|
Acción para dar y tomar.
Uno de los títulos que más expectación ha generado últimamente ha llegado. Bajo el nombre de “Just Cause” nace un juego de acción en tercera persona donde podremos avanzar tanto por tierra, como por mar o aire. Todo un lujo de situaciones que desembocan en un título algo atípico (pese a mostrar matices ya vistos en el género) y tremendamente divertido, en el cual disparar a diestro y siniestro es más una necesidad que una mera opción. Para la ocasión, encarnaremos a Rico Rodríguez, hombre encargado de derrocar el régimen político instaurado en San Esperito, aunque esto no será lo primordial desde un comienzo, ya que deberemos realizar algunos trabajillos en primera estancia para conseguir más adelante nuestro objetivo. Primeramente conseguiremos la confianza de una pequeña guerrilla situada en el archipiélago de Sheldon (lugar donde comienza el juego), la cual también desea acabar con la actual situación política. Posteriormente, y dando con la liberación de un importante líder, comenzará el movimiento revolucionario, punto clave en el que comenzamos a luchar por la liberación de San Esperito.
Jugabilidad
“Just Cause” llega al terreno del PC como un juego de acción en tercera persona con todas las de la ley. Como habéis leído líneas más arriba, lucharemos en todo tipo de situaciones, y desde la primera misión quedará constancia de ello, con un descenso demencial en paracaídas hasta aterrizar en el archipiélago en cuestión. Y ya que comentamos esto, comenzaremos el apartado hablando de la libertad de la cual dispondremos en todo momento. El terreno a investigar es muy extenso, llegando a superar a “GTA: San Andreas” en un número de lugares superior a la treintena. En él, podremos desplazarnos con cualquier tipo de vehículo, además de andar y correr en todo momento. Desde motos a camiones, pasando por autobuses, vehículos del ejército o bulldozers… todo estará a nuestra disposición cuando deseemos. Del mismo modo, los desarrolladores no han escatimado en recursos, siendo posible pilotar cualquier lancha o moto acuática, así como helicópteros y aviones. Se agradece un pequeño factor a la hora de “secuestrar” los vehículos, ya que la inteligencia artificial de algunos conductores nos intentará poner las cosas difíciles, dando como fruto un pequeño rifirrafe hasta que consigamos ponernos al volante. Pero no todo acaba aquí, puesto que los accidentes geográficos de San Esperito nos permiten lanzarnos desde cualquier lugar elevado y emplear nuestro paracaídas retráctil en cualquier momento. Si lo deseamos también será posible permanecer sin utilizarlo, en plena caída libre, aprovechando el viento en función de nuestra posición corporal. A nivel jugable responde a la perfección, aunque quizás sea mucho más llevadera esta última opción (caída libre) una vez nuestro paracaídas esté abierto de par en par.
Pero, ¿qué sería de nuestros héroes sin los medios de información? Pues más bien nada, y por ello nuestro protagonista no saldrá de casa sin su PDA, herramienta esencial en todo el título en la que podremos acceder a un buen puñado de opciones, como puedan ser los mapas geográficos o políticos de la zona, los objetivos de la misión actual y las misiones ya superadas, las estadísticas del juego en general, o incluso la reputación obtenida hasta el momento. Asimismo, tendremos una opción especial denominada petición de unidades, la cual nos proporcionará soporte aéreo, con un helicóptero que nos suministrará algún vehículo especial para afrontar el nivel con más énfasis. Otra de las opciones posibles será la llamada extracción, de forma que sea el mismo helicóptero el que nos recoja y nos lleve al refugio guerrillero más cercano (no traerá ningún regalito especial como el anterior). Estos refugios serán zonas esenciales a lo largo de toda la aventura, ya que desde ellos tendremos acceso absoluto a misiones principales y podremos guardar nuestros avances hasta el momento. También será posible escoger opciones más jugosas, como la posibilidad de recargar nuestro arsenal sin ningún tipo de coste adicional, obtener nuevas armas, almacenar vehículos especiales (como si fuera nuestro garaje particular), o regenerar nuestra vida hasta el tope. Desgraciadamente, tan sólo dispondremos de uno inicialmente, dejando abierta la posibilidad de ir descubriendo más poco a poco (la verdad, son muy útiles).
En lo que respecta a nuestras armas, serán de munición limitada, dejando de lado un par de pistolas a las que siempre podremos recurrir en momentos de escasez (ya que éstas si que son ilimitadas). Serán pocas las ocasiones en las que no dispongamos de víveres o provisiones, pero se agradece tener siempre algo a lo que echar mano. Para nuestro deleite personal, no todo se limita a unas simples pistolas duales, sino que nuestro arsenal tendrá un poquito de todo, como puedan ser escopetas, uzis, rifles de asalto o lanzamisiles. De forma secundaria podremos equiparnos con las siempre pertinentes granadas, o con los efectivos C4 que harán del lugar toda una catástrofe de la naturaleza. Otro pequeño matiz que nos ha encantado es la posibilidad de lanzar una granda al horizonte, y propinarle un buen disparo en el aire. De este modo explota antes de tiempo, siendo toda una sorpresa que seguramente pille inadvertido a más de uno.
Entrando en lo que más no importa de todo el juego tenemos las misiones, de diferentes tipos: principales, de liberación o misiones secundarias. En las primeras deberemos realizar con éxito un sinfín de objetivos que puedan llegar a nosotros, por la imposición de la CIA, o por los jefes guerrilleros y capos de la droga. La libertad para llevarlas a cabo queda a nuestra elección totalmente, de forma que mientras las concluyamos con éxito, nuestros jefes no nos pedirán más explicaciones. Aunque ésto no quita que en el pequeño minimapa que podremos consultar, se nos queden remarcadas algunas zonas de importancia en las que quizás podamos echar una mano (para luego volver al hilo principal). Las misiones son de lo más variado posible, como pueda ser algo tan típico como robar un alijo de droga, machacar a un equipo rival o eliminar a ciertos personajes que no pueden seguir con vida. Las de liberación, por su parte, también las realizaremos en nombre de las guerrillas o el cartel de la droga, y se darán cita tanto en escenarios más pequeños (una mansión), como en otros mucho mayores (un pueblo o una ciudad). Concluir con éxito los requisitos de la misión será esencial, puesto que vendrá ligado con las misiones principales a la hora de desbloquear refugios nuevos. Por último, las misiones secundarias ponen la guinda al pastel de la mejor forma posible, y es que los desarrolladores no han escatimado en el número de ellas. Nada más y nada menos que 250 misiones en las que aportar nuestro granito de arena. Normalmente son de corte minimalista y mucho más simples que las principales, pero no dejan de ser un añadido notable a la inmensidad del juego principal.
|