|
Para concluir con el apartado, mencionar el aparente grado de realismo de las fases de conducción, que también se desarrollan en tercera persona a favor de la acción. Todo está muy detallado, con conductores que nos pitan si nos cambiamos de carril sin intermitente, luces para indicar que nos apartemos de su trayectoria, y demoliciones completas de los distintos elementos del vehículo. Se añade aquí un ingrediente ciertamente gore, con la posibilidad de atropellar a los peatones, eso sí, sin llegar a puntuarnos por ello. Nuestro objetivo quedará reflejado en el minimapa situado en la parte inferior izquierda de la pantalla, con un pequeño circulito informativo. Cuando nos acerquemos a él, se remarcará con una flecha, ya que en muchas ocasiones podemos estar hablando de algún vehículo en concreto.
Gráficos
Llegados a este punto, nos encontramos con uno de los apartados más flojos de todo el título. Se podría decir que los gráficos que impregnan la pantalla son más bien regulares, como si estuvieras delante de un juego que debió ver la luz hace unos años. Partiendo del aspecto físico de nuestros protagonistas, que no se acercan ni por asomo a sus alter ego reales (a excepción del Señor Rubio), y acabando en las animaciones de los mismos, algo más por encima de la media, no presenciamos nada que nos llame la atención excesivamente. Concluyendo con los elementos que menos nos gustan citaremos el diseño de los escenarios, que pese a gozar de un buen número de detalles no acaba por definirse en su mayor medida. Para nuestro gozo personal no todo iba a ser negativo, y por ello contamos con unos juegos de luces más bien enriquecedores y unas explosiones vistosas y correctas que amenizan toda la gestión de la acción. Asimismo, los niveles de conducción quedan más estilizados que los tiroteos, con una visión muy parecida a lo que es una ciudad en la vida real. Tenemos túneles, pivotes, coches distintos que aúnan el tráfico de forma fantástica… todo queda remarcado muy pero que muy bien. Sin embargo, y pese a que la sensación de velocidad está muy conseguida, la carga poligonal de cada vehículo es menor de lo que debería, restando ciertos enteros a todo lo citado líneas arriba.
Música & Sonido
El conjunto sonoro queda por encima del apartado anterior, repartiéndose el pastel a partes iguales. Por un lado tenemos los efectos de sonido, donde los disparos y explosiones sobresalen de la media, dejando en un plano algo menor los gritos o voces de nuestros protagonistas, que de nuevo y a excepción del Señor Rubio, no cuentan con el doblaje original (el título no ha sido localizado al castellano, pero seguramente los más puristas de la película hubieran preferido contar con las voces originales). Por otra parte, nos damos de lleno con la música, toda una maravilla para compaginar los diálogos y escenas de acción. Para la ocasión sí que gozamos de las mismas canciones que se dieron cita en el film, como puedan ser temas como Harvest Moon, Coconut, Magic Carpet Fire, Fool for Love, Little Green Bag o, entre otros, Hooked On a Feeling.
Como pequeño matiz comentar que los diálogos de todo el título resultan tremendamente divertidos, llevándose la palma los que se dan cita volante en mano surcando la ciudad de principio a fin. Una pena que sean tan rápidos, ya que leer los subtítulos que aparecen en pantalla será una labor, como poco, complicada. Pequeño tirón de orejas para su distribuidora por no localizar las voces a nuestro idioma, ya que le hubiera ayudado a ganar un buen número de puntos.
Conclusión
“Reservoir Dogs” es un título atípico que, sin llegar a ser un producto estrella, se queda en una zona más que decente que puede variar en mayor o menor medida en función de si el cine de Tarantino te gusta o no. No podemos negar que, ante todo, resulta muy divertido, factor que reside principalmente en su guión, con diálogos bastante elaborados (pese a que la trama pueda resultar un poquito liosa si no conoces la película de antemano). Tenemos tiempo para todo, aunque las escenas de acción suelen ser las más llamativas y dadas a sucederse en cualquier momento. Dicho esto, y aunque en un principio pueda pecar de ser soso y difícil, la necesidad imperativa de seguir jugando para saber más y más no te dejará ni un sólo segundo para respirar. La decisión final de no localizar las voces a nuestro idioma le hace perder muchos enteros (aunque podemos escuchar a Michael Madsen), al igual que su apartado técnico poco brillante dificulta la tarea de engrosar su nota.
Tampoco debemos olvidarnos que, es muy recomendable, sino necesario, visionar la película una vez más antes de comenzar con el título, ya que de lo contrario iremos algo perdidos. En definitiva, “Reservoir Dogs” es una adaptación sólida y bastante fidedigna con la cual los seguidores más acérrimos del director se lo pasarán en grande. Hay propuestas similares y mucho mejores, pero este título tiene un sabor distinto que lo diferencia del resto. Recomendable para fans de la película.
|