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Pasajeros… abróchense los cinturones.
Kuju Entertainment llega a nuestras consolas con un juego bastante atípico, y es que a día de hoy no tenemos muchos referentes del género en la portátil de Sony. “Ace Combat” podría ser su rival más directo, sin embargo, sus estilos están claramente diferenciados entre sí, decantándose el juego de Namco por un sistema arcade mucho más presente. En contraposición, "Pilot Academy" se acerca a una simulación más clásica, aportando un soplo de aire fresco al catálogo de PSP.
Jugabilidad
“Pilot Academy” llega a nuestra portátil como uno de los pocos juegos del género que han aparecido y que puede que aparezcan durante un futuro inmediato en PSP. Nada más comience a correr el UMD, y entrando de lleno en su apartado jugable, el producto nos dejará abierta la opción de cargar un piloto o crearnos uno completamente nuevo. Al entrar en esta última opción por primera vez se abrirá un perfil con nuestro nombre, puntuación, números de vuelo y tiempo que hemos pasado en el aire. Acto seguido, accederemos al menú principal, que nos llevará a 5 modalidades distintas entre las que encontramos el modo exclusivo para un jugador, el multiplayer, el hangar y el vuelo libre.
En la incursión para un sólo jugador tendremos 3 posibilidades distintas: lecciones de vuelo, misiones (civiles y militares) y desafíos. Cada una dispone de una serie de pruebas, que sumadas una a una nos dan un número que alcanza la friolera de 42 misiones. En cada una de ellas se nos asignará un avión por defecto, con un total de 21 monstruos alados entre los que podemos citar el F-14 Tomcat, el F5E Tigre, los conocidos 747 y Hércules, el F-15 Eagle, y el mismísimo avión presidencial. El manejo de estos dependerá de un buen número de factores, los cuales van desde el fabricante y la tripulación, hasta la longitud, la altura o la envergadura. Antes de comenzar la misión aparecerá en pantalla un informe muy detallado en el que observaremos todas las opciones posibles y todos los límites que no debemos rebasar para dar por finalizada la misión. Al concluir recibiremos una nota y una graduación, entre los que la máquina evaluará el porcentaje de nuestra ruta de vuelo, llegada antes de la hora o integridad del avión (en función de nuestro porcentaje nos obsequiarán con medallas).
Dentro del núcleo de la misión es posible optar por dos cámaras distintas: dentro de la cabina y fuera de ella, identificando sea cual sea nuestra elección una serie de indicadores de vital importancia (eso sí, podemos cambiar la vista siempre que lo deseemos). En la parte superior izquierda tenemos el indicador de metas por cumplir, dejando la parte central superior para la visualización del marcador de objetivos. Éste nos indica la dirección en la que se ubica el objeto, de forma que si está debajo de la brújula tengamos que descender, y si por el contrario esta arriba debamos ascender. Al mismo tiempo, dependerá de un tipo de color en concreto en su representación visual: el verde para nuestros amigos, el rojo para los enemigos, y el naranja para los neutros. En la parte inferior izquierda encontramos la barra de altitud (nos indicará la altura en los primeros mil pies que estemos sobre el mar), dejando la zona opuesta para la barra de aceleración y su correspondiente indicador de velocidad (que activaremos con el triángulo). Un poquito más arriba de esta última tendremos el indicador de daños, que vigilará la integridad estructural del avión con 5 tonalidades diferentes: verde, amarillo-verde, amarillo, naranja y rojo intermitente (teniendo en cuenta una escala que va del 100% hasta el 0%). Finalmente, y justo en la parte central de la pantalla tendremos el indicar de flaps, informándonos sobre la posición actual de los mismos: aterrizaje, despegue o neutro.
Realizar las principales maniobras es muy sencillo, y con un poco más de siete nociones básicas seremos capaces de llevar a cabo cualquier misión que nos sea encargada. Para ascender deberemos subir el morro con el stick analógico hacia abajo, mientras que si queremos descender haremos todo lo contrario. El giro de izquierda a derecha también lo dejamos en manos del pad analógico, aunque habrá que vigilar la inclinación del morro y nivelar las alas para que todo vaya correctamente. Si tuviéramos problemas en lo anterior, siempre tenemos la opción de echar mano del timón, que accionaremos empleando los gatillos L y R de la consola, y que nos permitirá ladearnos de manera sensible con giros muy precisos. Realizar el aterrizaje, por su parte, se antoja un poquito más complicado, aunque podéis estar tranquilos porque con un poco de práctica acabaremos haciéndolo a las mil maravillas. El primer paso será reducir la velocidad y bajar los flaps correctos (los cambiamos con el select), después reduciremos la velocidad a cero a medida que nos acercamos a la pista, al mismo tiempo que subimos el morro sensiblemente antes de tocar tierra. Finalmente, y tras chocar con el suelo, agacharemos el morro y frenaremos nuestras ruedas para parar toda la maquinaria.
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