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Perfil de uno de los dibujantes mas interesantes del momento
Frank Quitely, pseudonimo que esconde al dibujante escocés Vincent Deighan, es uno de esos dibujantes, como Josh Middleton, que no deja indiferente a nadie con su trabajo.
Nacido en 1968 en Glasgow, comenzó en los 90 en Electric Soup, donde escribía y dibujaba The Greens.
Minoritario y localista, estos primeros trabajos estaban muy lejos del Quitely que conocemos, no sólo por el trazo, sino en el tipo de cómic, ya que esos pasos iniciales los hizo bajo el paraguas del denominado cómic underground escocés, muy alejado de las editoriales con la que trabaja actualmente.
Posiblemente, la fortuna estuvo de su lado cuando Electric Soup pasó de ser una publicación local de Glasgow a ser distribuida a todo el Reino Unido. Eso hizo que David Bishop, editor de Judge Dredd Magazine, publicación hermana de 2000 AD y que, en sus páginas, a modo de antología, vemos capítulos de series abiertas junto a otras autoconclusivas y que dieron a Quitely la oportunidad de empezar a pulir su talento y templar su lápiz. Shimura y Missionary Man y convertirse en uno de los favoritos de los lectores. Su siguiente parada, le llevó a Paradox Press, una división de la todopoderosa DC, especializada en novelas gráficas con una peculiaridad: No tratar en género superheróico. Su carrera empezaba a tomar la senda correcta y su colaboración con Dark Horse, en Dark Horse Presents, hace que su salto a hacer las Américas empiece a fraguarse. En esta época, colabora con Grant Morrison, naciendo de esta colaboración una excelente relación que hará que sus carreras caminen unidas en innumerables ocasiones en años venideros.
Su andandura en el circuito británico tocó a su fin con Flex Mentallo, bajo el sello Vértigo, donde coincide con Grant Morrison durante los cuatro números de la miniserie. Empieza a ser un dibujante conocido y el trabajo no le falta al otro lado del Atlántico: números sueltos, cubiertas…hasta la llegada de Batman: The Scottish Connection, con guiones de Alan Grant.
Su carrera, ya lanzada, le lleva a colaborar de nuevo con Grant Morrison, en JLA: Tierra 2 y sin pausa le llega el trabajo que le asciende a la categoría de peso pesado: The Authority, junto a Mark Millar, una de esas series que rompió el estereotipo del superhéroe típico y que luego se trasladó con distinta suerte a la linea Últimate de Marvel, y en concreto con los Ultimates, grupo a imagen y semejanza de los Vengadores, pero con el estilo de The Authority. Pero no nos desviemos del tema; Tras algunos números con Millar y de nuevo con Morrison en el final de Los Invisibles, le llega una oferta de la competencia; Marvel le necesita para el nuevo proyecto de Morrison: Los New XMen (del que Panini publicará un prestigio este mismo mes recogiendo el trabajo de ambos artistas en la cabezera mutante) . Su trazo, muy distinto al del género superheróico y sobre todo, muy alejado de dibujantes como Jim Lee, Salvador Barroca, Alan Davis, por citar algunos ejemplos de aquellos que han pasado por las páginas de los mutantes, salva con nota el examen de los lectores, pero su lentitud hace que en muchas ocasiones se necesiten dibujantes que le sustituyan y eso, para una serie de periodicidad mensual, es algo difícil de imaginar. Entre medias, colabora con Neil Gaiman en The Sandman;Endless Night . En 2001, la revista Wizard le coronó como mejor dibujante del año.
Abandonado de la tarea casi herculea para Quitely de la obligación mensual, se embarcó en W3, proyecto de Morrison, de nuevo juntos, e incluso diseña una serie de cartas de tarot para el artista Robbie Williams.
2004 significa su traslado de nuevo a DC; Un contrato de dos años en exclusiva tiene la culpa, iniciando la nueva etapa en la editorial en All Star Superman, junto, como no a Morrison, cuyo primer número copó las primeras listas de ventas en los USA y que, al igual que en los New XMen, su lentitud hace que de los doce números previstos, sólo hayan visto la luz los cinco primeros y se espera para el 2007 el resto.
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