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Nueva entrega de la saga shooter de EA.
15 de Noviembre de 2142. Norte de África. Nuestros muchachos están exhaustos. Hace días que comenzamos la ofensiva contra el Titán de la CPA y no hemos conseguido más que una estrecha ventaja. Nuestro escudo de protección sólo está un 5% más seguro, y el control del cuarto lanzamisiles es vital para la victoria. Me he reunido con mis dos hombres de confianza, un soldado con equipo de asalto y un ingeniero. En la tranquilidad momentánea de la base, buscamos un vehículo ligero con espacio para tres ocupantes: dos pasajeros y un fusil. Marchamos hacia el norte, donde se comienzan a oír los primeros bombardeos. Confiados por estar a algunos kilómetros del frente de batalla, se nos cruza un soldado enemigo despistado, que antes de ser arrollado por mí, hiere gravemente al ingeniero. El otro muchacho cura sus heridas mientras sigo conduciendo.
El ruido comienza a ser insoportable, señal de enorme peligro, y decidimos dejar a un lado el transporte y seguir a pie hasta un escuadrón amigo. La guerra se hace de nuevo patente ante mí: tras nuestra barricada, un gran puente cruza el cauce seco de un río inservible, hasta la base abandonada que protege el dichoso lanzamisiles que necesitamos activar. Para poder seguir avanzando, solicito el apoyo aéreo de una aeronave y la cobertura de un Mech, que no tarda en llegar cual coloso metálico de paso torpe. Una veintena de hombres marchamos a paso ligero tras el gigante de hierro que cruza el puente, mientras la aeronave limpia la zona más peligrosa y otra decena de hombres cruzan por debajo. Apunto de llegar al otro extremo, los disparos se quintuplican desde todos los lados, y algunos soldados mueren en el acto. Para afrontar al Mech, un carro blindado hace su aparición estelar, generalmente invencibles, salvo porque nuestro soldado con equipo de apoyo ha traído sus granadas electromagnéticas, que inutilizan al tanque durante unos pocos segundos. Los suficientes como para hacerlo volar por los aires. El caos ya está creado.
Por radio doy la orden de dispersarnos, justo cuanto el resto de hombres suben desde el cauce seco. Corro entre contenedores hasta la zona resguardada del lanzamisiles. Me deshago de varios enemigos inexpertos y pido ayuda para activar el arma. En unos pocos segundos la hemos reprogramado y ésta comienza a temblar antes del espectáculo: un gran misil volando hacia la nave Titán enemiga. Era el único que faltaba. Su escudo protector es destruido y comenzamos la retirada. Varias naves inician el vuelo, unas para defender, otras para atacar. Yo ocupo en una el puesto del artillero. Ahora el campo de batalla no parece más que un simple escenario destrozado que se hace más y más pequeño conforme ascendemos. Han sido necesarios unos pocos segundos para dirigir la mirada y quedar atónito por la escena, deseada y temida a la vez: la gigantesca Titán de la CPA, vulnerable ante nosotros. Enseguida aterrizaremos sobre ella y una nueva lucha tendrá lugar, ahora entre sus intrincados pasillos, para llegar hasta el corazón de la máquina y destruirla. Muchos de los que saltaremos a su interior no veremos la luz de un nuevo día, pero hoy, en el instante que todo puede terminar, cada sudor de nuestra frente encontrará la respuesta a muchas de las preguntas que nos atormentan cada noche: ¿Por qué, por más que queramos, en las batallas nunca hay más de 64 personas?, ¿por qué vemos los nombres flotando sobre las cabezas de nuestros aliados?, ¿por qué los soldados tienen esos nombres tan raros, con símbolos de sonrisas y números aludiendo a letras? O más inquietante todavía ¿realmente existe ese Dios monopolista del que todos hablan, llamado EA?.
