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Simulación y acción en el aire para Nintendo DS.
Año 1986: Cheers, El show de Bill Cosby, Cocodrilo Dundee, Whitney Houston, el desastre de Chernobyl, la guerra fría y… sí, Top Gun. En este año se estrenaba otro de los grandes éxitos culpables del impulso artístico que recibió la carrera del actor Tom Cruise. Un emblema cinematográfico de los años 80 al que el tiempo no ha perdonado, pero que formó parte de la adolescencia de muchos de nosotros. El teniente Pete Mitchell ‘Maverick’ ingresa en la academia de vuelo más prestigiosa, sólo para los mejores pilotos, los más machos (ojo, que también está Val Kimer), allí conoce a una profesora con la que mantiene un apasionado romance. ¡Ay, los 80! Aquello sí eran guiones de cine. Tan buena idea era, que Mastiff ha decidido desarrollar un juego basado en la licencia para Nintendo DS. Pero no es la primera adaptación que se ha visto del film en el mundo del videojuego, sino que ya ha pasado por otras plataformas como NES, Game Boy, GBA o PlayStation 2, entre otras. De momento no hay fecha de su llegada a Europa, aunque sí lo ha hecho en Estados Unidos y Japón.
El Juego
 ¡Vaya pajaro! |
No es demasiado lo que “Top Gun” toma de su película homónima, por supuesto ignora todo lo que es la trama sentimental de los protagonistas y se reduce a un conglomerado de misiones de entrenamiento y enfrentamientos para promesas del aire. Así que esta ausencia argumental es ocupada por el modo campaña del juego. Este modo principal está formado por once misiones distintas que iremos superando progresivamente y guardando nuestros progresos en hasta cuatro slots de memoria. Al inscribirnos en la escuela Top Gun escogeremos indistintamente entre uno de los cuatro pilotos del film: Maverick, Iceman, Slider y Jester. Luego simplemente se irá presentando cada misión con un pequeño briefing donde se nos explican nuestros objetivos en la misma. Mantener la formación con el avión de apoyo, destruir los cazas enemigos, eliminar una base… las clásicas maniobras de este tipo de lanzamientos.
Las primeras misiones sirven de tutorial de entrenamiento tanto para hacernos con los controles del juego como para ir acostumbrándonos a lo que va a ser “Top Gun”. Y la realidad es que está bastante lejos de ser un simulador de vuelo. “Top Gun” apuesta por una mecánica arcade bastante clásica donde nuestras funciones están limitadas a la de descargar nuestro arsenal sobre los distintos objetivos del escenario. Acciones sofisticadas como el aterrizaje, despegue, estrategia y demás destacan por su inexistente protagonismo. Más pruebas de esta apuesta por el arcade puro son los movimientos del avión y su reacción irreal tanto a la velocidad como a la altura, o bien la cantidad de misiles que llevamos equipados. Porque sentimos deciros que no, no es normal llevar medio centenar de misiles de dos tipos distintos debajo de las alas. Cuando decimos que hay dos tipos distintos es que éstos, junto con la ametralladora de corto alcance son nuestras principales armas para combatir.
El simple control de los aviones es otra prueba de la accesibilidad del juego. Tenemos para elegir a tres aviones distintos: F-14, F-16 y F/A-18. La diferencia entre ellos es prácticamente imperceptible así que no hace falta invertir demasiado en la elección. Quizá el F-14 Tomcat y sus alas móviles sean lo más atractivo. Una vez elegido el avión es el turno de los mandos. Con la cruz de dirección nos moveremos de forma fluida mientras que los botones X e Y aumentan y disminuyen la velocidad. El resto de botones está asignado al armamento: A para accionar la metralleta, L para misiles y manteniendo pulsado B podemos lanzar misiles dirigidos al objetivo, que seleccionamos con R. Aquí termina todo y es que se echa mucho de menos mayor utilidad de las características de la consola. La pantalla superior está reservada al desarrollo del juego mientras que en la inferior veremos el armamento, mapa y cambio de cámara, de lo poco que podremos cambiar tocando sobre ella.
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