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El regreso de una licencia clásica de Namco.
Hace casi veinticinco años que Namco se decidió a volver a lanzar un juego que pudiera seguir la estela de su archiconocido Pac-Man. El nombre de este nuevo arcade era ‘Dig Dug’ y pese a que no consiguió alcanzar las cotas de popularidad de la bola amarilla, sí se mantuvo a un nivel alto entre los amantes del género. Desde aquel 1982 se dejó ver fuera de los salones en consolas como Atari 7800, 2600, 5200, dos entregas en NES, Game Boy, Commodore 64, móviles o PC. Ahora Namco se ha decidido a revitalizar la licencia con la llegada de Nintendo DS y “Dig Dug: Digging Strike”, que se acaba de poner a la venta en el territorio europeo de la mano de Atari. Estamos de enhorabuena, sí, pero no tanto después de pensar que hemos esperado prácticamente un año desde su salida en el mercado nipón, donde vio la luz el septiembre pasado. Por cierto, el próximo paso de ‘Dig Dug’ es llegar a la nueva generación a través de Xbox Live Arcade así que será mejor no perderle la pista.
Jugabilidad
La línea argumental de “Dig Dug: Digging Strike” no es más que una divertida excusa. El protagonista vuelve a ser Taizo, que ve como únicamente se habla de su hijo Susumu, el Project Driller, etc Se ve que esto le pone de los nervios y decide regresar a la actividad demostrando que él es el mejor excavador. Su misión para resucitar a la fama será en un archipiélago llamado Horinesia, donde criaturas feroces han tomado el control de varias islas. Cada una de estas islas representa uno de los quince niveles de los que se compone el juego, una buena cifra teniendo en cuenta que la curva de dificultad está bien ajustada y no todos los niveles van a salir a la primera. Además cuenta con dos slots para grabar nuestra partida por lo que no es necesario pasar horas completando el juego de una sentada, sino que se potencia así el carácter casual de la partida.
La mecánica de juego de la saga no ha cambiado demasiado con “Dig Dug: Digging Strike” y aquellos que conozcan las primeras entregas sabrán perfectamente a qué atenerse. En cada nivel nuestro objetivo será derrotar a un monstruo que deambula por la isla. En la pantalla superior de la consola veremos una perspectiva aérea del islote donde observar la posición del enemigo y las estacas. Porque nuestro enfrentamiento no es directo, sino que tendremos que echar mano de unas estacas clavadas en el suelo para eliminarlo. Ese es el momento de pasar al subsuelo a través de unos agujeros de la superficie. Cavando conseguiremos hundir las estacas en el terreno y con ello crear unas grietas (en distinta dirección según la estaca) que rompan un pedazo de la isla. La idea es que esa parte de isla se hunda con el monstruo sobre ella, y así derrotarle. Ojo, no seas tú el que se quede en el terreno aislado. Las complicaciones aumentarán con islas más grandes, mayor número de agujeros, de estacas, etc… que nos obligarán a pensar bien la estrategia y el camino más corto a la victoria.
En el subsuelo, en la pantalla inferior, nos movemos en 2D y tendremos que lidiar con todo tipo de enemigos. Para acabar con ellos utilizamos nuestro cable extensor, que los inflará hasta reventarlos. Otras formas de eliminarlos son dejando caer sobre ellos rocas móviles o bien las propias estacas. Aún asi, el constante incremento de enemigos nos va a obligar a echar mano de todo tipo de ítems escondidos bajo tierra. La variedad es enorme y además se complementa con otros elementos coleccionables. Otra habilidad de Taizo llega con el progresivo hundimiento de las partes de la isla, momento en el que podremos provocar un aumento del nivel del agua en el subsuelo, eliminando de esta manera distintos enemigos, aunque poniendo en peligro la vida de Taizo. Cuando esto ocurra, tendremos un tiempo límite para escapar de la situación en busca de aire.
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