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Un león anda suelto por la ciudad… ¿Madagascar? No. Salvaje.
Detrás de cada película de animación se esconde una campaña de merchandising brutal, y como no podía ser de otra manera, la película de Disney, “Salvaje” (“The Wild”), recibe título propio para la portátil de los más pequeños de la casa. Con una clara influencia en películas de Dreamworks y Pixar, la nueva propuesta de animales que se pierden en la ciudad no resulta tan llamativa como en un principio (el fantasma de “Madagascar” le sigue muy de cerca).
El juego para GBA nos invita a seguir lo pasos del film desde un punto de vista más dinámico, a cargo de los protagonistas de la película, Sansón y Benny. La historia nos narra cómo la pandilla de moda del zoológico de Nueva York se adentra en la urbanización humana para salvar a un cachorro de león que han enviado a otro lugar de forma errónea. La cuadrilla, compuesta por un león, una jirafa, una ardilla, un koala y una anaconda, es todo un show, así que… nada saldrá como podríamos imaginar.
Jugabilidad
La temática del juego es muy simple. Como cualquier plataformas en dos dimensiones que se precie, la mecánica principal es avanzar, lateralmente, sorteando cualquier tipo de enemigo u obstáculo que nos ponga las cosas difíciles. A lo largo de varios capítulos y con dos personajes disponibles, deberemos tratar de poner fin al conflicto mencionado líneas arriba. Al principio, deberemos sortear cuatro misiones distintas a modo de tutorial, para aprender las nociones básicas de los movimientos de Sansón (el león) y Benny (la ardilla). Posteriormente y desde el primer capítulo, lucharemos a lo largo de 18 niveles distintos en los que se intercalará el manejo de ambos personajes y la posibilidad de jugar fases “especiales” con los animales más fieros de la selva (¿podemos considerar a una ardilla fiera?).
El control del león nos permitirá realizar varias acciones. Podremos rugir para paralizar a nuestros enemigos, embestirlos a velocidades de vértigo, y pegar grandes zarpazos a todo aquel que nos moleste. Del mismo modo podremos correr y saltar al igual que nuestro compañero, Benny. La pequeña ardilla basará su fragilidad y pequeño tamaño en subirse por árboles y plataformas y lanzar bellotas que recolecta por el camino. Cada una de las fases nos deja prefijado a nuestro personaje, de forma que nosotros no controlamos para nada la acción, todo está predeterminado irremediablemente. La dificultad del título no es muy alta, de forma que los pequeños de la casa se mostrarán encantados de ver al gran león revoloteando por donde quieran. El diseño de las fases no es muy bueno, con montones de plataformas a las que saltar, y enemigos a tutiplen a los que asustar que no gozan de inteligencia artificial propia. “Salvaje” no divierte, y por ello, muchas de estas misiones se hacen largas y pesadas, con una sensación de agobio constante que te hace no querer volver a jugar más. Además, los saltos de nuestros personajes son muy inestables, al igual que tampoco está controlada la posibilidad de Benny para balancearse con salientes. Finalmente, nos encontramos con algunos niveles especiales que se hacen algo más divertidos en un primer momento (aunque terminan por cansar por su lentitud y duración). En uno controlaremos a Sansón repartiendo leña por doquier, de pie, a dos patas contra cualquiera que se le ponga chulo (ni Steven Seagal). En otro podremos volar con Benny, a lomos de una paloma recogiendo ítems y sorteando enemigos.
En último lugar, disponemos de un modo desafío (además de uno llamado galería que, con su propio nombre, ya indica el contenido incluido). En este tendremos que recorrer de principio a fin los niveles completados anteriormente. La diferencia será una: tendremos que conseguir cuatro objetivos principales para que aparezca el siguiente desafío. En ocasiones tendremos que encontrar algún compañero perdido en el mapa, en otras completar el nivel en un tiempo establecido o incluso recoger un número de bellotas muy amplio.
Gráficos
Estéticamente hablando el juego gana más enteros que a nivel sonoro, pero aún así todo es demasiado insuficiente. Las animaciones son horribles, sobre todo a la hora de hablar sobre los saltos. Los sprites en cuestión carecen de detalle, y aunque dispongamos de dos personajes distintos, ninguno de ellos gana en profundidad. Lo más remarcable son las fases en las que lucharemos con Sansón, donde todo aparece muchísimo más grande y detallado (aunque tampoco suficiente), y donde los enemigos parecen mostrar algún ligero atisbo de calidad. Por lo demás, los niveles se suceden a base de tiles no muy bonitos y con varios planos de profundidad en el fondo. Además, la extensión de los mapeados siendo bastante pequeña se hace demasiado repetitiva y con pocos detalles. Finalmente, un gran número de imágenes extraídas directamente de la película hacen acto de presencia. La definición conseguida es buena, con un número de colores muy alto y unas tipografías para mostrar las líneas de diálogo que no lo son tanto. En definitiva, mala aproximación conseguida por parte de los grafistas de Climax que se salva por muy poco gracias a la cantidad de escenas pregrabadas.
Música & Sonido
A nivel sonoro el título supone todo un sufrimiento. Las melodías están repletas de loops que se repiten hasta la saciedad y que no hacen otra cosa más que cansar nuestros oídos a cada momento que pasa. Cada una de las situaciones dispone de melodía propia, pero cuando una canción es construir ocho segundos de base rítmica repetida por doquier hasta que finalicemos el nivel, nos da un poquito de pensar acerca de los productores del título, que si bien contaron con la participación de Alan Silvestri para el score original, aquí han decidido contar con el chico que les preparaba los cafés mientras trabajan en este mediocre título. En cuanto a los efectos de sonido, son más de lo mismo, con rugidos para nuestro león algo artificiales y zarpazos ciertamente extraños. Las voces digitalizadas y doblaje al castellano lo dejamos para la segunda parte del título, que esperemos nunca llegue a ver la luz (léase esto último con ironía).
Conclusión
Concluimos el análisis con más pena que gloria, y es que, después de recibir un número de juegos plataformeros de gran calidad bajo este mismo sistema en los últimos meses, nos llega “Salvaje”… un título injugable y poco recomendable que seguramente se venderá muchísimo más que otros. El nuevo juego de Climax es aburrido, repetitivo y sobre todo demasiado insuficiente a nivel estético. Tratándose de un juego orientado al público infantil, una ligera mejora visual no hubiera estado mal, porque si un juego para niños no es bonito… lo tiene muy crudo. En cuanto a su aspecto sonoro, la cantidad de loops existente lograrán sacarte de tus casillas, con melodías no muy agradables que se repiten una y otra vez. Finalmente, la jugabilidad, con un sistema de saltos muy impreciso y un diseño de los niveles poco trabajado, dan como fruto un título que no se escapa del suspenso en toda regla. Es difícil encontrarse con un juego de plataformas aburrido, ya que siempre se puede coger un poquito de aquí y otro de allá para dar con una fórmula decente. Los chicos de Climax han fallado y nos traen un bodrio como la copa de un pino.
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