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Probamos una versión no definitiva de Stronghold Legends.
Es sabido que dentro del mundo de los videojuegos existen géneros que, lamentablemente, están saturados de títulos que pocas veces ofrecen novedades o siquiera argumentos mínimamente jugables. La estrategia es uno de esos géneros que mueven masas dentro de los aficionados a este mundillo y en los últimos años hemos visto cómo cada vez más el mercado se ve invadido por hordas de producciones que poco o nada aportan a los jugadores. Sin embargo, siempre están ahí esas compañías que desde un principio tienen muy claro que la innovación y la originalidad son factores necesarios para triunfar en el mundo de los videojuegos. Compañías como estas son las que terminan desarrollando juegos del estilo de "Stronghold". Y se ve que acertaron, ya que FireFly Studios nos ofrece la cuarta entrega de una saga que no hace tantos años sorprendió a propios y extraños; una saga que aunó estrategia y gestión en el marco de la construcción de un feudo medieval. Veamos los primeros esbozos de "Stronghold Legends".
Piedras, espadas y un poco de leyenda
Siguiendo la línea sucesora, "Stronghold Legends" nos invita a rememorar tiempos mejores en los que nuestra única preocupación era jugar a los soldaditos e inventar castillos con cualquier material que se prestase a ello. Y es que, si algo sigue intacto en Stronghold, es ese espíritu que mezcló gestión con estrategia y nos hizo sentir verdaderos “arquitectos medievales”.
Para todos aquellos que nunca hayan jugado a ningún título de esta serie, cabe explicar que en Stronghold prima la micro-gestión. La exhaustiva especificación de las cadenas de producción, y el mimo y el detalle con que se trataron hicieron de este juego algo diferente. En el original Stronghold, como en los sucesivos títulos, el principal objetivo era diseñar y edificar un feudo medieval; dotarlo de infraestructuras tales como murallas, defensas, edificios que proporcionen armas, comida... La formula funcionó, ya que el resultado fue un juego que, aunque no despuntaba ni mucho menos a niveles visuales, proporcionaba la oportunidad de erigir nuestra propia ciudad medieval y dotarla de todos esos elementos tan característicos. "Stronghold" se reveló como un juego simpático y ameno que a más de uno enamoró.
La nueva obra de FireFly Studios cumple al pie de la letra lo tantas veces repetido por otros títulos: si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Pues sí, el neonato de la saga Stronghold es muy parecido a sus hermanos, pero idéntico. Como principal novedad, encontramos una nueva temática que nos ofrecerá revivir las aventuras del Rey Arturo, del caballero Sigfrid y de Vlad Dracul en tres campañas bien diferenciadas. En esta edición se ha optado por imbuir todo el título en un halo de leyenda que nos dará una nueva excusa para retomar esa finca abandonada en mitad de un olvidado valle y, junto con los displicentes aldeanos edificar el castillo de nuestros sueños a la sombra de los siempre amenazantes dragones. Aunque las veinticuatro misiones que encontraremos divididas en las tres campañas anteriormente mencionadas son el verdadero aliciente de este nuevo título, se nos pueden llegar a hacer un poco cortas, ya que la dificultad de alguna de ellas es bastante baja. Sin embargo, la duración del juego no es para nada desdeñable, puesto que también encontraremos el indispensable modo escaramuza, que nos dará carta blanca para probar todo lo aprendido en el completo tutorial que se nos ofrece como introducción optativa.
Otra de las novedades más destacables tiene que ver con el aspecto visual de los castillos, y es que ahora podremos escoger el estilo arquitectónico que prefiramos y configurarlo dentro de, ésta vez si, un rico contexto natural lleno de animales y gente que harán de nuestras partidas algo más dinámico.
Completando el número de modos de juego, encontraremos el multijugador que promete alargar aún más la vida del producto gracias a la multitud de opciones y estilos de juego que ofrece. Finalmente se ha añadido el enigmático modo conquista, del que poco sabemos.
Los paisajes más bonitos a ritmo medieval
Como anteriormente hemos comentado, la saga Stronghold no se ha definido a lo largo de su trayectoria por sus efectos visuales y gráficos, siendo estos una función secundaria dentro del principal objetivo de sus creadores: la jugabilidad. No obstante, el aficionado se alegrará al comprobar que esta vez se le ha dado mayor importancia al contexto visual, añadiéndose detalles y elementos que anteriormente se echaban en falta y que ahora recrean un paisaje más vivo, con mayor variedad de emplazamientos para nuestro castillo y un mayor esfuerzo gráfico para que por fin disfrutemos de un castillo no sólo bien estructurado y defendido, sino bonito para la vista.
Además, parece que desde FireFly Studios se ha hecho un esfuerzo por facilitar las cosas al usuario, ya que las opciones de configuración gráfica son bastante amplias, por lo que la gran mayoría de ordenadores serán capaces de moverlo.
En lo referente al aspecto sonoro, encontraremos los temas musicales clásicos que ambientan de manera convincente el desarrollo de la partida, pero que, como también bien siendo habitual, no pasan de ser un “hilo musical” que al tiempo termina siendo repetitivo.
Primeras Impresiones
El espíritu de "Stronghold" sigue más vivo que nunca, sin embargo, el juego sigue contagiado de los errores que títulos anteriores demostraban, siendo el mayor de ellos una excesiva especialización y dedicación a las cadenas de producción, lo que no es del agrado de todo el mundo. "Stronghold Legends" amplía las posibilidades que ofrecían las anteriores ediciones y añade una temática de fantasía que muchos aficionados echaban en falta, y es que, mientras edificamos nuestro castillo ¿quién no ha pensado alguna vez en tomar a excalibur y participar como el Rey Arturo en el devenir de todo un reino?.
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