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La mafia de Londres llega a tu PSP.
Los chicos de London Studio han vuelto, y con ellos aparece en la portátil de Sony uno de sus productos estrella. No son pocos los proyectos que han pasado por sus manos, sin embargo, siempre hay alguno que brilla con más luz que otros, y sin duda alguna “Gangs of London” es uno de ellos. Para la ocasión deciden apostar sobre seguro, recogiendo como principal testigo del proyecto a un viejo conocido por todos nosotros, Daniel Navarro, que asume las labores de dirección del juego. Para aquellos que no lo conozcan, comentar que su trayectoria es encomiable, con unos inicios en territorio patrio que le llevaron a realizar uno de los productos más recordados por los desarrolladores amateurs de este país. Conocido bajo el nombre de DIV (de origen bastante curioso), el programa creado por él mismo era un entorno muy vistoso que nos permitía realizar juegos de principio a fin. Tenía herramientas para el dibujo, la programación, edición de ficheros, y un sin fin de posibilidades que llevaron a muchos pequeños genios a lo que realmente querían: realizar videojuegos. Poco tiempo después se fue de España para caer en las redes de su estudio actual, donde ha realizado un buen número de títulos tanto para PSP como en PS2.
Jugabilidad
El monopolio fijado por la saga "GTA" empieza a desminuir cada vez más, y aunque de momento nadie ha logrado desbancarlo, las propuestas que van surgiendo poco a poco en el mercado van formado una pequeña pelotita que puede explotar en cualquier momento. En este punto tenemos a "Gangs of London", el cual desde una perspectiva en tercera persona intenta mezclar la acción pura y dura con algunos pasajes de conducción bastante cuidados, unidos a una jerga callejera sólo recomendada para mayores de edad (vamos, una especie de adaptación de su hijo prodigo, "The Getaway", pero en formato portátil). Igual de cuidados que todo su diseño de producción, el cual desde el propio menú principal empieza a hacer su función a la perfección. En los menús tendremos a nuestra disposición un buen número de modalidades, donde la historia se alza como la más profunda y selecta, y el pub toma el papel más divertido y variado. Finalmente, tenemos un modo libre no muy llamativo, y una batalla de bandas que emula una especie de partida de Risk por turnos bastante curiosa, la cual cambia las fichas típicas por cartas basadas en el mundo mafioso al estilo "Magic" (sin duda, se agradece este tipo de ideas como extras de los modos principales). Este último modo deja abierta la posibilidad de jugar contra cuatro amigos que dispongan del juego, siendo una baza muy grande dada la escasa inteligencia artificial de la máquina.
Como decimos, su modo historia es el más completo de todos, brindándonos la ocasión de pertenecer a una de las cinco facciones criminales del territorio inglés. ¿Nuestro objetivo? Conquistar Londres eliminando a todo aquel que nos intente hacer frente (incluido el cantante español Melendi). Cada banda destacará por una u otra cosa, abriéndose un abanico con 4 opciones distintas entre las que debatir nuestra elección inmediata: velocidad máxima a la hora de manejar los coches, aceleración de los mismos, conducción, y por último, durabilidad. Sin embargo, no podemos afirmar que una banda sea mejor que otra, ya que ninguna de las cinco es capaz de brillar con luz propia. Los Talwar poseen más resistencia en sus vehículos, la Triada del Dragón ostenta una mayor velocidad, y la EC2 Crew dispone de una fuerza superior. Por lo demás, no hay nada que claudique a favor de una u otra, y nuestra elección dará exactamente lo mismo de cara a un final sorpresa (no esperéis nada de fases ocultas o bonus, tan sólo desbloquearemos una mafia oculta tras completar el modo historia en su dificultad más alta: la Steele Asociation).Una vez elegida nuestra facción, comenzamos el tour macarra a través de 31 territorios distintos con dos fases para cada uno, llegando a formar un número que sobrepasa las 60 misiones.
No obstante, volvemos sobre nuestros pasos para reafirmar que dará lo mismo nuestra facción elegida, puesto que todas poseen las mismas misiones (salvo una que tiene una presentación distinta), cambiando para no aparentarlo, el número de las fases y el orden en el cual aparecen. Pese a todo, la historia mostrada es realmente buena, intrigante, con una presentación estilo cómic muy potente (impregnada de claras reminiscencias a "Max Payne"), y una violencia gratuita que lo envuelve cual Ferrero Roché fuera. El juego está perfectamente subtitulado a nuestro idioma, de forma que no nos perderemos ni un sólo ápice de la trama en cuestión, aunque no vamos a negar que doblarlo hubiera sido un acto de gran simpatía por parte de los distribuidores.
El desarrollo de las misiones, por su parte, deja un poco que desear, con una longitud muy breve que casi nunca llega a superar los cinco minutos de duración (podéis contarlo con un cronómetro), y una serie de objetivos reiterativos que pese a mostrar cuatro modos de dificultad nunca llegan a ser complicados. Tenemos fases a pie y de conducción, siendo éstas últimas más fluidas y divertidas, dejando a las otras en callejones repletos de enemigos que debemos derrotar solos o acompañados. Dicho esto, el núcleo de cada misión es sencillo: bien rescatar a alguien de las zarpas del rival, o bien eliminar al cabecilla del grupo en cuestión. Para los niveles de conducción nuestra labor será totalmente distinta, debiendo destruir vehículos en pleno movimiento o escoltar a algún aliado hasta un punto en concreto.
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