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Sé agua, amigo mío… (Bruce Lee)
Todo jugón ha sufrido en alguna ocasión la presión de una madre por las horas pasadas delante de la pantalla; todo jugón ha sentido sobre sí el estigma social que supone cierto gigantismo en sus pulgares; todo jugón ha tenido que oír a los salvaguardas de la moral y la juventud explicar cómo los videojuegos atrofian el cuerpo y la mente, impidiendo el correcto desarrollo de las facultades sociales del individuo… y todo parecía verdad. Pues bien, ha llegado el día del cambio (y no es un adelanto de las elecciones), poneos el chándal para recibir a "EyeToy Kinetic Combat".
La fama cuesta… y aquí vais a empezar a pagar… (una profesora de Fame)
Vaya por delante un aviso: "Kinetic Combat" no es un juego, es divertido, pero no es exactamente un juego. De hecho, en realidad es como un preparador físico personal. Se trata de un programa de entrenamiento basado en conceptos de Kung Fu, mis pequeños saltamontes. London Studio ha desarrollado un sistema para PlayStation que explora las posibilidades de la cámara EyeToy, permitiéndonos traer a casa los estilos de lucha del Dragón, el Tigre, la Mantis y el Fénix. Con este zoológico en el hogar y a lo largo de 16 semanas conseguiremos ponernos en forma a la par que aprenderemos movimientos resultones para impresionar a las muchachitas o muchachitos del patio. Fuera bromas, funciona, ¿por qué?, porque duele y las abuelas siempre han dicho que lo que duele o escuece cura.
Bueno, ahora en serio, vamos a intentar explicaros lo que da de sí el invento. La idea es que utilicemos la consola para hacer ejercicio, ni más ni menos. No nos van a enseñar a acabar con el matón de clase con una mano a la espalda ni nada de eso, sólo utilizaremos los movimientos del Kung Fu para estar en forma. El programa de entrenamiento es complejo, pero los vídeos tutoriales nos ayudarán a utilizarlo con soltura. Tendremos que crear un perfil con nuestros datos, y no vale mentir, no podemos decir que somos más altos o menos gordos porque la cosa no funcionará, tenemos que introducir nuestros parámetros físicos con exactitud, porque la intensidad de los entrenamientos varía según nuestras características. Tendremos a nuestra disposición dos entrenadores, Matt y Anna, que seguirán nuestro desarrollo animándonos en los momentos de bajón y aconsejándonos para mejorar. En el tatami tendremos a León, que nos mostrará las coreografías en pantalla y nos repetirá los movimientos para que le sigamos. El programa guiado dura dieciséis semanas y sólo lo podremos realizar en las fechas que la máquina planifique, es decir, no podemos tomar atajos. Sin embargo, sí tendremos a nuestra disposición otras opciones muy interesantes a las que podremos acceder en cualquier momento y que nos servirán para sacar más rendimiento a las sesiones. Hay ejercicios de calentamiento, respiración, masaje y estiramiento. Con todos estos ejercicios, y con la ayuda de los monitores y según nuestras preferencias, será posible confeccionar tablas a nuestro gusto para repetirlas siempre que queramos, de esta manera la vida del “juego” se alarga hasta el infinito.
En lo que se refiere al programa guiado, lo cierto es que resulta un poco frustrante al principio, porque tiene su dificultad. Tratándose de EyeToy la idea es que nos veamos a nosotros mismos y que repitamos los movimientos del monitor manteniéndonos dentro de la silueta que se muestra en pantalla. La cámara recoge nuestro movimiento y el programa puntúa dependiendo de la destreza que mostremos. No hay que desanimarse, ciertas posturas son difíciles y seguir el ritmo del profesor puede ser duro si estamos un poquito fondones, pero es una cuestión de tiempo y de perseverancia. Otra forma de acercarse al programa es acceder directamente a una rutina de lucha con sparring, o a destrozar los objetos que vayan apareciendo en pantalla, pero si no hemos aprendido unos movimientos básicos el resultado es bastante descoordinado y no estaremos exprimiendo al máximo las posibilidades del juego (aunque sudaremos de igual manera, os lo podemos asegurar).
Si somos constantes, "Kinetic Combat" nos ayudará a ganar fondo físico, equilibrio, respiración y control. Además, las risas están garantizadas… esos primeros momentos cuando veáis que no podéis con vuestra alma y que no llegáis a las repeticiones, cuando vuestros músculos griten por un esfuerzo al que no están acostumbrados, cuando os encontréis con vosotros mismos en la pantalla en chándal, con tripa y con la cinta para el sudor en la frente a lo Mark Knoffler… risas de las buenas y con amiguetes mejor, a ver quién es más torpecillo.
La cosa, gráficamente hablando…
Sigue sorprendiendo la capacidad del EyeToy para permitir que nuestro movimiento tenga consecuencias en la interfaz de los juegos. Eso de mover una mano y seleccionar una opción del menú es fantástico. En el caso de "Kinetic Combat" se incluye una lente especial que sirve para ampliar la perspectiva de la cámara y que podamos vernos de cuerpo entero al realizar los ejercicios. Podremos regular la sensibilidad de la cámara, pero es muy importante para el correcto funcionamiento del juego que dispongamos de una habitación amplia y bien iluminada; si tenéis un mini piso os tocará apartar todos los muebles a una esquina y arañar el máximo de espacio. Cuando la iluminación no es suficiente la cámara se vuelve un poco loca y le da por confirmar opciones a ella sola.
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