Jugabilidad
“Battlefield 2142” te va a ofrecer todo lo que te dieron sus antecesores y un poco más. Es una de las deficiencias que se dan en algunas de las renovaciones de EA, que no son capaces de sorprender en casi ninguna actualización de sus productos. Lo que les salva en esta ocasión, es un juego impresionante que, con lavados de caras o sin ellos, siempre ha sido una gran idea. “Battlefield 1942” exprimió las pobres ADSL de antaño para ofrecer a los jugadores una experiencia increíble: combates en escenarios kilométricos, donde se hacía necesario el uso de vehículos rodados, aviones, blindados y armamento pesado. Tuvo varias expansiones y después se puso al día con “Battlefield 2”, ambientado en las guerras actuales. El modo principal de juego de todos ellos era el de conquista, que consistía en luchar en una guerra realista, esforzándonos por capturar bases estratégicas. El que conseguía capturarlas todas, o sumaba más puntos (gracias a un sistema de puntuación interno) se hacía con la victoria. “2142” es muy “Battlefield 2”, con alguna novedad. Sinceramente (y lo vas a oír mucho) parece demasiado una expansión. Porque trae un modo de juego que, de acuerdo, es una pasada. Pero parece que todo el juego quisiera girar alrededor de ese nuevo modo, como si del descubrimiento de la penicilina se tratara, y al final, es sólo un modo más.
La introducción al juego es impecable. Vídeo de presentación peliculero, que tampoco explica mucho del argumento que es simple excusa para meterte en la acción. Cuenta que a partir del año 2106 el cambio climático, (por fin) traerá la temida glaciación global y por lo tanto, la nueva Edad de Hielo. Esto complicará la supervivencia humana y nos veremos forzados a luchar por los recursos mínimos. Por primera vez en la historia de las historias los americanos ni pinchan ni cortan, y los bandos son la UE (Unión Europea, que ya seremos una potencia fuerte) y la CPA (Coalición Pan asiática, o lo que es lo mismo desde Rusia hasta Japón, con todos los países de entre medio). Estos acontecimientos nos harán llegar hasta la fecha del título, que suena más a buscar un parecido marketiniano con su antecesor (1942-2142) que otra cosa.
El enfoque de los menús también es muy acertado. Para empezar no hay que perder de vista que es un producto exclusivo para conectados a Internet. Así que tendrás que crearte una cuenta en EA y asociar un soldado a ella. La forma de enganchar a los jugadores está bien pensada. La pantalla principal del juego la componen varias ventanas. Una es el menú en cuestión que nos da acceso a todas las opciones de “Battlefield 2142”. La más grande, en el centro, muestra la información de nuestro soldado, el rango actual, su barra de experiencia y las mejoras conseguidas. El incentivo para seguir jugando es que tu soldado evoluciona, puntuando por buenas acciones en los servidores oficiales. En la pantalla principal también tenemos un práctico mensajero instantáneo para saber qué amigos están conectados y en qué servidor.
Las dos posibilidades de juego son: individual y online. El individual también podría llamarse tutorial, porque te enfrentarás al ordenador con el único propósito interesante de conocer los mapas. En cambio, el multijugador online o en red es apasionante. Tras elegir el servidor, el equipamiento, la facción y desde qué punto saldrás, se te lanzará al campo de batalla compuesto por un máximo de 64 jugadores y una libertad de acción total, pudiendo atacar por tierra, mar, y aire en mapas gigantes. Para ser sinceros, participar en partidas así te desconcertará las primeras veces, por las largas distancias a recorrer (que fuerzan el uso de vehículos) y la cantidad de gente en un mismo escenario con armamento diferente. Piensa que puedes ir paseando tan tranquilo por el campo y que de repente un avión te lance un misil o que un Mech te pisotee la cabeza. Cuando aprendes de qué va “Battlefield” y la importancia del juego en grupo coordinado, será uno de tus juegos favoritos.
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| Desarrolladora |
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Digital Illusion |
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| Distribuidora |
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Electronic Arts |
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| Lo mejor |
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Modo Titán. Mejor manejo de los vehículos. Su música. 64 personas online. |
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| Lo peor |
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Mismo motor gráfico. Parece más una expansión que una nueva entrega. |
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| Resumen |
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En el 2142, el destino del planeta se decidirá en una cruenta batalla entre 64 personas. |
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| NOTA OJGAMES |
81 |
| NOTA LECTORES |
85 |
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