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Los Pokémon se vuelven un puzzle a medio camino entre Columns, Zoo Keeper o Bejeweled.
Quién le iba a decir a Satoshi Tajiri que su trabajo con Game Freaks y Nintendo allá por 1996 iba a dar tanto de sí. Una vez más hablamos de un desarrollo bajo la licencia-firma-saga-serie millonaria “Pokémon” que vuelve a Nintendo DS para permanecer de actualidad hasta la llegada de las nuevas entregas “Pokémon Ranger” y “Pokémon Diamond/Pearl”, aún lejos de nuestro mercado. “Pokémon Link!” es la última aparición de estos personajillos en la pantalla táctil. Cuando lo vimos en las listas de lanzamiento saltó alguna alarma pensando en que se trataba de una nueva entrega RPG, sin embargo, no tardamos en descubrir que era el nombre occidental de “Pokémon Torouze”, nombre original en Japón. Argumentalmente nos encontramos ante una amalgama de conceptos Pokémon encajados para dar cierto sentido a la aventura, un sentido bastante pobre y que tendrá razón de ser en muy pocos momentos del juego. Encarnamos a Lucy Fleetfoot, una agente especial que ha de rescatar las Pokéball robadas por el Escuadrón Phobos, para ello cuenta con un sofisticado instrumento que las devuelve al laboratorio.
Jugabilidad
“Pokémon Link” es un puzzle bastante asequible y tradicional, tanto que a poco aficionados que seamos al género ya habremos probado variantes similares de su sistema de juego, empezando por “Zoo Keeper” en la propia Nintendo DS. A lo largo de las dos pantallas de juego veremos una cuadrícula dividida en distintas casillas. A ellas irán cayendo desde el cielo los distintos Pokémon. Nuestro objetivo es utilizar el stylus sobre la pantalla táctil para desplazar las filas o columnas de criaturas ¿para qué? Para ‘linkarlos’. Este curioso término significa que uniendo cuatro pokémon del mismo tipo en vertical u horizontal desaparecerá de la pantalla y podremos seguir cazando el resto. La partida termina cuando todo el casillero está lleno y no somos capaces de crear una combinación que reúna a cuatro de estos personajes.
Cada nivel exige una cantidad de Pokémon linkados para ser superado, un número que irá incrementándose a lo largo del juego así como la velocidad con la que caen a la pantalla. Pero no sólo podremos deshacernos de ellos de cuatro en cuatro sino que cada una de estas uniones nos abre la posibilidad de activar el ‘Linkaje’. Se trata de un tiempo limitado en el que podremos realizar combos de tres criaturas y posteriormente de parejas. De esta manera y casi sin quererlo, muchas veces iremos enlazando movimientos que dejarán la pantalla vacía de lo que parecía prácticamente una situación insalvable. Además hay que tener en cuenta que el casillero no tiene límites sino que al desplazar una fila fuera de los márgenes los pokémon de esa fila aparecerán en el margen contrario. Igualmente si un pokémon desaparece por la parte inferior será el primero en caer por la parte superior de esa columna.
Y desgraciadamente hasta aquí llega todo lo que prácticamente tiene que ofrecer el juego. A lo largo del mismo veremos pocas cosas que nos sorprendan o que varíen la mecánica de la partida. Es cierto que algunos pokémon tienen facultades propias como desaparecer, pero terminan por ser insuficientes tanto para complicar nuestra labor como para incrementar la adicción al juego. Para jugar en solitario tenemos dos opciones principales: Aventura y Eterno. El primero es el principal de todos. Se trata de una consecución de niveles repartidos a lo largo del mapa. Hay distintos tipos de misiones: de entrenamiento en el laboratorio, donde depurar nuestra técnica, almacenes y grandes almacenes Pokémon, donde los recuperamos, y jefes finales, donde nos enfrentamos al Escuadrón Phobos. Estos enfrentamientos son algo más largos que un nivel normal y además incluyen la posibilidad de que nuestra rival reemplace pokémon del casillero por piedras, de las que sólo nos podremos deshacer con comodines.
En el modo Aventura habría que prestar atención también a la curva de dificultad, en general bastante discreta puesto que lo podremos completar fácilmente en uno o dos días de juego a lo sumo. Lo único que diferenciará un nivel de otro será, como hemos dicho, la cantidad de pokémon a linkar y la velocidad de caída. Aún así la facilidad con la que podemos crear combinaciones hace que sea cuestión de tiempo superarlo. Por eso se ha incluido la lista pokémon que una vez más se rige bajo el ‘¡Hazte con todos!’.
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