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La lucha 2D daba la bienvenida con este arcade a los X-Men.
Nos situamos en el año ´94, por entonces un servidor todavía veraneaba con la familia y el lugar de encuentro tradicional era un bonito apartamento en ese bello lugar llamado Benidorm. Para pasar los días todo gamer necesita recreativos, busqué algunos y encontré finalmente uno plagado de recreativas como "Dragon Ball Z", "Virtua Fighter" o éste espectacular "X-Men: Children of the Atom". Aunque en un principio a todos los viciados nos resultó complicado (mucho combo) algunos no tardamos demasiado en sacarle el gusto a la posibilidad de enganchar al oponente para proporcionar golpes combinados. Sin duda, fue un gran verano, terminar el juego con la máxima dificultad era todo un reto, y jugar a dobles con los demás coleguitas también motivaba para dejarte la pasta. Con gráficos coloridos y unos combates realmente emocionantes, "X-Men: Children of the Atom" se convirtió rápidamente en un gran juego dirigido a los amantes del comic y la lucha 2D puramente nipona.
Para la realización de éste juego Marvel cedió las licencias sin ningún temor. El objetivo era desarrollar un producto divertido y factible para su disfrute en los salones, sin necesidad de mostrar una historia demasiado trabajada. Por ello, se optó por enfrentar a héroes y villanos mutantes en un juego de lucha 2D realmente adictivo. ¿Quién vencerá? ¿la Patrulla X quizá? ¿los malvados? o ¿algún luchador independiente como Akuma de "Street Fighter"?. ¿Akuma?, sí señores, el señor Gouki también aparecía en el juego de los mutantes, haciendo un cameo habitual por aquella época en muchas de las producciones made in Capcom.
Jugabilidad
"X-Men: Children of the Atom" utilizaba una mecánica de juego innovadora, permitiendo a los personajes dar grandes saltos por el escenario para conseguir realizar combos aéreos, ataques varios o simplemente tontear al contrario. A la hora de repartir mamporros el estilo evoluciona las técnicas empleadas en "Street Fighter Zero", pudiendo combinar golpes flojos con rápidos, hacer series de ataques, lanzar al rival hacia arriba o rematarlo con hypers. Como en las demás producciones Capcom, nuestros amigos patrullosos poseían cierto número de golpes especiales sacados directamente del comic, algunos de ellos muy fieles. Junto a movimientos normales cada luchador tenía la posibilidad de lanzar hypers utilizando un tubo de energía, la mayoría resultaban inútiles sin combinar, pero venían bastante bien para descontar vida mientras el oponente se cubría. Pasando a destacar otros detalles, nos encontramos counters de agarre, bloqueos, combos aéreos o algunas curiosidades más que después aparecieron en casi todos los juegos de la compañía.
Dejando a un lado todo esto vamos a hablar sobre los personajes. Comenzábamos seleccionando uno entre diez distintos, donde se encontraban Storm (Tormenta), Cyclops (Cíclope), Wolverine (Lobenzo), Omega Red (Rojo Omega), Centinel (Centinela), Iceman (Hombre de Hielo), Colossus (Coloso), Psylocke (Mariposa Mental), Silver Samurai (El Samurai de Plata) o Spiral. Todos tenían sus propios golpes, movimientos o estilos de lucha, algo muy interesante, pero habitual en la factoría Capcom. Al vencer todos los oponentes básicos nos veríamos las caras con dos jefes finales, primero el gigantón Juggernaut y más tarde un Magneto prácticamente invencible al que podríamos vencer con mucha práctica. Y como detalle final, destacar la aparición de Akuma en una de sus versiones más bestias, bolas aéreas, combos infinitos, hypers... jugar con él era sinónimo de victoria (bueno, eso en todos los juegos).
Gráficos
A un producto de estas características no podían implantarle un estilo de gráficos como el utilizado anteriormente, por ello Capcom probó suerte dibujando y les salió una preciosa obra maestra con mucha trascendencia. El diseño animado gustó tanto a los aficionados internacionales que acabó apareciendo un año más tarde en la nueva edición de "Street Fighter", un juego que también marcó época. Pero sigamos hablando sobre "X-Men: Children of the Atom". Los personajes estaban animados a la perfección, se movían con varios gestos distintos (ahora parece un poco tropezón debido a las mejoras) y poseían un color adorable. Si los personajes estaban geniales imaginar cómo eran los decorados, todos ellos basados en el comic (Genosha, la sala de peligro) y con mucho movimiento, aunque nula interactividad. Mencionar que esos escenarios dobles aparecidos en productos como "X-Men Vs. Street Fighter" nacieron en el juego del cual hoy hablamos, un poco más flojos, pero diseñados al estilo Capcom, vamos, con cariño.
Música & Sonido
En su línea, los compositores de Capcom pusieron al juego unas canciones moviditas excelentes tanto en los combates, como fuera de ellos. Cada escenario tenía su propia melodía adecuada al tipo de lugar donde nos encontráramos. Por ejemplo, el decorado de Mutant Haunt con Colossus tenía una canción de estas que te vuelven loco al escucharla. En cuanto a los efectos sonoros la cosa iba bastante bien, cada magia tenía su vocecita, en la victoria también había algún grito y en algunas otras situaciones escuchábamos voces especiales. Inolvidable los icepick de Iceman.
Conclusion
Todos los juegos concebidos dentro de Capcom suelen engancharnos durante meses, pero algunos consiguen ser recordados años después por su potencia o simplemente importancia en la evolución de las máquinas. Esta segunda aparición de la patrulla en recreativas disfrutó de muy buenos momentos, siendo posteriormente conversionada a sistemas domésticos como Saturn, Playstation o PC. Es una pena que Capcom ya no realice nuevos juegos basados en los comics de Marvel, puesto que se echan de menos.
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