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You are bad?, no?, me?, yes, im badddddddddddddddddddd.
Tener una sección en la que se analizan juegos antiguos es toda una oportunidad para que rememore viejos tiempos de cuando era todo un chaval, de esta manera vaciaré un poco mi cabecita y desearé estar una vez más en el pasado. Nuestra historia comienza en el año en que San Pedro perdió su alpargata derecha. Uno de mis hermanos mayores y yo acudimos diariamente a la escuela pero por el camino... nos encontramos con El Paco. Tranquilos, "El Paco" no simboliza ningún malo de juego, simplemente era el nombre del salón recreativo que había cerca de nuestro colegio; allí pasábamos horas todos los días. Aunque nuestra estancia en El Paco fue corta y algo complicada (el jefe nos echaba por durar demasiado en las máquinas) es de factura mencionarle en este artículo, porque sin él no habría catado el juego del cual hoy os hablo.
Su título es "Dragon Ninja", y mi hermano y yo nos pasábamos horas jugando a dobles. Se trataba de un beat´m up de la antigua escuela. Los recuerdos que tengo hacia este juego son abundantes, incluso un día mi hermano intentó engañar a la máquina metiendo una moneda de cinco duros con agujero (por esos tiempos no estaban formalizadas) enganchada a un hilo, aunque El Paco nos pilló (...).
"Dragon Ninja" o "Bad Dudes" como se le conocía también, nos situaba en los Estados Unidos. Allí una malvada organización de ninjas había secuestrado al señor presidente, y como última alternativa nos habían llamado a nosotros. ¿Habéis visto una película muy mala de Stallone donde hace de policía bestia? pues los protagonistas eran su versión videojuego, los más malos de la comisaría que no les pasaban ni una a los malotes de las calles. Como era de esperar, los bad dudes aceptan la misión de rescatar al presidente, y juntos se aventuran por las calles de New York. Sólo sus puños y algunas armas estarán con ellos ante su objetivo.
Jugabilidad
Acabar "Dragon Ninja" en su tiempo echando monedas en la recreativa tenía su complicación, por mucho que te aprendieras el lugar de donde salían los enemigos, los jefes de fase siempre te acababan quitando alguna vida. Las posibilidades que nos ofrecían los bad dudes eran bastante amplias. Hay que citar el detalle de sólo tener disponibles 2 botones, uno para el salto y otro para los ataques, si estábamos cerca patada, si estábamos agachados otro golpe, así consecutivamente. Junto a los golpecitos normales nuestros personajes tenían la capacidad características de hacer el "uarg". Me explico: si mantenías el botón de puñetazo pulsado unos segundos los tíos cargaban poder y pegaban un puñetazo con fuego. Además de esto, destacar la posibilidad de utilizar armas, como nunchakus o sais, recoger objetos para recuperar vida o encontrar pequeños relojes que aumentarían el tiempo disponible a la hora de acabar la fase. En algunos escenarios donde la el escenario avanza de manera automática el juego se convertirá en una simple prueba de reflejos; podremos estarnos quietos golpeando y llegaremos al jefe sin problemas.
El juego, que tampoco era demasiado largo, presentaba un abanico de movimientos y enemigos realmente curioso. Entre los jefes de nivel encontrábamos un poco de todo, desde el golpe lanza fuego de la primera fase, hasta el enanillo de las garras que saltaba de lado a lado en la segunda pantalla. Con un compañero el juego se disfrutaba de lo lindo, sobretodo cargando los movimientos especiales y utilizando armas especiales como el nunchaku. Sin duda, lo tenía todo para pasar a la historia, y sus múltiples conversiones domésticas (ordenadores, NES) fueron buena prueba de ello. Eso sí, el final del arcade, es lo más demencial que hemos visto en tiempos.
Gráficos
Los juegos de este estilo nunca han gozado de una calidad gráfica increíble. Las animaciones eran en Dragon Ninja un poco pobres y los escenarios muy tristes (una imagen que va pasando, repitiéndose una y otra vez hasta terminar la fase). Uno de los aspectos destacables gráficamente es la variedad de enemigos, dejando a un lado los distintos ninjas de colores, tenemos a samurais, chicas ninja, perros, enanitos que van dando garrazos bajos, de todo. En cuanto a efectos también había alguna cosa curiosa, el woaarg mítico o las teleportaciones del jefe ninja, todo muy interesante para la época en la que estábamos. No habría estado de más incluir algunas viñetas entre niveles, porque para qué vamos a engañarnos, los bad dudes tenían un carisma realmente alto.
Música & Sonido
¿Quién no recuerda las melodías de los viejos juegos? aún escucho con emoción las canciones principales de arcades como "Double Dragon" o éste "Dragon Ninja", melodías rápidas, fuertes, espectaculares. Los sonidos FX siempre nos hacen gracia cuando escuchamos un juego antiguo. En "Dragon Ninja" destacan los tradicionales "aimmm baaad" o el "woooaarg" entre otros, aunque los gritos de dolor y sufrimiento también son curiosos.
Conclusión
No puedo remediarlo, me encanta este juego. Fue uno de los arcades que marcaron mi infancia y en el futuro seguiré echándome alguna partida siempre que pueda (¿para cuándo su presencia en un recopilatorio de Data East?). Nada más que decir aparte de..."Iiiiiiiimmmmm Baaaaaaaddd".
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