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El universo de Final Fantasy VII vuelve a escena.
Varios años han pasado desde que los héroes de "Final Fantasy VII" lograron salvar el mundo del d1inevitablemente abocado a la acción, y más en una generación en la que una de las franquicias estrella tiene como personaje estelar un héroe de similares características: "Devil May Cry". En un rápido primer vistazo es obvio que este spin off bebe de las fuentes del título de Capcom, pero a medida que se profundiza se aprecia la incorporación de elementos que lo dotan de personalidad propia. El más notorio es el uso de las armas de juego, pues al optar por esta forma de ataque la forma de realizarlo es como shoot em up en tercera persona puro y duro. Para ratificar su singularidad, también cabe la posibilidad de abrir fuego en primera persona, como en un FPS. Pero esta opción no acaba de casar con un juego cuyo fundamento es el beat em up más sencillo, en la línea de "Chaos Legion".
No puede olvidarse una de las características más notorias de esta jugabilidad, y es la posibilidad de sustituir el control con el Dual Shock por un teclado y un ratón USB, a semejanza de los títulos en primera y tercera persona para PC. Por desgracia, este sistema ha recibido múltiples críticas por suponer más un inconveniente que una deseada ventaja, y aún con sus limitaciones, el control del Dual Shock se revela más eficiente para desenvolverse en la acción.
Como es natural en un juego de estas características, a priori se fundamenta en el combate cuerpo a cuerpo. Nuestro protagonista cuenta con un repertorio más que contundente y caracterizado por la espectacularidad de los últimos golpes. Pero este más que buen sistema de combate queda lastrado por la naturaleza de los enemigos, pues la mayoría de ellos portan armas de fuego, siendo muchas de ellas artillería pesada. Este desarrollo supone que a pesar de resultar mucho más divertido, el jugador deba descartar el combate físico a favor de la larga distancia, salvo que quiera ver mermada su vida rápidamente. Por suerte para Vincent, cuenta con un catálogo de armamento amplio y variado, capaz de resolverle cualquier situación, además de contar con munición de sobra para no dejar títere con cabeza y la posibilidad de añadir elementos que aumenten su capacidad de hacer daño.
Para preparar el ataque opta por un sistema muy parecido al de los survival horror o "Splinter Cell", del cual copia la perspectiva y postura de ataque. El jugador debe presionar el botón R1 y con el analógico derecho elegir la dirección del ataque. El sistema está bien calibrado, y por lo general los combates se resuelven con suficiencia. Por desgracia, la curva de dificultad se ve lastrada por unos enfrentamientos contra los jefes excesivamente difíciles, en los que una combinación de gran potencia de fuego con escasos puntos flacos hacen de ellos un reto digno de mención. También puede destacarse los elementos de RPG presentes en este título, que congratularán a los que ven en este lanzamiento una burda sobreexplotación de tan magna franquicia. Los puntos que muestran el daño infligido a los enemigos o el uso de pociones para recuperar vida son sólo algunos de los guiños en los que se asienta el componente nostálgico del juego.
Para hacer más fácil la vida a aquellos menos duchos en el género, "Dirge Of Cerberus" cuenta con uno de los mejores tutoriales que se han visto últimamente en el género de la acción. Prácticamente cualquier técnica del protagonista (incluidas sus clásicas transformaciones) puede ser rápidamente dominada incluso por los neófitos del género. El jugador deberá hacer hincapié especialmente en el dominio de las técnicas evasivas, pues su correcto uso será la salvación en muchas situaciones de fuego cruzado, y no serán pocas.
Siendo un spin off de un título como "Final Fantasy VII", sólo una cosa puede reprocharse a este título, y es la casi total ausencia del modo aventura. Más aportes de exploración o de resolución de puzzles habrían evitado un defecto que con toda probabilidad señalarán los medios cuando llegué a nuestro país: la excesiva monotonía, que hará de él un juego sólo apto para fans del juego o completistas de la saga.
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