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El remake de James Pond II: Codename Robocod también en Nintendo DS.
A inicios de los 90 la desarrolladora Vectordean presentaba al público de mano de Electronic Arts a James Pond, un nuevo héroe con vistas a triunfar en el género plataformero. Su debut se saldó con buenas cifras de ventas, lo cual provocaría el lanzamiento de tres secuelas: otras dos de plataformas y un juego deportivo la mar de curioso. Con el tiempo James Pond pasó al olvido (como otros tantos héroes de las primeras consolas), para finalmente resucitar gracias a Play IT. Esta editora europea, no sabemos cómo, tuvo en el 2004 la genialidad de lanzar en la primera Playstation un remake de "James Pond 2: Codename Robocod" (análisis aquí). Su lanzamiento no hizo demasiado ruido, pero gracias a un buen precio y el carisma de su protagonista, logró hacerse un hueco más que merecido entre algunos usuarios. Un año después, el mismo juego apareció en Game Boy Advance (análisis aquí), dejando huella entre quienes todavía no habían tenido la oportunidad de disfrutar con la vuelta de este simpático pez. Ahora el juego (sí, el mismo) aterriza en Nintendo DS, con algunas novedades respecto a los anteriores remakes.
La historia comienza en diciembre del año 2002, cuando el malvado Dr. Maybe se apodera de la fábrica de juguetes del Polo Norte para intentar destruir la navidad. No sólo eso, puesto que además secuestra a multitud de duendes de Papá Noel y los rodea de explosivos. Así que James Pond, el agente secreto acuático más habilidoso de la historia, recibe la misión de encontrar a los duendes, desactivar las bombas, y acabar con el mismísimo Maybe. Todo ello en sólo 48 horas.
Jugabilidad
Quien no conozca los juegos de James Pond, debe saber que, a excepción de "Aquatic Games", son divertidos plataformas de scroll lateral. En ellos destaca la velocidad, la recolección de objetos, y el frenetismo por saltar y saltar mientras esquivamos peligros con nuestro amiguete Pond. En su tiempo la velocidad del pez intentaba equipararse a la de Sonic, aunque claro está, avanzar a lo loco con el protagonista del producto que hoy analizamos resulta más peligroso que controlar al erizo de Sega. James Pond es una versión anfibia del agente secreto británico más famoso del cine. Esto implica que, además de conducir variados vehículos, también tendrá algún que otro recurso bajo la manga.
En su camino a través de las ocho misiones diseñadas para el juego (con una tonelada de niveles bien extensos) James Pond podrá hacer uso de varias acciones. Una de ellas le permitirá estirar el cuello tan alto como necesitemos. De esta manera, al llegar a un techo, tendrá la oportunidad de engancharse a él, para así superar obstáculos de complicada resolución. Además, mientras esté con el cuello estirado no perderá vida al ser rozado por un enemigo, aunque de ocurrir su cuello volverá automáticamente a su posición original. Además de esto, Pond podrá acabar con sus enemigos saltando sobre ellos, como ocurre en muchos plataformas de la época. No hubiera estado de más añadir alguna nueva habilidad en esta versión, y es que al fin y al cabo se echa de menos que James no sea un poco más activo (¿dónde está la pistola de la portada?).
La mecánica del juego a la hora de afrontar los niveles es muy sencilla: encuentra todos los duendes, desactiva las bombas tocándoles, y busca la salida. Para que todo este trabajo sea una tarea más sencilla contamos con un útil mapa situado en la pantalla táctil de la consola. Se trata de la principal novedad de esta nueva versión, y si bien en principio podemos tardar en acostumbrarnos a utilizarlo, cuando lo hagamos nos vendrá como anillo al dedo. En el mapa los duendes están marcados con puntos rojos, mientras que las salidas aparecen en verde. Por desgracia, los enemigos no se visualizan con ningún icono, así que no podremos avanzar mirando únicamente la pantalla inferior.
Otro elemento a tener en cuenta durante el juego son los distintos items que encontraremos. Habrá desde el típico protector, hasta la vida extra o unas alas que nos permitirán volar rápidamente por el escenario. Pero sin duda, lo mejor de todo son los vehículos. No sólo nos montaremos en coches o aviones, sino que también pilotaremos una auténtica bañera llena de burbujas en la que James Pond se relaja plácidamente. La aparición de estos elementos aportará un poco de frescura al desarrollo de la partida, y es que la cantidad de niveles disponible no es moco de pavo.
La dificultad está presente en todo momento, especialmente porque sólo podemos salvar partida al terminar una misión (con todos los niveles que incluya ésta). Y por si esto fuera poco, si perdemos todas las vidas disponibles mientras realizamos una misión, nos veremos obligados a comenzarla desde el principio. Un factor que gustará a los más veteranos y habilidosos, pero que traerá de cabeza a quienes sólo quieren disfrutar del producto sin complicaciones. Estos últimos se alegrarán al saber que existen varios trucos con los que obtener vidas infinitas o inmunidad.
Gráficos
Aquellos que probaran el remake de Game Boy Advance no van a encontrar muchas diferencias gráficas con esta versión para Nintendo DS. Los desarrolladores han optado por conformarse con el trabajo realizado en la anterior portátil de Nintendo, que ciertamente, no estaba nada mal. En general se trata de un juego cargado de colorido, totalmente en 2D, y con escenarios temáticos muy variados, entre los que destacan mundos de juguetes, caramelos, o coches. Todos los decorados están cargados de objetos para ser recolectados, además de enemigos con rutinas de movimiento simples a la vieja usanza.
James Pond ofrece el aspecto de siempre (obra de Chris Sorrell), con animaciones sencillas y una representación tan graciosa como retro. Sus movimientos no son nada del otro mundo, echándose de menos la inclusión de alguna acción inédita. Las escenas de vídeo incluidas en el remake de Playstation están ausentes, y entre niveles no veremos nada destacable. Una pena que la doble pantalla de Nintendo DS no esté más aprovechada, puesto que el mapa, al fin y al cabo, tampoco es razón suficiente para justificar el salto de plataforma.
Música & Sonido
Con el potencial de la portátil de doble pantalla made in Nintendo es posible dar vida a bandas sonoras de una calidad mucho mayor. Por desgracia, los desarrolladores nos ofrecen temas de calidad muy ajustada, con tonos y melodías animadas que no tardarán en cansarnos si repetimos más de una vez un mismo nivel. Con los efectos de sonido ocurre lo mismo, aunque por lo menos los fans más veteranos del producto quedarán encantados.
Conclusión
¿Era necesario comercializar una nueva versión de "James Pond: Codename Robocod" en DS?. Lo cierto es que su aparición en Game Boy Advance todavía está reciente, pero está claro que Nintendo DS está de moda y que cualquier producto tiene muchas posibilidades de triunfar si aparece en buen momento. Además, incorpora novedades respecto a esta versión, como la función de salvado, pero tampoco debemos olvidar que el juego también está a la venta en Playstation. Aquellos que no lo hayan catado recientemente, o que quieran disfrutarlo en cualquier lugar gracias a la magia de las portátiles, se encontrarán con un plataformas de lo más retro y divertido.
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| Desarrolladora |
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GameWare |
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| Distribuidora |
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Proein |
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| Lo mejor |
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El mapa. Su precio, 29,95 euros, no está mal del todo. |
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| Lo peor |
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No aprovecha las funciones de Nintendo DS. Pocas novedades respecto a la versión de Nintendo DS. |
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| Resumen |
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Divertido plataformas con aire retro protagonizado por el famoso James Pond. |
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| NOTA OJGAMES |
70 |
| NOTA LECTORES |
70 |
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