|
Huevos de pascua a ritmo de chocolate.
Hace pocas semanas os presentábamos al grupo de programación Quest Tracers, un joven equipo de desarrollo en pleno auge que mostraba su nuevo y más esperado título: “Easter Avenger”. Ahora, unas semanas más tarde, traemos su análisis, y la verdad es que nos ha dejado un sabor de boca fantástico. La temática del videojuego no escatima en originalidad, metiéndonos en la piel de Pascual, un huevo de pascua que debe salvar a su padre (también huevo, pero convertido en chocolate) de manos del malvado conejo de pascua. Como sus propios creadores afirman, el título bebe de fuentes originales como puedan ser “Worms” o “Soldat”, aunque podemos estar tranquilos, ya que “Easter Avenger” tiene particularidades tan propias que le diferencian fácilmente del resto. El producto, para beneplácito de todos los jugones, goza de licencia freeware.
Jugabilidad
Desde el terreno jugable todo se deja jugar a la perfección, sin embargo, una cosa no quita la otra, y no cabe decir que necesitaremos un poquito de práctica en algunas misiones especiales. Pascual tendrá dos acciones básicas que se verán incrementadas a medida que recoja ítems desperdigados por el mapeado. Para moverlo por la pantalla nos bastarán las teclas de dirección (o sus homónimas en los típicos juegos de acción en primer persona: A, W, S y D), dejando una de ellas para el salto. Por otra parte, nuestra mirilla se ajusta con el movimiento del ratón, de forma que aunque lógicamente no podremos abarcar toda la pantalla, nuestro rango de tiro será bastante elevado (disparamos pulsando el botón izquierdo del ratón). Finalmente, será posible cambiar de arma en todo momento con tan sólo un click del ratón, siendo en este caso del botón derecho. De esta forma todas las acciones principales quedan completadas, dejando a continuación algunos elementos que surgirán a medida que sigamos abriendo nuevos niveles.
Cada uno de los ítems potenciará a nuestro personaje durante tan sólo unos segundos, de modo que emplearlos de la forma más óptima posible es algo más que una simple opción. Podremos volar a ritmo de nuestros disparos (el retroceso nos impulsará en la dirección contraria del tiro), rebotar por las paredes como si fuésemos una pelota, coger escudos que nos protejan durante un tiempo e incluso convertirnos en un poderoso tanque acorazado repleto de munición ilimitada (aunque este último lo dejamos para el enemigo final).
La acción transcurre a lo largo de 13 mapeados distintos de una extensión media, puesto que si bien en algunos momentos un nivel es algo más extenso que el resto, en otros casos algunos resultan demasiado pequeños en comparación con la masa general de pantallas. Atravesaremos desde un bosque frondoso, hasta unas cuevas que nos darán más de un disgusto, debiendo llegar finalmente a la ciudad como colofón final. Sin embargo, no deberemos olvidarnos de los jefes finales, ya que el juego no sólo cuenta con el malvado conejo como el “malo malísimo de turno”, sino que rivales tan dispares como una cesta de mimbre o una piedra gigante intentarán pararnos los pies con bastante acierto. Tampoco nos podemos olvidar de los enemigos tradicionales, con huevos como nosotros que corretean por el escenario (aunque más bien van dando saltitos), sheriffs-huevo que tienen una puntería bastante precisa y huevos voladores que llevan un pequeño reactor a sus espaldas. Para combatirlos dispondremos de un buen arsenal de armas, que va desde un simple bate de béisbol con el que resulta extremadamente divertido aniquilar a nuestros adversarios, a pistolas, rifles y ametralladoras, todas ellas cargadas de balas de chocolate. Lógicamente, la munición será limitada, y deberemos buscar por las inmediaciones más cercanas tabletas de chocolate que nos sirvan de recarga.
Terminando con el apartado jugable, hablaremos de un efecto que a la postre acaba siendo muy necesario: el conocido tiempo de bala, “bullet time”, foco o como quieran llamarlo en muchos títulos. Así pues, en el momento en que una bala se aproxime a nuestra posición, el programa automáticamente realiza la ralentización de la acción en nuestro beneficio, siendo una ayuda más que estimada que deberemos aprender a usar si queremos permanecer vivos.
Gráficos
A nivel gráfico nos encontramos con un plataformas en dos dimensiones de scroll lateral en el cual es difícil encontrar algún elemento que llame excesivamente la atención. El conjunto resulta muy simpático, con personajes correctos y rivales bien diseñados en los que se echa en falta alguna animación notable. Los escenarios se recrean a base de tiles de una calidad aceptable, con algunos que lucen bastante bien y que para su suerte nunca caen en la reiteración excesiva. Por otra parte, el fondo de los mapeados queda muy simple y cargado en ocasiones, con nubes que siendo llamativas de forma individual quedan demasiado sobreimpresas cuando observamos tantas a la vez dentro de la pantalla. Quizás estos últimos caigan un poquito más en la repetición, con un fondo idéntico para cada mundo (ya que los trece niveles podemos dividirlos en tres mundos distintos) en el que se achaca excesivamente lo mencionado anteriormente. Quedan un poquito más por encima de la media los efectos gráficos que surgen tras la muerte de nuestro huevo, el impacto del bate de béisbol con los enemigos, o las explosiones y efectos de fuego de algunos niveles. En definitiva, un apartado correcto y simpático donde el derroche de imaginación es bastante alto, pero que cuenta con una reiteración de algunos elementos demasiado alta y cargada.
Música & Sonido
“Easter Avenger” presenta melodías que en ocasiones parecen recordar con nostalgia aquellos viejos títulos plataformeros de los 16 bits en los que la jugabilidad primaba por encima de todo. Bajo la tutela de un joven compositor alemán, nos llegan partituras notables y con bastante ritmo que, en general, ponen la guinda al pastel de la mejor forma posible. La armonía con la que graficos y música toman la pantalla es notable, y como bien decimos, echan una mirada al túnel del tiempo donde Sonic y Mario eran los reyes (aunque aún siguen siéndolo… pero en menor medida). Los efectos de sonido, por su parte, quedan un poco más relegados, con un número bastante alto para cada una de las acciones, pero una calidad poco más que aceptable. No hubiera estado de más la inclusión de voces en el desarrollo del producto, aunque esto hubiera recaído sobre el peso de megas a la hora de descargar el videojuego de la red.
Conclusión
Nos encontramos ante un título único, siendo todo un vicio con mayúsculas desde que te pones a los mandos de Pascual por primera vez. La facilidad de juego combinada con teclado y ratón, así como su notable binomio musical-gráfico, son todo un lujo que pocos videojuegos de carácter freeware son capaces de ofrecer. Su alocada historia se une a la fiesta conformando un guión de locura que queda en algo más que una simple excusa para realizar un plataformas 2D. Los chicos de Quest Tracers han sabido coger un producto y pulirlo hasta el último detalle, una pena que en su recta final algunos defectos gráficos queden demasiado visibles y los efectos de sonido sean tan pasivos con respecto a sus composiciones musicales (de talante mucho más vivo y fuerte). En definitiva, notable juego plataformero recomendable para todo tipo de usuarios y que, para colmo, es gratis. Todo un lujo. Un aplauso para sus desarrolladores.
Para descargar Easter Avenger sólo tienes que pinchar aquí.
|