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| Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII |
20-11-2006 13:05
Por: Jaeger
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Sí cabe espacio para el reproche por la casi total ausencia del factor aventura. Es inevitable echar de menos momentos en los que además de entablar combates se deba dedicar tiempo a la resolución de puzzles o la búsqueda de objetos. Ésta carencia hace que "Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII" se convierta en un juego dirigido a un público muy limitado, aquel que se conforma con una sucesión de disparos a gran velocidad. Además, por supuesto, agradará al grupo formado por los completistas de la franquicia insignia de Square Enix. Los demás siempre tendrán la posibilidad de darle una oportunidad a un juego de acción correcto, pero que dista mucho de las magnas obras que forman parte del catálogo de la máquina de Sony. Ni siquiera queda el consuelo de poder jugar online, opción de la que nos hemos visto privados los usuarios europeos, aunque se antojaba inevitable vista la desolación de los servidores japoneses.
Gráficos
Técnicamente, "Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII" es un fiel reflejo de la errática trayectoria que la antaño infalible Square Soft ha venido siguiendo desde su fusión con Enix y su deriva en productos de consumo rápido. Sobre su superficie sobresalen los inevitables destellos de una de las mayores productoras de software lúdico del mundo, con todo lo que esto supone, pero investigando con profundidad se advierten los numerosos fallos que salpican un juego que da la impresión que ni sus propios creadores han sido capaces de asumir como una producción de la importancia que merece.
Éste peculiar spin-off dista mucho de exhibir una apartado gráfico mediocre, pero como ocurre en casi todo capítulo desarrollado fuera del curso oficial de una saga, en él no se ha depositado el esfuerzo que simplemente como juego de acción habría merecido. Así, es inevitable asombrarse con los múltiples contrastes entre aspectos positivos y negativos, convirtiéndose en una rémora para que el "Dirge of Cerberus: Final Fantasy VII" logre competir de tú a tú en un género en el cual casi todas las compañías de cierta enjundia han depositado grandes esfuerzos en sus franquicias estrella.
Al destacar aspectos positivos del apartado gráfico salta a la vista que el protagonismo absoluto que asume Vincent tiene repercusión sobre su representación poligonal. En su creación es donde se aprecia el buen hacer de lo que tradicionalmente eran capaces los estudios del gigante nipón, ofreciéndonos un Valentine que exhibe un modelado que aprovecha de forma casi perfecta el potencial brindado por la máquina de Sony. Prácticamente es imposible encontrar un ángulo que denote su origen poligonal, dando en todo momento sensación de solidez, además de desplazarse con una velocidad y fluidez encomiables. Su rostro, tanto por el detalle y resolución de sus texturas como por su animación, suponen un adelante de lo que el próximo episodio oficial de la saga se dispone a ofrecer. Pero si algo llama la atención en el modelado del protagonista es la fidelidad de su vestimenta con el diseño original, en plena concordancia con la representación que hace casi diez años surgió de la mente de Tetsuya Nomura. Es difícil no quedarse asombrado con la naturalidad con la que los jirones de sus maltrechas ropas se mueven, incidiendo sobre ellos tanto la posición como la velocidad del desplazamiento de Vincent. Las texturas no van a la zaga, siendo perfectamente posible admirar los pliegues de su capa.
Como era natural, los grandes perjudicados de este hiperrealismo del protagonista son los secundarios, que si bien cuentan con un modelado previsible en un juego de estas características, sufren un sustancioso bajón fácilmente apreciable incluso para el ojo menos avezado. Donde sí cabe espacio para la crítica es en la constante repetición de los modelos de los enemigos, especialmente notoria en la recta final del juego.
