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Con nosotros una de las ultimas producciones de Majesco.
Como ya dijimos en el análisis de “Raze’s Hell”, Majesco pasó un tiempo intentando hacer juegos de los llamados “Triple A”. La joya de la corona eran dos lanzamientos donde estaban puestas casi todas sus expectativas. El primero de ellos estaba encarnado por la producción de Double Fine antes mencionada (con Tim Schafer, ex de LucasArts, a la cabeza), y el segundo era esta megaproducción de la cual hablamos ahora llamada “Advent Rising”.
Este nuevo lanzamiento ha sido desarrollado por Glyphx Games, compañía bastante novata situada en Salt Lake City, dato geográfico importante, como veremos más adelante. Entre sus trabajos anteriores destacan encargos para empresas del nivel de Eidos o Crystal Dynamics. Para el desarrollo de “Advent Rising” no sólo ha contado con un presupuesto muy alto, sino también con muchos nombres prestigiosos. Uno de ellos es Orson Scott Card, autor de libros como la saga de “El juego de Ender”, de la cual ahora se va a hacer película. Este escritor, además de haber colaborado anteriormente en juegos como “The Dig” o “The Secret of Monkey Island”, es un mormón confeso, casualmente la religión dominadora en Salt Lake City (veis como era un dato importante). Por ello, todo el juego se ve impregnado de la mitología mormona, ya que, a pesar de autodenominarse cristianos, tienen mucha mitología que deriva de otros lugares.
Porque la historia de Gideon, que es como se llama el protagonista, es la de un pobre chaval que se encuentra en mitad de unos acontecimientos que le superan. Él sólo es el acompañante de su hermano, un héroe local como piloto de guerra que ha sido elegido para contactar con otra especie, esta vez extraterrestre. Pero lo que no sabe Gideon es que realmente el elegido es él, para llevar a la raza humana a un nuevo estado donde dominarán todo el universo.
Jugabilidad
“Advent Rising” se puede denominar como un juego de acción en tercera persona, si bien en todo momento podemos cambiar la cámara a primera, acercándose la experiencia a un producto del cual obtiene gran inspiración (lo comentaremos más adelante). Pero, sinceramente, la palabra que mejor le queda es la de “superproducción”, extendiéndose esto a todos los niveles.
En el aspecto jugable, del cual estamos hablando ahora mismo, podemos decir que se trata de un juego variado. Empiezas la partida llevando una nave, y aunque nadie te dice nada, puedes suponer más o menos dónde la tienes que dejar. Decimos “puedes”, porque evidentemente, no será raro colocarla donde no debemos, y tener que volver a empezar. Una vez superado este inicio, comienza una especie de tutorial donde nos enseñarán a manejar nuestro personaje. Finalmente empezará el juego real, (con un inicio muy parecido al de “Halo”, producto del que toma bastantes cosas) sufriendo un ataque extraterrestre y teniendo que defender nuestra nave de todos estos invasores.
Como en “Halo”, podemos usar cualquier arma que nos encontremos, siendo posible sólo llevar dos armas al mismo tiempo (sí, también ocurre en el juego antes citado). La diferencia es que podemos usar las dos armas a la vez, por separado o una tras otra. El control nos permite enfocar al enemigo y a partir de ahí disparar con el arma que más ilusión nos haga. No llega al excelso detalle de “Halo”, donde cada arma servía para algo, pero sí podemos decir que una gran parte del armamento cuenta con su propia finalidad destructiva. Además podemos usar golpes cuerpo a cuerpo, y nuestro personaje da unos saltos más que considerables. Es más, de vez en cuando el juego pierde el norte, y el héroe da saltos tan grandes que parece haber adquirido algún nuevo poder de levitación. Todo esto, en un momento en el cual estás rodeado de tiros de todos los colores, y donde a lo mejor has soltado una granada (porque también puedes disparar granadas… sí, como en “Halo”), termina por despistar un poco al mezclarse con ralentizaciones y muerte y destrucción varias.
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