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Desenvaina tu PSP para destronar al mal en este gran juego de rol.
En el año 2002 nació en el mercado del PC la saga “Dungeon Siege”, un Action RPG a la americana que actualmente cuenta ya con una secuela y varias expansiones. Pero no ha sido hasta ahora, tras la compra de todos los derechos por parte de Take-Two Interactive, que se ha creado una entrega para consola, siendo PSP la elegida. “Dungeon Siege: Throne of Agony” es un juego totalmente nuevo, situado cronológicamente después de los acontecimientos de la segunda parte, pero con una historia lo bastante independiente como para poder jugarlo sin conocer los episodios de PC. Adentrémonos en esta gran aventura portátil.
Después de hacerse Malith el Traidor con el control del mundo, un evento conocido como “Segundo Cataclismo” ha sumido las tierras de Aranna en el caos y la oscuridad. Los pocos seres humanos que han conseguido sobrevivir se han concentrado en las tierras del Norte, acorralados por hordas de monstruos a la espera de un improbable salvador. Por supuesto, será en ese lugar donde desembarquen, por diferentes motivos, tres personajes: Serin, Mogrim y Allister.
Jugabilidad
Al iniciar una nueva partida decidiremos a cuál de estos tres héroes controlaremos, dependiendo del estilo de lucha que prefiramos: agilidad, fuerza bruta o la magia. Una vez decidido esto, escogeremos una mascota o acompañante para nuestro viaje, controlado por la máquina, pero que nos será de gran ayuda en los combates. Serin, Mogrim y Allister cuentan cada uno con dos posibles compañeros exclusivos, además de poder encontrar a otros cuatro comunes a lo largo del juego. Combinar el mejor personaje y el mejor acompañante de una forma equilibrada será tarea nuestra. Vemos así cómo desde el principio el juego se nos muestra muy “customizable”. Y es que la experiencia jugable será muy distinta según nuestras decisiones; incluso la historia y algunos diálogos y misiones variarán de forma notable.
La acción empieza en un bosque asediado por los monstruos, del que tenemos que escapar para encontrar el último reducto humano, el pueblo Seahaven. En el bosque asistiremos a los primeros combates del juego. Serán sencillos enfrentamientos en tiempo real, donde atacaremos con nuestras armas y hechizos mientras el enemigo hace lo propio. No siendo batallas aleatorias, veremos siempre la ubicación de los monstruos ya sea en pantalla o en el mapa de la esquina inferior derecha, pudiendo así esquivarlos si lo deseamos. Una mecánica que asimilarán al instante los aficionados al género, y sin mayores dificultades los recién llegados. Una barra en la zona inferior de la pantalla nos indicará el nombre, el nivel y la vida restante de nuestro oponente, algo a tener en cuenta, ya que, aunque en general las batallas no resultarán difíciles, un enemigo de nivel mucho mayor al nuestro puede matarnos en cuestión de segundos, sobre todo a nuestro compañero, más vulnerable. Afortunadamente, cuando muramos, se nos ofrecerá la opción de volver al principio del nivel, pero sin perder objetos ni experiencia.
Nuestra vida y magia vienen indicadas mediante barras en la esquina superior izquierda, así como también nuestra experiencia, que iremos acumulando al eliminar enemigos. Al subir de nivel aumentarán automáticamente nuestros parámetros según la curva prefijada por las características del personaje que hayamos escogido. Pero además, conseguiremos tres puntos adicionales que podremos distribuir como queramos, además de otros tres puntos extras para potenciar nuestros hechizos. Cuando alcancemos el nivel 20 podremos especializar a nuestro personaje en una de sus dos clases heroicas exclusivas, accediendo con cada una a hechizos exclusivos. Y en el nivel 60 deberemos volver a elegir entre otras dos subclases. Como se ve, todo un elenco de posibilidades para cada personaje.
No tardaremos en llegar a Seahaven. Éste pequeño pueblo será una especie de cuartel general, adonde regresaremos a menudo para comprar y vender objetos (aunque seguramente nos baste con equiparnos lo que suelten los monstruos al morir) o subir de nivel las habilidades de los acompañantes. Incluso habrá dos personajes a los que dar tabletas para conseguir objetos especiales y, quienes tengan “Dungeon Siege 2” de PC, podrán darles códigos de juego a cambio de recompensas. Seahaven será también el lugar donde aceptaremos nuestras primeras misiones. El juego está estructurado siempre de la siguiente manera: hablamos con un personaje que tenga un signo de exclamación sobre su cabeza, aceptamos su misión, vamos al sitio o los sitios necesarios, la cumplimos y regresamos a hablar con el personaje para obtener una recompensa. No todas las misiones serán obligatorias para avanzar en el juego, de hecho habrá muchas opcionales, pero nos darán acceso a poderosos objetos e, incluso, nuevos acompañantes. Así, el desarrollo será lineal, pero con suficientes tareas secundarias para entretenernos.
Viajaremos entre un lugar y otro a través de un mapamundi, una novedad en la saga. Es parecido a un nivel normal, pero sin batallas y con el nombre de los diferentes lugares sobrevolando su puerta de acceso, creando un curioso efecto de mapa interactivo. Para viajar entre diferentes sitios también será posible desbloquear portales de teletransporte que se encuentran desperdigados por todo el mapeado, aparte de poder usar un hechizo para regresar al pueblo más cercano o, ya avanzada la aventura, manejar otros medios de transporte.
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