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Gráficos
No podemos negarlo: "Ninety-Nine Nights" es bonito, y en una televisión compatible con alta definición, todavía más. Sus desarrolladores han aprovechado el potencial de Xbox 360, no como Koei con su última entrega de la saga "Dynasty Warriors". Aún así, tampoco han exprimido los recursos de la consola al máximo. Los escenarios son amplios, y cuentan con múltiples elementos interactivos, pero adolecen de limitar la libertad de movimientos del jugador con paredes invisibles. No está mal que limiten el decorado de alguna manera para que no demos vueltas tontas, pero toparse con un muro invisible no deja de ser una experiencia que resta bastantes puntos al realismo y la ambientación del juego. Por otro lado, la distancia de dibujado no está nada mal, aunque a lo lejos se aprecia la creación de elementos de manera ligeramente brusca, utilizándose además un efecto de difuminado para disimular.
Pero todo esto se olvida cuando estamos en una batalla épica. Y decimos épica no porque tengamos a 200 personajes dándose de palos en el medio del decorado, sino porque se trata de un enfrentamiento de esos que ponen la piel de gallina. Por ejemplo, el bando de la luz en formación en un lado del río, y un amplísimo ejército de goblins y orcos bajando de la montaña a toda mecha para cruzar el río e intentar dejarnos la cara como un mapa. En momentos como ese te sientes dentro de la batalla. Estás tan metido en ella y emocionado que no dudas en ordenar a tus soldados un ataque masivo, para a continuación salir corriendo a cruzar el río y encontrarte con tus enemigos. Al verte cara a cara con ellos es cuando comienza el espectáculo: decenas de personajes golpeándose con furia, cuerpos volando, y rayos de luz por doquier. Un caos en el que a veces será difícil encontrar a nuestro personaje, aunque por suerte siempre tendremos la posibilidad de mover la cámara a nuestro antojo con el stick digital derecho.
Desgraciadamente, en estos enfrentamientos multitudinarios no faltarán ralentizaciones, todavía más habituales si utilizamos un ataque mágico o nos cargamos alguna edificación. En ese momento todo se moverá lentamente cual bullet time de "Max Payne", por lo menos hasta recuperar el ritmo normal tras unos segundos.
Donde luce el juego especialmente es en las secuencias de vídeo, en las que si bien los acontecimientos no son demasiado emocionantes, se puede apreciar un cuidado notable.
Música & Sonido
Esta versión PAL procede de la americana, y como en ésta se implementaron algunos cambios bastante terribles, aquí nos tenemos que aguantar. Por un lado está el doblaje, descuidado para los tiempos que corren, y con una elección de dobladores muy poco apropiada. Por ejemplo, la dobladora de Inphyy le da un tono de voz muy diferente al que debería contar por su personalidad. Entre los dobladores elegidos encontramos al veterano Robin Atkin Downes como Syumertt, si bien su voz comienza a ser demasiado habitual en las producciones de este género.
Los efectos de sonido, por su parte, suenan con potencia, y existe una notable variedad de ellos para todo tipo de situaciones. No faltarán gritos, impactos, explosiones, y demás elementos necesarios para darles a los combates un poco más de tensión. Pasando a la banda sonora, podemos decir que es irregular, brillando en algunos momentos con melodías realmente épicas, y pasando desapercibida otras veces con canciones de calidad media. Su compositor ha sido el turco Pinar Toprak, que anteriormente desarrolló temas musicales para películas cinematográficas del estilo de "Headbreaker" o "Behind Enemy Lines: Axis of Evil". Se echa de menos la canción vocal incluida en la versión japonesa del juego, pero al poder introducir nuestra propia música desde el disco duro, siempre es posible solucionar este problema.
Conclusión
Esperábamos mucho más de "Ninety-Nine Nights", y no sólo por perfilarse como un título que aprovecharía el amplio potencial de Xbox 360. En su desarrollo han participado importantes nombres de la industria, lo cual sumado a la participación de algunos desarrolladores con experiencia en cine, permitía soñar con un auténtico must have. El resultado es un hack´n slash entretenido, siempre y cuando tengamos la paciencia necesaria para terminar el juego al 100% con todos los personajes. La historia podría estar mucho más trabajada, los combates requieren de algún componente estratégico, y los decorados, aunque atractivos, carecen de una libertad total con límites reales.
Además, ha sido recortado respecto a su versión japonesa (voces japonesas y tema musical vocal), algo que si bien sólo los más exigentes notarán, también debe mencionarse. Una buena introducción en el género del hack´n slash para quien no quiera probar el último "Dynasty Warriors", y una buena demostración de cómo Xbox 360 puede mover en pantalla cientos de soldados golpeándose. No decepciona siempre y cuando sepamos lo que nos vamos a encontrar en él.
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