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Hack´n slash de la mano de Mizuguchi en nuestra Xbox 360.
Cuando el proyecto de "Ninety-Nine Nights" empezaba a comentarse en la prensa de todo el mundo, lo cierto es que estábamos muy ilusionados. Se trataba de un juego codesarrollado entre Q Entertainment, compañía presidida por el mítico Tetsuya Mizuguchi, y Phantagram, quien contaba con experiencia en el género gracias a la saga "Kingdom Under Fire". Con un buen presupuesto, el apoyo de Microsoft, la dirección del coreano SangYoun Lee, y una escasa competencia (el habitual Dynasty Warriors de turno), todo apuntaba a que el producto se convertiría en un gran éxito. Su lanzamiento japonés cumplió los pronósticos, convirtiéndose en el tercer producto más vendido de la consola en tiendas niponas, estando apoyado además por las excelentes críticas obtenidas en la famosa publicación Famitsu. En el mercado americano no obtuvo los mismos resultados, sufriendo duras críticas, y ahora el juego llega a nuestras fronteras. Lo hace con una versión semi-localizada al castellano (sólo textos), y ofreciendo a los usuarios todo lo que se pudo ver en la edición americana. Por el camino se ha quedado la excelente canción de BoA incluida en la versión japonesa del producto, siendo sustituida por una versión instrumental de la misma.
La historia de "Ninety-Nine Nights" supone una nueva vuelta de tuerca al habitual mundo de fantasía medieval donde el bien y el mal se enfrentan. Aunque no siempre fue así, puesto que anteriormente un orbe mantenía a todas las razas del mundo en paz, ya fueran humanas o de otros seres. Pero cuando el orbe se rompió, el mundo no pudo evitar dividirse en dos partes: la luz y la oscuridad, nacidas del miedo y las sospechas sentidas por cada una de las razas. Desde ese momento la lucha entre la luz y la oscuridad comenzó, desatando una serie de tristes acontecimientos que llevarían a todas las especies existentes a plantar batalla a quienes antes respetaban.
En la actualidad el combate entre la luz y la oscuridad tiene dos ejércitos bien representados, formados por la unión de varias razas con objetivos afines. La luz está encabezada por los Caballeros del Templo, quienes cuentan con el apoyo de mercenarios y elfos de la luz. Por su parte, la oscuridad se apoya en el poder del Rey Goblin, teniendo a su disposición amplios ejércitos de goblins, orcos, tribus de los exteriores (como los pwucks, hombres rana) o elfos oscuros. En medio de tal panorama encontramos a nuestros dos primeros protagonistas: Inphyy y Aspharr, caballeros del templo en los que reside la tarea de liderar a todas las tropas de la luz hacia la victoria definitiva. Más adelante entrarán en acción otros guerreros de la luz, aunque los villanos tampoco quedarán al margen, presentándose con personajes de lo más variopinto.
Jugabilidad
Como habéis podido ver, la historia no tiene nada de especial, encajando en todos los tópicos del género desde el primer momento. Durante la partida el guión no mejorará, desarrollándose a través de secuencias predecibles donde se mostrarán determinados acontecimientos destinados a llevar la trama hasta un desenlace. Eso sí, de manera pausada, puesto que el juego se divide en pequeñas sub-historias, cada una protagonizada por un personaje diferente. Comenzaremos controlando obligatoriamente a la joven caballero del templo Inphyy, quien con el deseo de vengarse decide echarse el ejército al hombro para enfrentarse a los representantes de la oscuridad. Poco después se desbloqueará un segundo personaje: su hermano Aspharr, para que así iniciemos una segunda partida con él cuando lo creamos conveniente (al terminar la historia de Inphyy, por ejemplo).
El argumento principal de Inphyy llegará a su fin al finalizar el Bosque de Ywa Ue Uar, momento en el cual habremos cumplido, o no, con su misión (más adelante desbloquearemos un nivel extra para ella). Tras esto, aparecerán los créditos y vuelta a empezar, pero con otro personaje y su historia particular. Así hasta que terminemos el juego con todos los personajes (hay un total de siete) y, si estamos interesados, obtengamos el rango más alto (S) en todas las misiones facilitadas por la computadora.
"Ninety-Nine Nights" se presenta como un hack´n slash sin mayor complicación que eliminar a todo enemigo que encontremos por delante. Es todavía más simple que la saga "Dynasty Warriors", así que los amantes de machacar botones sin parar quedarán encantados con este nuevo lanzamiento. El resto se quedará preguntando dónde ha quedado ese 30% de estrategia que, según Mizuguchi, el juego iba a incluir en su versión definitiva. Porque estrategia, lo que se dice estrategia, poca. Los niveles se basarán en avanzar por el decorado siguiendo las indicaciones y en eliminar a quienes nos encontremos. Quizá tengamos que proteger a alguien, o perseguir un enemigo, pero eso de estrategia tiene poco. Para cumplir con éxito la misión podremos llevar con nosotros dos grupos de unidades del ejército de la luz, definibles entre: infantería, infantería pesada, lanceros, y arqueros. A gusto de cada uno quedará decidir si llevar arqueros para el ataque a distancia o infantería pesada con la que entrar en las batallas poniendo toda la carne en el asador.
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