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Terminando con el apartado, no debemos olvidarnos de las funciones especiales que podrá realizar nuestro avión, y es que además de disponer de misiones ciertamente bélicas (que no distan demasiado de lo contado anteriormente), podremos sacar fotos, fumigar o apagar incendios. Cualquiera de las acciones anteriores se resuelve pulsando el botón equis en mayor o menor medida, necesitando estar en el modo cabina en algunos momentos. En cuanto a las armas disponibles, tan sólo tendremos dos opciones: el cañón (tenemos que alinear el tiro y disparar), y los misiles (tiene fijación automática y podremos emplearlos fácilmente con un rombo que se fija sobre los objetos a disparar). En algunos de estos niveles tendremos enemigos a los que acribillar, y la verdad es que su inteligencia artificial no es demasiado elevada, favoreciendo en parte al control del avión (que aún siendo fácil, es complicado). Por su parte, la curva de aprendizaje pese a ser muy corta, es asequible en todo momento, terminando de perfilar un apartado muy jugable. En definitiva, “Pilot Academy” es un juego variado, divertido y lento en su desarrollo como cualquier simulador que se precie. Eso sí, es mucho más sencillo que algunos referentes del género, aunque no por ello deja de ser una mala opción, y menos viendo que no tenemos nada parecido en la portátil de Sony.
Gráficos
Los gráficos presentados en “Pilot Academy” dan como fruto un apartado que si bien no llega a sorprendernos en exceso, sí que demuestra una recreación bastante completa y viva que demuestra que la portátil de Sony puede ir mucho más allá en este peliagudo género (el cual suele estar bastante olvidado por parte de los desarrolladores). El motor gráfico mantiene unos pilares básicos bien construidos, sin bajadas de frames y con una buena disposición a la hora de presentar varios elementos en pantalla. Tenemos un buen número de accidentes geográficos a cada kilómetro que pasa, efectos de fuego constantes en las misiones militares, y algún que otro efecto gráfico que culmina la notable labor realizada por los desarrolladores. Sin embargo, los efectos de iluminación (que brillan por su ausencia), el exceso número de texturas a baja resolución y lo rematadamente horrible que resulta el movimiento de fluidos (no, el agua sigue sin ser un bitmap estático de pobre resolución), terminan por reducir la nota de un apartado vistoso en líneas generales, pero que a fin de cuentas no tiene tanto peso como para llevar la voz cantante en lo que la acción aérea se refiere.
Música & Sonido
Lo más destacable del apartado sonoro son sin duda las melodías que escucharemos sin parar dentro del menú principal del juego. Mezclando la percusión con una línea melódica muy pronunciada suponen la excusa perfecta para deambular por los menús buscando información detallada de los monstruos alados. Sin embargo, la banda sonora no resulta igual de atractiva dentro de las misiones, con un uso abusivo de dicha percusión que deja relegado el componente armónico en todo momento. Así pues, las batallas aéreas y nuestras excursiones se convierten en un pequeño dolor de cabeza que, por suerte, logran amenizar los efectos de sonido y las voces digitalizadas de nuestra operadora de vuelo (aunque sea en perfecto ingles, eso sí). En definitiva, “Pilot Academy” nos presenta una recreación sonora que se va por las nubes (nunca mejor dicho) en momentos puntuales, pero que a grandes rasgos confecciona un apartado muy digno y más que correcto.
Conclusión
“Pilot Academy” llega a la portátil de Sony con un número de oportunidades bastante alto de cara a la lotería que supone en ocasiones éste extraño mercado. Actualmente no existen simuladores de vuelo en la plataforma, siendo la única posibilidad directa a la que podemos acudir el último capítulo de la franquicia “Ace Combat” (de modo que no es de extrañar que varios jugadores se decanten por éste nuevo juego). A su favor tiene un buen número de aviones, misiones extensas y de estilos distintos, así como algún que otro secreto que nos permitirá desbloquear aviones ocultos. En su contra, algunos inexplicables errores gráficos y una representación sonora que dentro de las propias misiones deja un poco que desear. No obstante, mantiene la compostura en el terreno jugable, la razón de ser de este tipo de juegos. Desde aquí, no podemos hacer otra cosa más que recomendarlo como una de las pocas opciones de su género dentro del catálogo actual de PSP.
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