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Lo nuevo de Chris Taylor se presentó en París, y estuvimos allí para verlo.
El pasado lunes 13 de noviembre se celebró en París la presentación europea de ”Supreme Commander”. Detrás de este nombre se esconde el nuevo proyecto de Chris Taylor, el prestigioso creador de la saga “Total Annihilation”. El evento lo organizó THQ, su distribuidora, y tuvo dos partes. Por un lado el propio Taylor comentó y demostró las posibilidades del título en la pantalla gigante del cine de La Géode, en la Cite des sciences et de l'industrie. Allí estuvo jugando delante de nuestros ojos durante más de una hora y media, pero lo mejor era probar nosotros mismos el título. Esa fue la segunda parte del evento en la primera planta de la Torre Eiffel, donde más de una treintena de ordenadores se disponían para acoger las ansias de los periodistas de toda Europa. Y así fue, entre entrevistas y esperas a que un ordenador quedara libre pudimos examinar las virtudes del juego tanto en el modo campaña como en el multijugador y comprobar que nos encontramos ante uno de los candidatos a triunfar dentro del género de la estrategia pura y dura. Sus responsables, por si no lo sabíais, son los chicos de Gas Powered Games, que ya han demostrado su buen hacer con títulos como “Dungeon Siege”. Os dejamos nuestras impresiones sobre el juego tras la prueba en la capital francesa, aunque la serie de premios como mejor juego de estrategia o de PC en el pasado E3 os puede dar una idea del nivel que tiene. Si lo que quieres es conocer más sobre nuestra visita a París, pincha aquí.
El Juego
La historia de “Supreme Commander” se centra en el conflicto entre tres facciones distintas: Cybran, Aeon y UEF (United Earth Federation). Esta guerra es denominada Infinite War y nosotros seremos los encargados de ponerle fin y restablecer la paz en la galaxia. La UEF es una agrupación militar compuesta por humanos equipados por la última tecnología de combate. Los Cybran son humanos en cuyos cerebros está implantado un chip y utilizan armamento basado en robots. La facción Aeon también tiene base humana, pero su tecnología procede del mundo alienígena. Desde este punto argumental completaremos todo tipo de misiones en las campañas de juego, a elegir entre cada una de las facciones. Como era de esperar, cada una de ellas cuenta con unas peculiaridades y unidades propias. En cualquier caso la figura del Supreme Commander no sólo vale para dar nombre al título sino que es la unidad más importante de todo nuestro ejército. Un enorme robot articulado capaz de construir y diseñar todo tipo de edificios y fábricas. Con ellos podemos dar forma a las unidades militares y demás. Pero el Commander también es capaz de luchar y defender tu territorio, para ello se ha creado el Armored Command Unit, un gráfico en el que escogemos el equipamiento del robot en cada uno de sus brazos y pecho.
El sistema de juego apuesta por dos únicos recursos: energía y masa. Con su extracción podremos dar vida al resto de unidades del modo clásico. Además todo termina siendo más sencillo de este modo, con un modelo de gestión ‘económica’ accesible tanto para jugadores veteranos como para aquellos que se inician en el tema. Podemos ver también directamente qué elementos consumen más recursos con un cuadro estadístico muy conciso. Respecto a la interfaz también resulta muy fácil por el sistema de iconos. En la parte superior se reúnen opciones simples como el menú principal, el log de diálogos entre los personajes o la puntuación. Abajo a la izquierda cinco botones de navegación directa centrados en nuestras capacidades militares, economía o unidades de inteligencia. Por último, la parte inferior a la derecha está dedicada a las órdenes que podemos dar a la unidad. Al hacer click sobre una de ellas se encenderán las órdenes disponibles para ella. El Commander es el que más puede recibir. Entre las doce instrucciones disponibles destacan: patrullar, atacar, capturar, overcharge, reparar, mover, asistir…
Pero tantas órdenes no significan que estemos ante un título complicado, ni mucho menos. En “Supreme Commander” todo está planteado como un juego de estrategia, no uno en el que tengas que estar constantemente pendiente de todo y de los nervios por evitar que tus ejércitos se desperdiguen en un despiste. Por eso podemos programar las rutinas que deseamos para las unidades. Sí, pueden acumularse órdenes y las ejecutarán de inmediato. Por ejemplo, movemos un tanque a distintos puntos de la pantalla y lo programamos para que patrulle ese recorrido defensivo. Igualmente con un bombardero atacando distintos puntos o una fábrica produciendo distintos tipos de armamento. Un sistema de juego muy cómodo y que facilita la creación y control en el juego. El repertorio de unidades es enorme: naves destructoras, robots, tanques, antiaéreos, extractores de recursos, cañones de plasma, fábricas, generadores, transportadores, acorazados, anfibios, ametralladoras, escudos protectores, artillería, etc.
Uno de los primeros instrumentos que hacen especial “Supreme Commander” es el sistema ‘Scope & Scale’. Básicamente estamos ante un zoom de enormes dimensiones, tanto que es capaz de cambiar nuestra perspectiva del juego en cualquier momento. Alejando nuestra visión veremos el mapa global del escenario lleno de iconos que sitúan y representan tus unidades. En este momento todo se parece más a un gigantesco tablero de ajedrez que a un título de estrategia. Esto no tiene ninguna limitación en el aspecto jugable ya que también podemos dar órdenes y desplazar unidades desde esta perspectiva. El extremo contrario es la posibilidad de centrarnos en una unidad desde una distancia muy corta con más precisión y vistosidad.
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