplo, podremos convertir piedras en piezas normales, o impedir que nuestro rival utilice determinados colores en el próximo turno (o incluso bloquearle totalmente durante un turno).
Lo mejor de todo es que el juego no se limita a inducirnos a conquistar cuantas más piezas podamos, sino que hay modalidades añadidas. En el modo principal nos iremos enfrentando en combates (a dos rounds) con los personajes del juego a los que no hayamos elegido. Si bien en la primera ronda seguramente nos enfrentemos con un rival donde sea necesario obtener un 50% del territorio, más adelante deberemos plantar cara a retos de mayor dificultad. En uno de ellos, conocido como King, tendremos que ir a capturar unas piezas de tamaño considerable situadas en determinados lugares de la pantalla. Por su parte, el modo Race, será una emocionante carrera por hacernos lo más rápido posible con una bandera situada en el medio del escenario.
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