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Probamos la versión demo de uno de los lanzamientos más prometedores de septiembre.
Una de las joyas que se presentaron en el pasado E3 2006 de Los Ángeles responde al nombre de “Just Cause”, fruto de la alianza entre Eidos y los estudios de desarrollo Avalanche. Estos creadores suecos debutarán con este título a finales de septiembre pero sus miembros ya cuentan con experiencia en otros géneros y proyectos. De hecho, Daxx Ginn, uno de sus responsables nos habló sobre él y también trabajó en “Total Overdose”, otro alocado título de acción. El pasado 24 de agosto se lanzó para Xbox 360 y PC la versión de demostración del juego y no nos la queríamos perder, para ver principalmente cómo le ha sentado el tiempo después de verlo en acción el pasado mes de junio. Además también llegará a PC y PlayStation 2, aunque esta última versión parece que notará la diferencia técnica. En España será distribuido por Proein el 22 de septiembre.
El Juego
Para quien todavía no lo conozca, recordamos que “Just Cause” es un juego de acción pura y dura en tercera persona en el que encarnamos la figura de Rico Rodríguez. Este chico engominado es un agente especial enviado por una agencia gubernamental a implantar el orden (o más bien el caos) en la Isla de San Esperito. En el interior de la isla encontraremos todo tipo de mangantes y políticos corruptos, guerrillas, facciones, pueblos, ciudades… Nuestro objetivo es crear una revolución que elimine el crimen del lugar para evitar que el crecimiento terrorista ponga en peligro la paz. A nuestra disposición tendremos la enorme isla para descubrir con total libertad y unas 290 misiones para no aburrirnos. En la versión de demostración tenemos exactamente hasta que se ponga el sol (durante el juego viviremos ciclos normales de día y noche) para completar cuatro de ellas.
La primera de nuestras misiones será la de eliminar al comandante Estévez. Nuestros aliados nos soltarán desde el aire en paracaídas sobre un convoy formado por el objetivo y sus escoltas. Desde el aire podemos movernos tanto lentamente en el paracaídas como en caída libre. Si somos amantes de la acción lo más bonito será colocarse sobre el vehículo de Estévez y dejarnos caer sobre el techo del mismo de forma acrobática, o bien saltar del techo de los coches hasta alcanzarle. Todos estos movimientos son prácticamente automáticos y para ejecutarlos simplemente tenemos que pulsar un botón con la acción que aparezca en pantalla. Si somos algo torpes, podemos caer directamente sobre la zona y perseguir el coche hasta su destino, una pequeña fortaleza aislada de la carretera. Para ir tras él podemos tomar prestado alguna moto, camioneta o coche que pase por allí. El control de los vehículos es también especialmente simple, con acelerador y freno en los gatillos superiores y el freno de mano como complemento. ¿Qué prefieres ir por el aire? Pues coge velocidad con la moto y despliega tu paracaídas para salir despedido unos cuantos metros de altura.
Hemos jugado la misión en varias ocasiones, y la verdad, termina siendo bastante complicado que la completemos de forma discreta. Nuestra malvada mente acaba disparando a discreción contra todo lo que se mueve y eso no sólo alerta a los enemigos sino que también implica que éstos piden refuerzos. En pocos segundos una patrulla aérea recorrerá la zona disparando desde el helicóptero y todoterrenos de la policía (un poco kamikazes, todo hay que decirlo) nos perseguirán. Al final toda la acción se desarrolla de forma frenética, abatiendo a tiros todo lo que se mueva como en los momentos más tensos de la saga “Grand Theft Auto”. Sólo despejando el territorio seremos capaces de encontrar al objetivo de la misión, para terminar el trabajo una vez más de forma sangrienta. Para completar las misiones tenemos distintos instrumentos como las armas que dejarán los enemigos, o nuestras pistolas de munición infinita. Igualmente veremos un mapa en pantalla con todos los datos y descripción de la zona. Indispensable teniendo en cuenta el enorme tamaño del universo del juego.
La segunda de las misiones nos lleva al interior de la isla, a la guerrilla. Trata de la liberación del pueblo, que tendremos que encabezar con el oficial de la guerrilla, señalado con un signo de exclamación y buen proveedor de de explosivos. La misión consiste en ir destruyendo y atravesando las barricadas gubernamentales a base de granadas. El uso de las granadas es especialmente espectacular y es que no sólo se limita a lanzarlas sino que podemos detonarlas de un disparo en el aire para precisar el momento de su explosión. De este salvaje modo alcanzaremos la mansión del alcalde, responsable de la represión y nuestro próximo objetivo. De nuevo la batalla se desarrolla bajo las mismas directrices: rapidez, frenetismo, explosiones, disparos, escoltas,… Una vez eliminado sólo nos queda seguir con nuestro camino.
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