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Otra modalidad es el modo Arcade, con cuatro clases de retos: Contrarreloj (hay que resolver el sudoku antes de terminarse el tiempo), Tiempo Extra (como el contrarreloj, pero con un margen más limitado, e iremos sumando segundos con nuestros aciertos), Perfección (donde que cualquier fallo o marca de ayuda que usemos nos quitará tiempo) y 3 vidas (sólo podemos cometer 3 errores). De todas formas, a pesar de añadirle algo de emoción a la resolución estándar de los puzzles, las diferencias entre los modos Arcade no son muy amplios, y al final, en el mejor de los casos acabaremos usando sólo uno o dos de ellos.
En el modo Carrera habrá que enfrentarse a 38 sudokus aleatorios de dificultad creciente y con un tiempo límite. Están divididos por Cinturones de judo: blanco, amarillo, naranja, verde, azul, marrón, y negro. De forma parecida, el modo Reto Carol tiene 22 sudokus aleatorios difíciles y super-difíciles divididos en 4 categorías, llamadas Dan. Se supone que resolviendo los 60 puzzles de ambos modos estaremos a un nivel altísimo de resolución de sudokus. No hay ninguna otra recompensa por superarlos más allá de la satisfacción personal y de ver nuestro perfil en el primer puesto de la clasificación.
Finalmente, hay 3 modos multijugador, sólo para 2 jugadores. Uno es exclusivo de la versión de PSP: WiFi AD-HOC (pero, como por desgracia viene siendo habitual con PSP, sin permitir Game Sharing); en él resolveremos un sudoku, intentando acabar antes que el adversario. Los otros dos tipos de multijugador permiten jugar con una sola PSP y son bastante parecidos; básicamente en nuestro turno habrá un tiempo límite durante el que podremos introducir un número, o varios, intentando ser quienes más partes resolvamos del sudoku. Se agradece la inclusión de modos multijugador, aunque si los dos jugadores no están al mismo nivel, la diversión será casi nula.
Como es lógico, siendo un puzzle en 2D, el esquema de control (común a todos los modos) resulta en todo momento muy sencillo, y tras un par de sudokus ya lo manejaremos con agilidad, moviéndonos sin problemas por las cuadrículas e introduciendo números y anotaciones de ayuda (números pequeños para recordar las posibilidades de un cuadrado en concreto) con soltura. En un recuadro de la parte inferior derecha veremos los distintos números ya introducidos, para saber que no nos estamos equivocando. Además, aquellos jugadores con menos experiencia podrán activar diferentes asistentes para la partida, de forma que cualquiera pueda llegar a dominar el juego, independientemente de su nivel inicial.
Gráficos
El entorno gráfico de “Carol Vorderman's Sudoku” sólo se puede describir como básico y funcional. Sin estridencias, con una interfaz sobria que no podemos personalizar, en tonos azules y blancos. La única nota discordante la aportan las fotografías de Carol Vorderman que acompañan algunos menús. Lo importante durante el juego es resaltar la cuadrícula de 9x9 y sus números, algo muy alejado de los fondos coloristas y con ciertos efectos de “Go! Sudoku”. Los vídeos se ven de una forma óptima, aunque a veces se nota cierta pixelación en la cuadrícula de ejemplo.
Música & Sonido
Siguiendo la misma línea sobria de los gráficos, la música y el sonido son monótonos y sin alardes. Por desgracia, sólo se incluye una única melodía, muy relajada, omnipresente tanto en los menús como durante el juego. Pronto nos cansaremos de ella y acabaremos desactivándola o bajando el volumen. Más canciones o, sobre todo, la posibilidad de reproducir melodías desde nuestra memory stick hubieran sido todo un acierto. Los vídeos tienen el audio en inglés, pero afortunadamente están subtitulados al castellano.
Conclusión
Un buen juego de Sudokus, que suple con creces la escasez de puzzles y modos solitarios de “Go! Sudoku”, pero que sin embargo flojea en puntos secundarios en los que el anterior juego (sin ser perfecto) sí acertó, como son la interfaz y la variedad de canciones. Aun así, todos los fans o curiosos de este pasatiempo encontrarán en “Carol Vorderman's Sudoku” un juego casi ilimitado a precio reducido, con el que aprender o seguir mejorando, y con la ventaja de ser portátil y no necesitar lápiz ni papel.
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