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¿Quieres ser el rey de las estrellas?.
A estas alturas, seguramente sean muy pocos los que no conozcan el juego de estrategia online “Ogame”. En él, la acción se desenvuelve a lo largo de distintas galaxias, donde un buen puñado de jugadores se debaten entre la vida y la muerte para que sean reconocidos como los mejores de su universo. Quizás uno de sus grandes aciertos sea la necesidad de tener que esperar, en tiempo real, los minutos establecidos por sus creadores hasta que queda completada una simple aeronave, un hangar, o una investigación avanzada que nos permita construir nuevos vehículos de combate. Pues bien, el título que tenemos hoy entre manos se podría comparar con él en un gran número de cosas, ya que nada más comienza a ejecutarse la primera misión, las reminiscencias con el anterior son bastante notables (a la par que agradables). Sin embargo, aquí todo se sucede de forma más rápida y directa, estableciendo un clásico sistema de turnos donde podremos completar un determinado número de acciones.
El próximo día 22 de septiembre podremos disfrutar de este título que, a priori, se antoja bastante apetecible. Distribuido de la mano de Nobilis Ibérica y desarrollado por un grupo bastante conocido por Canadá y los Países Bajos, Lighthouse Interactive, “Sword of the Stars” puede ser un soplo de aire fresco en un género que, si bien no recibe un número de títulos al año demasiado excesivo, sí que parece tener el pedal de freno desgastado, porque últimamente no paran de llegar productos similares. Esperemos que su salida a nuestro mercado se realice con un precio asequible y una localización completa al castellano.
El Juego
“Sword of the Stars” es un título que tarda en cogerse, lo que no quiere decir que sea aburrido, simplemente debemos trabajárnoslo bien hasta que dominamos su mecánica. Una vez conocemos todos los rincones de la interfaz, todos los menús desplegables, y todas las posibilidades del árbol tecnológico de cada una de las facciones, la diversión se multiplica y comenzamos a jugar realmente sin complicaciones. Disponemos de un total de cuatro facciones distintas entre las que distinguimos a los humanos, zánganos, tarkas y liires. Cada una de ellas tendrá una serie de ventajas, y otra lista con sus pegas más inmediatas. Al mismo tiempo, dispondrán de árboles tecnológicos distintos, aunque compartirán algunas pequeñas ramificaciones.
Al tratarse de un juego de estrategia por turnos, cada vez que intentemos alcanzar una nueva tecnología, o subir de nivel la presente, deberemos esperar una serie de rondas concretas que podremos consultar previamente. Se agradece la inclusión por parte de sus desarrolladores de un completo historial en el cual nos informan qué ha sucedido de un turno a otro, así como la cantidad de rondas que nos quedan hasta completar nuestra reforma. Sea como fuere, el sistema de tecnologías nunca es igual que el que utilizamos la última vez, ya que para evitar que demos con una combinación que nos lleve siempre a la victoria, los programadores han dotado de esta particularidad aleatoria al título. No investigaremos dos veces la misma tecnología. Se ven afectadas nuestras armas sobre lo anterior, con más de cuarenta distintas y seis clases diferentes entre las que encontramos desde armas pequeñas y medianas hasta armas de destrucción masiva.
La versión a la que hemos podido acceder desde la redacción no era definitiva, de modo que tan sólo hemos podido jugar en un escenario customizado en el que podíamos cambiar un buen número de atributos. En la versión que verá luz el día 22 de septiembre nos encontraremos con varias modalidades de juego, como el modo Historia o el juego en red para varios usuarios. Así, se abre a nuestra disposición un gran abanico de posibilidades donde podemos variar desde la inteligencia artificial de nuestros contrincantes (con tres niveles distintos), activar o desactivar el sistema de alianzas y encuentros fortuitos, establecer los parámetros iniciales para nuestras colonias, tecnologías o tesoros, hasta medir la eficiencia de nuestra economía o búsqueda de elementos.
Entrando en el gameplay, disponemos de un buen número de menús arriba, abajo y en el extremo izquierdo de la pantalla, dejando el centro y la parte derecha para el desarrollo de la acción tridimensional. Cualquier estrella que se muestre en imagen podrá ser analizada por nuestro sistema, bastando para ello con un par de clicks. Lo mismo ocurre si queremos investigar en nuestro árbol de tecnologías o intentamos construir un vehículo, aunque éste último quizás sea más especial que el resto. Será posible rotar y manejarlo en el espacio a nuestro antojo, al mismo tiempo que podremos colocar el arma que deseemos en cualquiera de los puntos destinados para el armamento ofensivo de nuestro caza. Tan sólo basta con un par de clicks aquí y allá para colocarlo en el lugar preferido. La fiabilidad del ratón cumple sobradamente con su trabajo, con pulsaciones correctas y directas, sin tiempo de carga entre acción y acción.
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