Los escenarios logran recrear con acierto el mundo en el cual se desarrollaba el título original, pero las limitaciones de movimiento y lo esquemático de sus edificaciones hacen que el resultado final desluzca. Una lástima, visto el buen trabajo realizado en el diseño, pero su primitiva representación hace bajar muchos enteros éste apartado. Los efectos de luz que acompañan la acción sí logran resultar más llamativos, aunque no suponen ningún avance respecto a la mayoría de juegos del género vistos hasta ahora. Como era de esperar, todas éstas contradicciones se esfuman cuando toca hablar de la inevitables secuencias cinemáticas generadas por ordenador. Rayanas en la perfección, vuelven a dejar boquiabiertos a los fans de la saga, especialmente al comprobar su calidad, pareja a las de la reciente continuación fílmica del original.
Música & Sonido
La labor de los actores anglosajones es más que correcta, aunque dista mucho del excepcional trabajo de sus homólogos nipones. Mientras los protagonistas de la aventura han contado con doblajes de excepción, los de ciertos secundarios no pasan de lo meramente correcto.
Más destacable es la banda sonora, capaz de aunar toda clase de sonidos modernos y clásicos. No es raro encontrarse con ritmos acelerados actuales y otros de corte orquestal, destacando aquellos incluidos a modo de homenaje a la banda sonora original. Prácticamente todas las composiciones rayan a gran altura, aunque en los momentos de acción se agradecería una mayor contundencia. Sólo desequilibra la corrección de este apartado la mención a los efectos de sonido, aspecto en el que echamos de menos la fuerza necesaria en un juego de estas características.
Conclusión
Probablemente los mas puristas renieguen de él, mientras que los fans acérrimos del género no pasen de considerarlo un título correcto. Para los demás, una posibilidad siempre a tener en cuenta gracias a su desenfrenada acción y pulcritud técnica. Por desgracia, sobre éste juego siempre recaerá la sospecha de ser la prolongación de una política que va por camino de sobreexplotar una de las más insignes referencias de la historia del videojuego, desposeyéndola de gran parte de su significado.
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| Desarrolladora |
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Square Enix |
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| Distribuidora |
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Proein |
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| Lo mejor |
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Recuperar el mundo en el que se desarrollaba FF VII. El carisma de Vincent y su excepcional encarnación en 128 bits. Pequeños detalles jugables y sonoros. |
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| Lo peor |
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La sensación de estar ante un producto innecesario, además de ser la segunda ruptura con la ley no escrita de no continuar un Final Fantasy. Apartado gráfico irregular y desequilibrio entre los momentos de shooter y beat ‘em up. |
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| Resumen |
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Producto obviamente creado para el disfrute de los más devotos de la saga, quedando el interrogante sobre si el título es lo suficientemente atractivo para los no adeptos a Final Fantasy. |
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| NOTA OJGAMES |
75 |
| NOTA LECTORES |
75 |
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FFVII Dirge of Cerberus |
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04-01-2007 22:34 |
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Si se puede manejar con un teclado y raton usb.
La dificultad de los jefes no es alta, ni varia mucho de la dificultad del juego respecto a estos.
Te puedes pasar el juego en modo primera persona, sin problema de que se te avalancen los enemigos encima.
Y falta más dinero para poder ir modificando las armas (no me gusta elegir entre exp y gil).
En el resto del articulo te doy toda la razón.
PD: hecho en falta una guia
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23-11-2006 21:13 |
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pushaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa olvidaron a cloud .....eso me molesta de dirge of cerberous
cloud ..........
cloud!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ia iua bien ke hallan hecho un articulo sobre FF..
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mmm |
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20-11-2006 18:43 |
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mu weno el articulo salvo dos detalles, FF X no tiene "precuela", solo secuela, y no es "Shinara" sino Shinra xD
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RE: mmm |
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21-11-2006 11:03 |
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gracias por los apuntes, se me pasaron en la corrección, son errores ortográficos. En "Final Fantasy X" y "Final Fantasy XII" ya cuentan con su secuela y precuela"
falta un "respectivamente", ya que "Final Fantasy XII" sí tiene precuela, y FFX secuela : ).
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