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La espectacularidad de Commandos vista ahora desde la perspectiva en primera persona. 20,23
Después de dos años y medio de duro trabajo, cerca de 300 personas metidas en el desarrollo y un presupuesto que ronda los nueve millones de euros, llega a nuestras pantallas el videojuego más caro realizado en toda la historia de nuestro país. Reviviendo para ello la franquicia que mejores críticas les dio en su momento, aterriza “Commandos Strike Force”, una nueva visión al terreno bélico creado por Gonzo Suárez e Ignacio Pérez hace ya unos diez años más o menos.
Las premisas iniciales son las mismas: liderar un cuerpo de unidades de elite especiales tras las líneas enemigas, en las que las probabilidades de éxito parecen ser muy reducidas. Para esta ocasión tan especial se han decantado por aparcar el género estratégico durante una temporada, con el objetivo de dar paso a la acción en primera persona más tradicional. Del mismo modo, y como no podría ser de otra manera, el marco de la acción si sitúa entorno a la Segunda Guerra Mundial, en la cual deberemos escalar posiciones sobre nuestros enemigos y juntar nuestras fuerzas en Noruega, Rusia y Francia, para intentar poner fin a la guerra en un tiempo récord.
Por lo tanto os preguntaréis, ¿dónde esta la diferencia respecto a las anteriores entregas? Pues bien. Aparte del cambio de género ya citado, tan sólo dispondremos de tres comandos especiales para llevar a buen puerto nuestro cometido: el francotirador, el espía y el boina verde. Dicho todo esto comenzamos el análisis exhaustivo de este nuevo título que pretende sentar las bases de la producción de videojuegos a nivel patrio.
Jugabilidad
Como bien comentamos en el preámbulo inicial, deberemos controlar para la ocasión tres comandos completamente distintos. Éstos dispondrán de sus propios atributos, y de armas totalmente exclusivas que únicamente podrán ser empleadas por cada uno de ellos. El francotirador será un experto tirador desde distintas largas. Mortífero y muy preciso, también es capaz de lanzar cuchillos para eliminar de cuajo a sus adversarios, así como nadar por el agua bajo temperaturas muy elevadas. El boina verde, que siempre se ha caracterizado su robustez y eficiencia en el combate cuerpo a cuerpo, corrobora una vez más todas sus prestaciones, empleado su cuchillo para rebanar gargantas a todo aquel que decida ponerle las cosas algo difíciles y haciendo un uso especial de lanzacohetes pesados.
Por último, el espía es un experto del disfraz. Capaz de colarse en lo más profundo de cualquier ciudad sitiada por el enemigo gracias a sus dotes especiales, es capaz de conseguir cualquier uniforme enemigo para atrapar sigilosamente a su presa y ahogarla posteriormente gracias a su hilo de pescar.
Del mismo modo que en anteriores títulos, el escenario y todo lo que se acontece en él es muy importante. Con todo lo que supone cambiar de un género a otro, los programadores y diseñadores de Pyro Studios han sido capaces de transmitir el control total de escenario en nuestras manos. Contemplar íntegramente el decorado en anteriores versiones era el pan de cada día. Aquí es donde se ha modificado esta libertad por un completo radar de situación que será nuestra mejor arma de cara al enemigo. Éste nos informará de la situación del enemigo a cada paso que de, la dirección de su mirada y su estado de alerta sobre cualquier amenaza enemiga. Dicha alerta podrá ser de tres tipos distintos, y nosotros sabremos de ella gracias a una serie de colores que impregnan el ítem correspondiente de cada enemigo.
El color rojo está claro lo que implica, alerta, peligro inminente ante el cual estará preparado. El color amarillo sin embargo presenta ciertas inconsistencias en sus pensamientos, la duda nubla su vista. Por el contrario, el verde nos libra de cualquier situación de peligro. Por si esto fuera poco, también podremos contemplar un gráfico sobre la cabeza del enemigo (como ya pasará en anteriores entregas) que nos indicará el tiempo restante para que nos “pillé” o simplemente su estado de ansia total por acribillarnos a tiros. Dicho esto, seremos nosotros los que decidamos qué es lo mejor, si escondernos hasta que pase un tiempo prudencial, o si eliminar únicamente al soldado que nos crea problemas (con cierto riesgo a que el resto se de cuenta de lo que pasa), y armas al hombro, sembrar el caos en el cuartel enemigo. Por otra parte, y hablando también del radar, encontraremos una serie de iconos que nos indicarán dónde se sitúan los objetivos de la misión, tanto los principales como los secundarios (si no alcanzan en la longitud del radar se quedará una especie de flecha indicando la dirección a seguir). Finalmente, nuestros aliados también quedan representados sin problema alguno en la pantalla. Con un color azul claro queda patente quienes están a nuestro favor y quienes en nuestra contra.
En lo referente a los personajes principales podemos asegurar que responden perfectamente a nuestras acciones, siendo toda una delicia coger el pad y poner a los comandos a nuestras ordenes. Como cualquier FPS al uso, el número de acciones será bastante alto, pudiendo por ello, levantarnos y agacharnos, correr e ir más despacio, disparar (tanto armas primarias como secundarias), o saltar y usar todo tipo de zooms gracias a nuestros prismáticos.
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