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Una nueva entrega del popula simulador aéreo de Microsoft.
Microsoft se prepara para el lanzamiento de Windows Vista y todos los problemas de compatibilidad que eso podría llevar, además de la implantación de DirectX10 con que el que supone que podremos dar mil vueltas a todo lo visto en la nueva generación del consolas. Ante toda esta incertidumbre en la que siempre se mueve la duda del consumidor nos llegará en breve “Microsoft Flight Simulator X”, juego que atención aprovechará toda la potencia que proporcionará el nuevo Windows Vista y su API gráfica DirectX10. Aunque nos permitiremos la duda, ya que el juego va a salir en Octubre totalmente optimizado sobre WindowsXP y DirectX9, para que en cuanto salga el nuevo sistema operativo, actualizarlo con un parche a la nueva tecnología. Por lo pronto le hemos echado el guante a la versión preview del juego y hasta nos atrevemos a dar nuestra opinión.
El Juego
Claro que habrás probado alguna vez un “Flight Simulator”. Era ese juego tan real y complicado que te sentaba ante unos paneles “terroríficos” donde no conseguiste encontrar ni el botón de arranque. Bueno, eso sería en tu primera partida precipitada, luego acudirías a las clases de vuelo del juego y empezarías a cogerle el truco, hasta el punto de pasar horas y días volando de un punto a otro del planeta con multitud de aviones y condiciones meteorológicas. Si eres aficionado a este tipo de juegos puedes ir frotándote las manos sin parar, porque Microsoft va a seguir apostando muy fuerte por la saga de vuelo más famosa. Traerá novedades y mejoras interesantes. Con una presentación muy cuidada, alejándose de la idea de simple juego y acercándose a la de un programa de simulador complejo, se nos presentarán las diferentes opciones disponibles.
El modo de vuelo libre seguirá estando presente. Es uno de los grandes atractivos del título. Podrás escoger entre decenas de aviones (posiblemente cientos, en la versión final) como los 747, ultraligeros, helicópteros o avionetas, decidir desde que aeropuerto saldrás, hacia cual te dirigirás, especificarás las condiciones climáticas (si estás conectado, podrás pedir que sean en tiempo real según donde te encuentres volando) te darán una ruta y ¡a volar! Venga horas y horas manejando un avión de la forma más realista posible, después de uno de verdad. Una de las novedades son las misiones. Esto, que podría parecer básico en el 99% de los juegos, no existía en “Flight Simulator” porque la experiencia del realismo máximo era suficiente aliciente. Pero han pensado que un poco de ‘vidilla’ nunca viene mal. Por eso, nos encontraremos con cincuenta misiones diferentes. Es motivador, porque tendrás que apagar incendios, rescatar a náufragos y competir en el campeonato acrobático Red Bull con un realismo de navegación total, y eso siempre es interesante.
Y como segunda gran novedad, encontraremos un modo multijugador donde Microsoft nos asegura que volaremos por la tierra rodeados de compañeros pilotos, copilotos y hasta trabajadores encargados del puente aéreo (cada uno podrá elegir el papel que quiera desempeñar). Todo con la mira de ofrecer una experiencia simulada lo más realista posible (cuántos noctámbulos se sentarán en el sillón virtual de una torre de mando a dirigir el tráfico aéreo nocturno). Cómo no, también tendremos una sección dedicada al aprendizaje para hacernos con los mandos, el despegue, aterrizar, planear, o realizar malabarismos. Y bueno, veinticuatro mil aeropuertos (incluso podremos aterrizar en la T4 de Barajas), barcos navegando por el mar, coches por las calles, otros aviones en sus rutas y todo lo que podrá dar de sí 2 DVDs de información descomprimida e instalada. Saldrá a la venta dos versiones, que en principio no se diferenciarán más que en la cantidad de localizaciones detalladas, y es de suponer que una será más cara que otra.
A nivel Técnico
No se puede negar que el aspecto gráfico va a ser impresionante. Han pasado casi tres años de una entrega a otra, y las diferencias son muy fuertes. Las opciones que tendremos para modificar en el apartado visual dan escalofríos: reflejos reales en la chapa del avión, luces y sombras dinámicas, podremos variar la complejidad de la tierra, del mar y las nubes, la densidad de tráfico aéreo, marítimo y terrestre visible, la resolución de la cabina virtual (totalmente en 3D donde podremos mover la vista como si fuese un juego en primera persona) o la carga en pantalla de los efectos especiales (humos, rayos, lluvia, fuego…) Y todo con el horario real en el lugar del mundo donde te encuentres, viendo amaneceres espectaculares, evitando terribles tormentas o volando con niebla y lluvia densas. ¿En qué repercute todo esto? Repite con nosotros: “en nuestra gráfica”. Si eres uno de esos ilusos que cree que un día de estos, cuando salga el juego, podrá volar al cien por cien de calidad visual (o lo más parecido a las capturas de pantalla de las revistas) ve sacando 500€ del banco que es lo que te costará la tarjeta que pueda mover todo esto. Si no está en tus planes este desembolso, disfrutarás de un “Flight Simulator” a media calidad a buen seguro.
Conclusión
Por si no estás muy al día en simuladores de vuelo, no hay casi. Pero el de Microsoft no es el único. Tienes que tener muy en cuenta a “X-Plane Revolution” que (agárrate a la silla) lo componen la friolera de 7 DVDs con el mapeado integro del planeta tierra y algunas de las ciudades más importantes a un gran detalle. El sistema de simulación es extremadamente real también, aunque visualmente “Flight Simulator X” tiene las de ganar siendo el primo de DirectX. Inevitablemente será uno de los grandes lanzamientos de final de año, como todo lo que lanza Bill Gates. Un gran simulador de vuelo, visualmente atractivo, con cantidad de lugares y aviones, y nuevas opciones multijugador y de misiones individuales para coger pericia. Queda ver el producto final, su optimización y mejora con el nuevo sistema operativo y la cantidad total de opciones. Aun así, parece ser que “Flight Simulator X” será un juego muy recomendado para los amantes de la simulación mas difícil, para los que disfrutan mas aprendiendo que disfrutando, y para los que no pudieron pagarse la plaza en la academia de pilotos.
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