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El retorno de Tiki el Kiwi.
En 1988 los salones arcade recibieron la visita de “New Zealand Story”, un nuevo lanzamiento de Taito que volvía a trabajar en el género de plataformas.
Dentro del acuerdo de distribución entre Rising Star Games y Virgin Play encontramos la nueva entrega de la saga. No del todo nuevo sino que aprovechando la salida de Nintendo DS se impulsan los remakes de clásicos. La misma suerte corrieron “Rainbow Islands” o “Bubble Bobble” con desigualdad de opiniones comparándolos con los originales. La historia de “New Zealand Story” es un continuo port que le ha permitido superar una generación de plataformas a otra incluyendo Mega Drive, Master System, Amiga, Commodore, NES o recientemente en las consolas actuales con los recopilatorios de “Taito Legends”. De momento, en las tiendas a partir del 20 de octubre estará disponible su reaparición en Nintendo DS aun precio estimado de 39,95€.
El Juego
Para los novatos, “New Zealand Story Revolution” está protagonizado por un kiwi llamado Tiki. Un kiwi no es ese huevo peludo de interior verde que no te gusta que te echen en la ensalada. Este tipo de kiwis son aves muy simpáticas que viven en Nueva Zelanda, los hay de distintas especies y son del tamaño de una gallina. Su aventura arranca cuando una malvada morsa secuestra a todos sus amigos en un enorme saco, razón suficiente para ir a rescatarlos. Los que ya conozcan la licencia del pasado no observarán demasiados cambios en el desarrollo del juego. Un plataformas ochentero lleno de enemigos, saltos y la acción que ya vimos hace años. En este sentido, “New Zealand Story Revolution” es completamente fiel al original exceptuando algunos apartados.
El objetivo de cada nivel es atravesar distintas zonas de scroll horizontal o vertical hasta hacernos con la llave que consiga liberar a nuestro amiguito, encerrado en una jaula al final del escenario. La estructura el juego es similar a la de los plataformas de antaño, es decir, cinco mundos divididos en niveles con el esquema 1-1, 1-2, 1-3, 1-4 y… ¡sí, el jefe final! Tiki cuenta con un número limitado de vidas y cada una de ellas con tres toques. Dentro del abanico de movimientos del personaje están el salto, disparar fechas y doble salto. Junto a ello también está la posibilidad de volar durante un tiempo limitado si pulsamos repetidamente salto mientras caemos al vacío. Esto tiene especial importancia dentro del carácter divertido del juego, ya que los kiwis no son animales voladores. Por último, manteniendo el disparo podemos lanzar una flecha especial mucho más poderosa.
¿De qué forma se adapta un clásico de estas características a Nintendo DS? La verdad es que resulta más complicado porque forzando la utilidad de las características de la consola puedes estropear un título mítico o entorpecerlo, y a algo así hemos asistido con otros remakes. En este caso los fans de la saga no van a ver vulnerada su esencia sino redondeada con las posibilidades de DS. En la pantalla superior veremos el desarrollo de la partida como antaño. Mientras tanto, la pantalla inferior está reservada al mapa del nivel donde se señalan las llaves, la posición del protagonista y la salida. En otros momentos la pantalla inferior servirá para realizar alguna acción puntual que nos permita seguir avanzando.
Por ejemplo, girar una manivela para abrir una puerta, el juego de encontrar las diferencias para desbloquear un portal a la siguiente área, o un número determinado de enemigos a eliminar para avanzar. Los jefes finales también nos permiten utilizar las dos pantallas. El primero de ellos, la ballena, estará dividido en dos: el exterior y su interior, donde dispararemos al corazón helado de la pantalla inferior. Otras utilidades de la pantalla táctil están en mantener el equilibrio con Tiki mientras atraviesa la cuerda floja, atraparlo en la parte inferior o saltar en un balancín.
Pero en el camino Tiki va a encontrar otros elementos que le ayuden a complementar estas habilidades. Así que podremos cargar el arco con otro tipo de flechas como las de fuego, de hielo o bien empuñar una espada y escudo a lo Sir Arthur. En otras ocasiones echaremos mano de los globos de los enemigos para alcanzar plataformas superiores. Para volar con ellos simplemente es necesario mantener pulsado el botón de salto. Además, Tiki no sólo se mueve por tierra y aire sino que también puede bucear en las zonas acuáticas. Por otra parte los escenarios esconden ítems como coches descapotables, patines (con velocidad nos permiten andar por las paredes), relojes que detienen el tiempo, etc. que nos ayudarán en los momentos más comprometidos. Otros ítems son el joystick (volar con la cruz direccional), el espejo, una biblia, pociones…
“New Zealand Story Revolution” no cuenta con un slot de salvado convencional sino que estamos obligados a completarlo de un tirón, como en los viejos tiempos. El reto es bueno, teniendo en cuenta la curva de dificultad y la adictividad del juego. Además después de completarlo podremos conseguir un modo experto adicional. Pese a la infinidad de ‘continuaciones’, siempre podemos conseguir vidas extras recogiendo las letras de la palabra ‘Extend’, conocida por los amantes de otros juegos Taito como “Bubble Bobble”. Por último, junto al modo historia encontraremos el multijugador para hasta cuatro participantes. En él nos podemos citar con otros amigos
A Nivel Técnico
Después de confirmarse que en apartado jugable el juego se mantenía casi intacto respecto al original, llegaron las dudas respecto al aspecto que luciría en el remake. Sin embargo, “New Zealand Story Revolution” ha recibido un lavado de cara en el que reúne los elementos gráficos de antaño con nuevos componentes. Notaremos la sensible mejora en los fondos de los escenarios, la definición del color, mejor brillo y animaciones más fluidas. El diseño de los niveles sigue manteniendo la genialidad de antes así como los enemigos y personajes, llenos de colorido y diversión (no hay más que recordar el argumento). Lo mismo ha ocurrido en el aspecto sonoro, la música y los efectos han sido renovados, pero siempre basándose en los originales. Una banda sonora tan pegadiza como muchos títulos actuales quisieran.
Conclusión
Subestimar el potencial de “New Zealand Story Rvolution” sería un error gravísimo. Nos encontramos ante uno de los plataformas bidimensionales más carismáticos de Taito y la década de los ocho bits. Ahora, pese a que muchos fans temían la adaptación a Nintendo DS, podemos ver como el resultado no ha dado con un mal final y la licencia se ha visto respetada. No hay uso forzado de la pantalla táctil y traslada directamente los secretos y niveles que se vieron hace años. En el apartado técnico, sí, es obvio que está basado en un lanzamiento de más de una década pero no desluce y la revisión tecnológica no nos da excesiva sensación ‘retro’. Lo dicho, un remake ambicioso y respetuoso para amantes de clásicos de las plataformas de ayer y hoy.
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