|
Puzzles y cajas fuertes en una nueva aventura para nuestra mente.
Gran entretenimiento los pasatiempos, rompecabezas, puzzles e investigación para aquellos que disfrutan poniendo a trabajar las neuronas al máximo rendimiento. No nos engañemos, somos muchos más de los que creemos. La diferencia más evidente está entre los que se rinden con más o menos facilidad, pero a casi todos nos motivan esos retos. Encontrar un juego que nos enganche más de unos pocos minutos, depende de varias cosas. Un argumento interesante que motive el esfuerzo de pensar gratuitamente, que sea cómodo de manejar, de movernos por los escenarios y que no nos avasalle con una dificultad extrema que aburra irremediablemente. Hemos jugado de buena gana a este nuevo título: “Safecracker”, creado por Kheops Studios, desarrolladora francesa creadora de otras aventuras como “El secreto de la Caverna Perdida”, “Los secretos de DaVinci” o “Retorno a la Isla Misteriosa”, casi todos ellos con el sistema de pantallas semifijas con movimiento en tiempo no real, estilo “Myst”.
El título de este análisis está inspirado en otro de igual nombre editado en 1997. De guiones diferentes pero temática semejante: abrir las cajas fuertes de una mansión. Entonces eran pruebas para poder entrar en una empresa de seguridad. En esta ocasión, Duncan W. Adams, un viejo excéntrico multimillonario que acaba de morir no se la ha ocurrido otra cosa que ocultar su testamento bajo la intrincada red de treinta y cinco cajas fuertes repartidas por su (de nuevo) enorme mansión. Los interesados hijos te contratarán como buen ladrón de guante blanco que eres, para que consigas abrirte paso entre las pruebas de ingenio del difunto y así resolverles la vida con un suculento premio. Aunque quedará ver si el testamento sale después de tu bolsillo o incluso, si simplemente es para el primero que lo encuentre.
Jugabilidad
La nueva excusa para enredarnos en decenas de rompecabezas es que seremos contratados por la familia del paranoico fallecido para poder llegar hasta los ansiados documentos. La casa, desde luego no es un pisito de 30 metros cuadrados, sino un palacete con toda clase de rincones ocultos custodiados por sus correspondientes puzzles. ¿Nos divertiremos abriéndonos paso entre los acertijos? Pues si te diviertes pensando, sí. Pero esto será más que pensar un poco, más bien deberás estrujarte la mollera hasta límites insospechados. El nuevo “Safecracker”, como su predecesor, entra de lleno en el género de los juegos de puzzles. Más que una aventura gráfica al uso, una serie de pruebas entrelazadas para ser resueltas y avanzar en la historia. Por todos lados hay dispersas cartas que recibía el viejo, notas y documentación que sirven de pistas para abrir algunas cajas. Al forzar unas, conseguiremos indicaciones y objetos para abrir otras y consiguiendo eso, iremos recogiendo la información necesaria para encontrar y abrir la que contenga el testamento.
Cuando hablamos de cajas fuertes, no pienses en las de toda la vida de las películas de ladrones. Aquí han desplegado el máximo de imaginación para sembrar un entorno de trabajo variado y original. Cada reto o dispositivo que te dará una llave o una pista para otra caja es distinto en su forma y puzzle, encontrándote puzzles de deducción lógica, como aquellos que no te dan pistas ni orientación y la solución está en la propia forma, símbolos o patrón lógico que siguen algunas de sus partes. Otros de conseguir diferentes piezas en otros lugares para aplicarlos y hacerlo funcionar (estos son los menos), mini juegos muy entretenidos de todas las formas y colores como llevar la bolita hasta la meta por un laberinto, reagrupar esferas de colores en sus respectivos sitios con una serie de movimientos limitados, rompecabezas clásicos con una imagen formada por casilla con un hueco vacío para ir moviendo las piezas de una en una y completar el dibujo, o los mecanismos de las propias cajas fuertes de todas las formas posibles: combinaciones numéricas, alfabéticas, de formas, sonidos, etc.
Todo esto esparcido en una cuarentena de habitaciones, en dos pisos, más un sótano y un ático. Se te ofrecerá el desafío digno de un buen pensador aventurero, en un entorno lleno de intrigas e infiltración y con muchas horas de juego por delante. A esas horas añádele el cursillo de inglés para juegos, que tendrás que recibir, porque no vas a encontrar más que extrañas frases en un idioma diferente al tuyo. Otro punto negativo es que no sirve de nada guardar en medio de un puzzle. Imagina que estas a punto de conseguir completar un rompecabezas, te faltan un par de piezas, pero te tienes que ir. Pues aunque guardes ahí y cargues al día siguiente, te encontraras con el puzzle reseteado. Qué gracia.
|